Fertilizar hortensias con humus de lombriz: Guía completa y dosis
- 15 Oct, 2025
Si tienes hortensias en tu jardín y buscas un impulso natural, fertilizar hortensias con humus de lombriz es una de las opciones más eficaces y respetuosas con el medio ambiente. Este abono, rico en materia orgánica y micro‑nutrientes, favorece la floración abundante y la resistencia a plagas, sin los riesgos de los fertilizantes químicos. A lo largo de este artículo te explico paso a paso cómo prepararlo (si lo obtienes en casa), la dosis exacta y los momentos óptimos para aplicarlo en cualquier zona de España, desde la Galicia lluviosa hasta la Andalucía más seca.
Propiedades del humus de lombriz
El humus de lombriz se sitúa alrededor de 2‑3‑1 en la escala NPK (Nitrógeno‑Fósforo‑Potasio), pero su valor real está en los micronutrientes: hierro, magnesio, calcio, zinc y enzimas que mejoran la absorción de agua. Cada 100 g de humus aportan aproximadamente 5 g de nitrógeno y 2 g de fósforo, lo que lo convierte en un fertilizante equilibrado para plantas de hoja grande como la hortensia.
Beneficios para la hortensia
- Crecimiento vigoroso: el nitrógeno estimula tallos fuertes y hojas de tono verde oscuro.
- Floración abundante: el fósforo favorece la producción de capullos, mientras que el potasio mejora la resistencia de las flores al calor del verano.
- Mejora del sustrato: la materia orgánica aumenta la retención de humedad, fundamental en climas mediterráneos donde las lluvias son escasas.
- Resistencia a enfermedades: los microorganismos presentes en el humus compiten con patógenos como el oídio.
En comparación con el estiercol tradicional, el humus no produce olores desagradables y tiene un riesgo mucho menor de quemar raíces, por lo que es ideal para macetas y jardineras en terrazas de Barcelona o Valencia.
Preparación del humus de lombriz (opcional)
Si dispones de un vermivermicultor en casa, el proceso es sencillo y barato. En caso contrario, puedes adquirirlo en viveros o ferreterías agrícolas por unos 3 € el kilogramo, pero aquí tienes la receta casera para los que prefieren hacerlo a mano.
- Construye un contenedor de 60 L con madera tratada o plástico grueso.
- Añade una capa de fibra (paja, papel de periódico picado) de unos 10 cm para facilitar la aireación.
- Introduce material orgánico: restos de frutas y verduras (sin cítricos), cáscaras de huevo trituradas y restos de café. Aproximadamente 5 kg de estos desechos por cada 30 L de contenedor.
- Introduce lombrices rojas (Eisenia fetida): 1 000 lombrices por kilogramo de residuos.
- Mantén la humedad al 60 % (una esponja bien escurrida al apretar).
- Voltea el contenido cada 15 días para oxigenar.
En climas templados como la zona de Zaragoza, el humus estará listo en 45‑60 días; en climas más fríos como la Meseta Central, el proceso puede alargarse a 90 días. Cuando la materia se vuelve oscura, con aroma a tierra y se descompone en una sustancia húmeda, el humus está listo. Guárdalo en bolsas de tela dentro de un armario fresco; se conserva 12 meses sin perder calidad.
Cómo aplicar el humus en la hortensia
Dilución y dosis
- Dosis típica: 100 g de humus por planta adulta, distribuida en la capa superior del sustrato (aprox. 5 cm de profundidad).
- Si usas macetas de 20 L, mezcla 30 g de humus con 2 L de sustrato y reemplaza la capa superior cada mes.
- En suelos al aire libre, extiende 200 g por metro cuadrado como mantillo y riega bien.
Método de aplicación
- Desmenuza el humus con la mano para evitar grumos.
- Distribúyelo alrededor de la base de la planta, evitando el contacto directo con el tallo.
- Riega abundantemente con agua a temperatura ambiente (aprox. 5‑10 L por planta grande) para que los nutrientes penetren.
- Repite cada 30‑45 días durante la fase vegetativa y la primera mitad del florido (de marzo a julio en la península).
Mejor momento del día
Aplica por la mañana temprano o al atardecer cuando la temperatura esté entre 15 y 22 °C. En zonas como la Costa del Sol, evita aplicar bajo el sol intenso de medianoche, pues la evaporación rápida puede reducir la absorción del humus.
Precauciones
- No aplicar en exceso: Más de 300 g /m² pueden provocar un exceso de nitrógeno que alarga el crecimiento vegetativo y retrasa la floración.
- No usar en invierno (diciembre‑febrero) cuando la hortensia está en reposo; el humus puede estimular un crecimiento que la planta no soportará en bajas temperaturas.
- Evita el contacto directo con el tallo para prevenir pudriciones en climas húmedos como el de Cantabria.
Cuándo usar y cuándo no
Épocas recomendadas
- Primavera (marzo‑abril): Ideal para iniciar la alimentación tras la poda de invierno.
- Verano (mayo‑julio): Refuerza la energía antes del pico de floración, sobre todo en zonas más cálidas.
- Otoño (septiembre‑octubre): Aplicar una última dosis ligera (50 g / planta) para fortalecer la planta antes del descanso invernal.
Situaciones a evitar
- Plantas en pleno reposo (noviembre‑febrero) en regiones como la Sierra de Guadarrama, donde las temperaturas caen bajo 5 °C.
- Hortensias jóvenes de menos de 6 semanas después de la siembra: su sistema radicular aún es frágil y el humus concentrado puede saturarla.
- Suelos muy alcalinos (> 8 pH) sin corrección previa: el humus tiende a fijar mayor cantidad de fósforo, reduciendo su disponibilidad. En estos casos, añade sulfurita o guano de ave para bajar el pH antes de la fertilización.
Beneficios y resultados esperados
Con una aplicación regular de humus de lombriz notarás cambios en cuestión de dos a tres semanas:
- Hojas más verdes y brillantes, señal de que el nitrógeno está disponible.
- Aumento del número de capullos: las hortensias de Galicia y Asturias, tradicionalmente floridas en junio, pueden llegar a producir 30 % más flores.
- Mayor resistencia a heladas tardías, un plus relevante en la alta montaña de León.
- Mejora de la retención de agua del sustrato, lo que reduce el riego en climas áridos como el de Málaga.
A largo plazo, el suelo gana estructura granular, lo que favorece la aireación y la actividad microbiana, creando un círculo virtuoso de fertilidad.
Conclusión
Fertilizar hortensias con humus de lombriz es una solución fácil, económica y ecológica que cualquier jardinero español puede aplicar. Solo necesitas 100 g por planta, distribuirlo como mantillo y regar bien cada mes durante la primavera y el verano. Evita su uso en invierno y en plantas muy jóvenes, y verás cómo tus hortensias lucen un follaje más vigoroso y una floración abundante año tras año. Con este método, no solo cuidas tus plantas, sino también el suelo y el medio ambiente, manteniendo viva la tradición hortícola de nuestro país.