Cómo regar almendro: guía completa
- 06 Nov, 2025
Si te preguntas cuánto regar almendro en tu parcela, no eres el único. El almendro necesita una hidratación bien calibrada para producir flores abundantes y frutos de calidad, pero el exceso de agua puede ahogar sus raíces y favorecer enfermedades. En este artículo desglosamos la frecuencia y la cantidad de agua que debe recibir un almendro según la zona de España, la edad del árbol y la fase de desarrollo, y te damos trucos para evitar los errores más habituales.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapa de plántula (primeros 2‑3 años)
Durante los dos primeros años el almendro está estableciendo su sistema radicular. En primavera, cuando las temperaturas superan los 12 °C y el suelo está húmedo, riega una vez a la semana con 20‑30 L por árbol, distribuidos en dos sesiones de 10‑15 L cada una. En verano, cuando el termómetro marca entre 25 y 35 °C, aumenta a 2‑3 veces por semana, llegando a 40‑50 L por árbol en cada riego.
Árboles jóvenes (3‑8 años)
A partir del cuarto año el árbol ya cuenta con raíces más profundas y puede tolerar intervalos mayores. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) riega cada 10‑12 días con 50‑70 L durante la fase vegetativa (abril‑julio). En la zona mediterránea (Almería, Murcia) el clima es más seco; la frecuencia sube a cada 7‑8 días y la cantidad a 80‑100 L.
Árboles adultos (más de 8 años)
Los almendros maduros requieren menos agua porque su copa es más amplia y su sistema radicular está bien desarrollado. En la costa andaluza (Málaga, Granada) basta con un riego cada 15‑20 días, aportando 120‑150 L por árbol. En Regiones atlánticas (Galicia, Cantabria) donde la humedad ambiental es mayor, puedes espaciar el riego a 25‑30 días, con 100‑120 L.
Cuándo evitar el riego
- Invierno (diciembre‑febrero): la mayoría de los almendros entran en periodo de dormancia y solo necesitan el agua de la lluvia. Si la precipitación supera 30 mm al mes, omite el riego.
- Lluvias intensas: si el suelo está saturado a 20 cm de profundidad, suspende el riego para evitar encharcamientos.
Variaciones climáticas y estacionales
Norte vs Sur
En el norte de España (País Vasco, Asturias) la nubosidad y la lluvia son habituales; la cantidad de agua que aportas al almendro debe reducirse en un 30 % respecto a la dosis del sur. En Andalucía y la Calidad del Mediterráneo, el sol es intenso y las precipitaciones escasas, por lo que la cantidad recomendada puede incrementarse hasta un 50 % más que en la meseta.
Verano vs Invierno
Durante el verano (junio‑agosto) los almendros pierden hasta 2 L día⁻¹ por transpiración, sobre todo en suelos arenosos. En este período, utiliza riego por goteo con emisores de 4‑6 L h⁻¹ y programa 10‑15 minutos por sesión. En invierno, la evapotranspiración cae a menos de 0,5 L día⁻¹; basta con una última aplicación después de la primera helada de otoño y luego dejar que la lluvia se encargue.
Cultivo en maceta o contenedor
Si cultivas almendro en maceta (ideal para huertos urbanos), el sustrato se seca mucho más rápido. Riega cada 3‑4 días con 5‑8 L por maceta, siempre comprobando la humedad a 5 cm de profundidad con el dedo.
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas amarillentas y marchitas en la parte inferior del árbol.
- Reducción drástica de la floración: los almendros que no reciben suficiente agua aparecen con pocos botones en primavera.
- Frutos pequeños y desiguales, a menudo con una piel fina y sin sabor.
Exceso de agua
- Sangrado de savia al cortar ramas: indica presión en el sistema radicular.
- Manchas negras en el tronco y hongos como Phytophthora que aparecen en la base del árbol.
- Crecimiento vigoroso pero débil, con hojas que se vuelven verde oscuro y caen fácilmente.
Consejos prácticos y errores comunes
- Riega al pie del árbol, nunca sobre la copa; así evitas que el agua caiga sobre la floración y provoque pudriciones.
- Instala un sistema de goteo con regulador de presión; con 2‑3 L h⁻¹ por emisores obtienes una distribución uniforme.
- Cubre el suelo con acolchado (paja, corteza de pino) de 5‑10 cm de espesor: retiene la humedad y reduce la evaporación hasta en un 40 %.
- No riegues con manguera a presión directamente al árbol; el impacto de agua puede dañar la corteza y favorecer grietas.
- Chequea la humedad con un higrómetro de suelo o introduciendo un palo de madera: si vuelve húmedo al tercer día, pospone el riego.
Conclusión
Regar almendro no es cuestión de suerte, sino de precisión. En primavera y verano, ajusta la frecuencia a una o dos veces por semana según la zona (más frecuente en el sur) y entrega entre 40 y 150 L por árbol, aumentando la dosis para ejemplares jóvenes. En otoño reduzca a cada 15‑30 días y en invierno, a menos de una vez al mes o solo cuando la lluvia sea insuficiente. Observa siempre los síntomas de exceso o falta de agua y utiliza goteo y acolchado para maximizar la eficiencia. Con estas pautas tendrás almendros fuertes, con flores abundantes y cosechas de calidad año tras año.