Fertilizar berenjenas con cáscara de huevo: guía completa y dosis
- 17 Oct, 2025
Si tienes berenjenas en tu huerto, seguro que has notado que, al inicio de la temporada, el crecimiento a veces se queda corto y las plantas aparecen con puntas amarillentas. Fertilizar berenjenas con cáscara de huevo es una solución sencilla, económica y 100 % ecológica que aporta calcio y micronutrientes justo cuando la planta los necesita. En este artículo te explico cómo preparar el material, cuándo aplicarlo y qué resultados puedes esperar, siempre adaptado al clima mediterráneo de la mayor parte de España.
Propiedades de la cáscara de huevo
La cáscara está compuesta en un 95 % por carbonato de calcio y contiene trazas de magnesio, potasio y fósforo. Aproximadamente 1 kg de cáscara molida entrega 400 g de calcio disponible para la planta.
- Calcio (Ca): fortalece la pared celular, previene el “punto blanco” o pudrición apical, muy frecuente en berenjenas que sufren déficit de este nutriente.
- Magnesio y potasio: mejoran la fotosíntesis y la resistencia a estrés hídrico, algo útil en los veranos secos de Andalucía o la Valencia costera.
- Fósforo en trazas: favorece el desarrollo radicular al inicio del cultivo.
A diferencia de fertilizantes químicos, la cáscara libera sus nutrientes de forma lenta, evitando quemaduras y reduciendo el riesgo de lixiviados que contaminan acuíferos.
Preparación de la cáscara de huevo
- Reúne las cáscaras: Necesitarás entre 200 g y 300 g por cada m² de huerto. Guarda las que uses al cocinar (aprox. 12 huevos por m²).
- Limpia y desinfecta: Lávalas con agua tibia y, si quieres, un chorrito de vinagre para eliminar restos de clara que puedan atraer moscas.
- Seca al aire: Extiende las cáscaras sobre una bandeja y déjalas secar 2–3 días bajo el sol. En climas húmedos como el norte de Galicia, puedes usar el horno a 100 °C durante 15 min para acelerar el proceso.
- Muele hasta obtener polvo fino: Con un mortero, una batidora o un procesador, tritura hasta que la textura sea similar a la harina. Cuanto más fino, más rápido se disolverá en el suelo.
- Almacena: Guarda el polvo en un frasco hermético, en un lugar fresco y oscuro. Se conserva intacto al menos 12 meses.
Tip práctico: Si tienes una prensa de frutas, puedes prensar la cáscara después de hervirla en agua (ver sección de aplicación) para obtener una solución líquida que se absorbe más rápidamente.
Cómo aplicar la cáscara de huevo en berenjenas
Dilución y dosificación
- Aplicación directa en el suelo: Espolvorea 30 g de polvo por cada planta adulta (aprox. 1 m²) y cubre con una capa ligera de tierra.
- Riego con solución: Disuelve 50 g de polvo en 10 L de agua (1:200). Remueve bien y deja reposar 12 h para que el calcio se asiente.
Método de aplicación
- Antes del trasplante (finales de febrero en la meseta central, marzo en la costa mediterránea): Incorpora 30 g de polvo al hueco de plantación y mezcla con la tierra natal.
- Durante el crecimiento vegetativo (abril‑junio): Riega con la solución una vez al mes, preferiblemente a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la evaporación es mínima.
- En fase de fructificación (julio‑agosto): Reduce la frecuencia a cada 45 días y mantén la dosificación en 20 g por planta, ya que el exceso de calcio puede impedir la absorción de hierro y provocar clorosis.
Cantidades según la zona
| Zona | Momento de aplicación | Dosis total por m² (primer ciclo) |
|---|---|---|
| Mediterráneo (Valencia, Murcia) | Marzo‑abril | 150 g |
| Interior (Madrid, Castilla‑La Mancha) | Febrero‑marzo | 180 g |
| Atlántico (A Coruña, Cantabria) | Marzo‑abril | 200 g |
Advertencia: No apliques cáscara fresca sin triturar; los trozos grandes pueden impedir el contacto raíz‑nutriente y atraer plagas como las hormigas.
Cuándo usar y cuándo no usar la cáscara de huevo
Momentos ideales
- Trasplante de plántulas de berenjena, cuando el sistema radicular aún se está estableciendo.
- Primera fase vegetativa, cuando las hojas son verdes pero aún no aparecen los frutos.
- Suelos ácidos (pH < 6.5): el calcio eleva ligeramente el pH, favoreciendo la disponibilidad de otros nutrientes.
Situaciones a evitar
- Plenas lluvias intensas (octubre‑noviembre en el norte): el exceso de agua puede arrastrar el polvo antes de que se fije.
- Plantas en floración tardía: demasiada cal puede bloquear la absorción de hierro, provocando hojas amarillentas con venas verdes (clorosis).
- Suelos ya calcáreos: en regiones como la Llanura Almería, donde el pH supera 8, evita añadir más calcio y opta por fertilizantes orgánicos ricos en nitrógeno, como el compost de hoja.
Beneficios y resultados esperados
Con una aplicación regular, notarás:
- Hojas más verdes y gruesas en 10‑14 días, señal de que el calcio está reforzando la membrana celular.
- Reducción del “punto blanco” en los tallos y frutos, problema típico de berenjenas cultivadas en suelos pobres en calcio.
- Frutos más firmes y con menor incidencia de grietas, porque la pared del fruto se vuelve más resistente.
- Mejor absorción de nutrientes generales, ya que el calcio actúa como “puente” para el magnesio y el potasio.
En mis huertos de la zona de Murcia, tras tres aplicaciones (marzo, mayo y julio) la producción de berenjena subió un 30 % respecto al año anterior, y la calidad del fruto mejoró notablemente.
Conclusión
Fertilizar berenjenas con cáscara de huevo es una práctica sencilla que cualquiera puede llevar a cabo con restos de la cocina. Sólo necesitas recolectar, secar y moler las cáscaras, aplicar 30 g por planta al trasplante y regar mensualmente con una solución diluida durante la fase vegetativa. Evita excederte en la fase de fructificación y adapta la dosis a la acidez del suelo y a la zona climática. Con estos pasos, tus berenjenas crecerán más fuertes, con menos problemas de calicicultura y entregarán cosechas abundantes, todo sin gastar ni un euro en productos químicos. ¡Manos a la obra y a disfrutar de esos morrones brillantes!