Fertilizar olivo con abono orgánico: guía completa y dosis
- 01 Nov, 2025
Si tienes olivos en tu huerto mediterráneo, sabrás que la producción de aceitunas depende tanto del clima como de la nutrición del árbol. Fertilizar olivo con abono orgánico es una forma sencilla, económica y ecológica de aportar los nutrientes que necesita sin recurrir a químicos. En este artículo te explico, paso a paso, cómo preparar el abono, cuándo aplicarlo y con qué dosis conseguirás ramas vigorosas y una cosecha abundante.
Propiedades del abono orgánico
El abono orgánico que vamos a usar está compuesto principalmente por materia vegetal y animal descompuesta: compost de restos de cocina, restos de poda y un poco de estiércol de cabra o vaca. En términos de NPK, su proporción ronda 2‑1‑2, lo que significa que aporta nitrógeno (N) para el crecimiento vegetativo, fósforo (P) para el desarrollo de raíces y potasio (K) que favorece la resistencia a la sequía y la calidad del fruto. Además, contiene micronutrientes como magnesio, hierro y zinc, esenciales para la fotosíntesis del olivo.
Para los olivos, el nitrógeno es útil en primavera para que el árbol produzca brotes fuertes, mientras que el potasio es clave durante el periodo de cuajado de la aceituna, ya que ayuda a regular la retención de agua y a mejorar el sabor del aceite. Comparado con fertilizantes químicos, el abono orgánico libera los nutrientes de forma lenta, lo que reduce el riesgo de quemaduras y favorece la actividad microbiana del suelo.
Preparación del abono orgánico
Ingredientes
- Restos de cocina (cáscaras de frutas y verduras, sin cítricos) – 5 kg
- Restos de poda (ramitas y hojas secas) – 3 kg
- Estiércol bien curtido (cabras o vacas) – 2 kg
Proceso paso a paso
- Reúne los materiales en una lona o sitio sombreado. Asegúrate de que el estiércol esté curtido al menos 6 meses; de lo contrario, el nitrógeno estará en forma amoniacal y podría quemar las raíces.
- Trocea la poda con una podadora o machete para acelerar la descomposición.
- Mezcla los restos de cocina, la poda trozada y el estiércol en una capa de 30 cm en una madera o compostera.
- Voltea la pila cada 7‑10 días para oxigenar y evitar malos olores. El proceso de compostaje tarda entre 45 y 60 días en climas mediterráneos (temperaturas entre 15 y 25 °C).
- Comprueba la madurez: el material debe estar oscuro, desmenuzable y sin olor a materia fresca. Si huele a tierra recién cavada, está listo.
- Almacena el compost en sacos de yute o en un cajón ventilado. Se conserva bien durante un año si se mantiene seco.
Cómo aplicar el abono en el olivo
Dilución y dosis
- Dilución: Disuelve 1 kg de compost en 10 l de agua y deja reposar 24 h; la solución resultante contiene la mayoría de los nutrientes solubles.
- Dosis por árbol: Aplica 5‑7 l de solución por cada olivo adulto (altura 5‑8 m). Para árboles jóvenes (menos de 3 años) reduce a 3 l.
Métodos de aplicación
- Riego al pie del árbol – Vierte la solución alrededor del tronco, a una distancia de 30‑40 cm del mismo, para que el agua penetre en la zona radicular (aprox. 30 cm de profundidad).
- Incorporación al suelo – En primavera, antes del brote, abre una zanja de 15 cm de profundidad y 20 cm de ancho alrededor del árbol; reparte 500 g de compost sólido y cúbrelo con tierra antes de regar. Esta práctica favorece la actividad de lombrices y mejora la estructura del suelo.
Frecuencia
- Primera aplicación: finales de marzo (cuando el olivo comienza a brotar)
- Segunda aplicación: principios de junio (antes de la cuajada de la aceituna)
- Tercera aplicación (opcional): finales de septiembre si la lluvia ha sido escasa y el árbol muestra signos de estrés hídrico.
Precauciones
- No aplicar en exceso: Más de 10 l por árbol en una sola dosis puede provocar pudrición de las raíces.
- Evita el sol intenso: riega siempre temprano (entre las 7‑9 h) o al atardecer (después de las 18 h) para que la solución no se evapore rápidamente.
- No aplicar sobre frutos verdes: el exceso de nitrógeno puede retrasar la maduración y disminuir la calidad del aceite.
Cuándo usar y cuándo no
Mejor momento
- Primavera (marzo‑abril): estimula la formación de brotes y la absorción de agua.
- Verano temprano (junio): ayuda al árbol a soportar la gran demanda de potasio durante la cuajada de la aceituna.
Situaciones a evitar
- Época de cosecha (octubre‑noviembre): el abono rico en nitrógeno puede retrasar la caída de la fruta y generar precios de aceites más bajos.
- Invierno (diciembre‑febrero): los olivos están en reposo; el aporte de nutrientes se pierde por escasa absorción.
- Suelo saturado: si después de una lluvia fuerte el terreno está encharcado, pospone la fertilización para evitar la lixiviación del nitrógeno.
Beneficios y resultados esperados
Con una aplicación correcta de abono orgánico notarás, en 2‑3 semanas, hojas más verdes y un vigor visible en los ramitos nuevos. A lo largo de la temporada, los olivos presentarán:
- Mayor resistencia a la sequía, gracias al incremento de potasio que mejora la retención hídrica.
- Reducción de plagas como la mosca del olivo, ya que el suelo rico en materia orgánica favorece enemigos naturales (avispas parasitoides).
- Mejora de la calidad del aceite, con un perfil aromático más rico y menor contenido de ácidos grasos libres.
En pruebas de varios huertos de la provincia de Jaén, los productores que introdujeron 5 kg / ha de abono orgánico vieron un aumento del rendimiento del 12 % respecto a parcelas sin fertilizar.
Conclusión
Fertilizar olivo con abono orgánico es una práctica accesible para cualquier vecino del Mediterráneo. Solo necesitas recolectar restos de cocina y poda, seguir el sencillo proceso de compostaje y aplicar la dosis adecuada en primavera y verano. Obtendrás árboles más sanos, aceitunas de mejor calidad y contribuirás a la sostenibilidad del suelo. Además, al trabajar con recursos locales reduces costes y evitas los efectos negativos de los fertilizantes sintéticos. ¡Manos a la obra y disfruta de una cosecha abundante sin dañar el medio ambiente!