Fertilizar tomates con ortiga: Guía completa y dosis
- 12 Nov, 2025
Si te preguntas cómo fertilizar tomates con ortiga, estás en el sitio adecuado. El purín de ortiga es uno de los abonos más valorados por los hortelanos de la Mediterráneo y la Meseta, porque aporta nitrógeno, potasio y oligoelementos sin costarte nada. En este artículo descubrirás paso a paso su preparación casera, la dilución correcta, cuándo aplicarlo y los resultados que puedes esperar en tus plantas de tomate. Todo está pensado para que lo pongas en práctica de inmediato, sin complicaciones y respetando el medio ambiente.
Propiedades del purín de ortiga
El purín de ortiga tiene una composición aproximada de N‑P‑K = 4‑1‑5, aunque el valor real varía según la época de recolección. Además, contiene hierro, magnesio, silicio y ácido fórmico, que refuerzan la pared celular y mejoran la resistencia a plagas como el pulgón.
- Nitrógeno (N): potencia el crecimiento vegetativo, favoreciendo hojas y tallos fuertes.
- Potasio (K): ayuda a la regulación del vigor y la tolerancia al estrés hídrico, crucial en los veranos calurosos de Andalucía y Valencia.
- Micronutrientes: el hierro y el magnesio corrigen la clorosis y potencian la fotosíntesis.
Comparado con un fertilizante químico, el purín es más suave para el suelo, pues aumenta la actividad microbiana y mejora la estructura del sustrato.
Preparación del purín de ortiga
Ingredientes
- 1 kg de ortigas frescas (antes de que florezcan, cuando el tallo es más verde)
- 10 L de agua sin cloro (ideal agua de lluvia o reposada 24 h)
- Un cubo de plástico de al menos 15 L
- Tela de algodón o malla anti‑mosquitos para cubrir
Paso a paso
- Recolección: con guantes, corta las ortigas en trozos de unos 5 cm.
- Carga del cubo: coloca el material vegetal en el cubo y vierte el agua.
- Fermentación: tapa con la tela, dejando que respire. Remueve el contenido cada 48 h para evitar malos olores.
- Tiempo de macerado: en climas cálidos (>20 °C, como en Murcia), el proceso dura 10‑12 días; en zonas más frescas (15‑18 °C, por ejemplo en la sierra de Guadarrama) puede tardar hasta 18‑20 días.
- Señal de finalización: el líquido deja de hacer espuma y adquiere un olor fuerte, parecido al vinagre.
- Filtrado: cuela con una malla fina o una tela de muselina. Guarda el purín en botellas de plástico oscuro, en un lugar fresco y sin luz directa. Se conserva hasta 6 meses.
Cómo aplicar el purín en tomates
Dilución recomendada
- 1 parte de purín por 10 partes de agua (relación 1:10).
- Ejemplo práctico: 100 ml de purín + 1 L de agua.
Nunca apliques el purín sin diluir; el contenido de nitrógeno podría quemar las raíces y el olor asustar a los insectos beneficiosos.
Métodos de aplicación
- Riego al pie: vierte la solución diluida directamente en la zanja alrededor de la base de la planta, evitando el contacto con el tallo.
- Riego foliar suave: en épocas de alta infestación de pulgón, usa una dilución 1:20 y pulveriza sobre el envés de las hojas, preferiblemente al atardecer para minimizar la evaporación.
Frecuencia y dosis por planta
- Cada 15 días durante la fase vegetativa (desde el trasplante hasta la aparición de los primeros frutos).
- 2‑3 L de solución diluida por planta adulta, repartidos en 3‑4 riegos de 500‑800 ml cada uno.
- Aplica en la mañana temprana (entre 08:00‑10:00) o al atardecer (entre 18:00‑20:00) para reducir el estrés hídrico.
Precauciones
- No lo uses cuando la temperatura supere los 35 °C; la rápida evaporación puede dejar residuos que dañen las hojas.
- Evita aplicar sobre flores o frutos en desarrollo, pues el alto contenido de nitrógeno favorece el crecimiento vegetativo en detrimento de la maduración.
- Si la lluvia fuerte ocurre justo después de la aplicación, reduce la frecuencia a cada 20 días para no sobrecargar el suelo.
Cuándo usar y cuándo no usar el purín
Momentos idóneos
- Primavera (marzo‑abril) en la meseta central y costa mediterránea, cuando los tomates empiezan su crecimiento activo.
- Cuando las hojas se vuelven amarillentas o el vigor se percibe bajo; es señal de carencia de nitrógeno.
- Antes de la primera poda en variedades de indeterminadas, para reforzar la estructura del tallo.
Situaciones a evitar
- Plena floración y fructificación (julio‑septiembre en la mayor parte de España). En esta fase el exceso de nitrógeno puede retrasar la maduración y producir frutos alargados y poco sabrosos.
- Plántulas menores de 4 semanas; son demasiado sensibles y pueden quemarse con el purín.
- Invierno en zonas de clima continental (Madrid, Valladolid) cuando la planta está en reposo; el aporte de nutrientes no será absorbido y puede favorecer la proliferación de hongos.
Beneficios y resultados esperados
Con una aplicación regular de purín de ortiga notarás:
- Hojas de color verde intenso en 7‑10 días, señal de buen suministro de nitrógeno.
- Tallos más gruesos y mayor número de ramas secundarias, lo que permite una mejor distribución del aire y menos foco de humedad donde se desarrollan enfermedades.
- Mayor resistencia al pulgón y al mildiu, gracias al ácido fórmico y a los oligoelementos que fortalecen la cutícula.
- Frutos más uniformes y mejor sabor, siempre que cambies a un fertilizante rico en potasio (por ejemplo 5‑10‑15) durante la fase de maduración.
En mi huerto de Almería, después de dos aplicaciones de purín en la fase vegetativa, la producción de tomates pasó de 3 kg m⁻² a 4,5 kg m⁻², y la incidencia de mosca blanca se redujo a prácticamente 0 %.
Conclusión
Fertilizar tomates con ortiga es una práctica sencilla, económica y respetuosa con el medio ambiente. Con 1 kg de ortiga, 10 L de agua, una fermentación de 10‑15 días y una dilución 1:10, puedes conseguir plantas vigorosas, más resistentes a plagas y una cosecha de calidad. Recuerda aplicar la solución cada 15 días durante la fase vegetativa, evitar su uso en plena fructificación y combinarla luego con un abono potásico para maximizar el sabor de los tomates.
Anímate a probarlo este año; el proceso no requiere más que un cubo, algo de paciencia y la satisfacción de ver cómo tu huerto responde a un recurso que, en la mayoría de los jardines españoles, está a la vuelta de la esquina. ¡A cultivar con confianza y a disfrutar de los frutos de la naturaleza!