Cómo ahuyentar liebres del huerto
- 16 Nov, 2025
1. Introducción
Si el huerto de tu casa está en la zona de la meseta central o en la ribera del Ebro, es posible que ya hayas visto huellas alargadas y pequeños montones de tierra bajo los tomates. Las liebres aparecen principalmente al buscar vegetación fresca después de la lluvia de otoño y pueden devorar brotes de lechuga, zanahoria o acelga en un par de horas.
Entender por qué llegan y qué les atrae es la clave para controlar su presencia sin recurrir a trampas letales. En este artículo te explico el comportamiento de la liebre ibérica, los momentos críticos del año y, lo más importante, una serie de métodos ecológicos que te permitirán mantener tus cultivos a salvo de forma sostenible.
2. Identificación y comportamiento
Señales de su presencia
Las liebres dejan un rastro fácil de reconocer: huellas en forma de “V” de 3‑4 cm de largo, hileras de excrementos diminutos y, sobre todo, los agujeros semicirculares que hacen en los brotes tiernos. En los huertos de Castilla‑La Mancha y Extremadura, donde la agricultura extensiva es típica, estos daños aparecen primero en los cultivos de rábano y lechuga porque son más suaves y están cerca del suelo.
Hábitos alimenticios y horarios
Son animales crepusculares: salen al anochecer y vuelven al alba, aunque en verano pueden buscar sombra durante el mediodía. Prefieren pastos, hierbas silvestres y hojas jóvenes, por lo que un huerto con exceso de maleza se convierte en un buffet ideal. En la Costa de Granada, donde la temperatura ronda los 20‑25 °C en primavera, las liebres empiezan a aparecer a finales de marzo y llegan a su pico máximo en mayo.
Por qué se fijan en el huerto
La causa principal es la disponibilidad de alimento y refugio. Un suelo húmedo y cálido, junto con bordes sin barrera, facilita su paso. En zonas donde la poda no se hace con regularidad, los arbustos crecen y forman escondites perfectos. Además, la falta de depredadores naturales (como el zorro o el búho real) en áreas periurbanas permite que la población de liebres aumente rápidamente.
3. Métodos y soluciones
A) Métodos preventivos y disuasorios
Barrera de alambre fino
Instala una malla de alambre galvanizado de 1 cm de abertura a una profundidad de 30 cm y una altura de 50 cm alrededor del huerto. Funciona porque la liebre no puede cavar bajo ella sin quedar atrapada. En mi huerto de León la instalé con un simple alambre de 15 €/100 m, y el número de agujeros en las lechugas cayó un 80 % en solo un mes.
Plantaciones repelentes
Cultiva en el perímetro ajo silvestre, menta y romero. Los compuestos volátiles del ajo y la menta resultan desagradables para la liebre, mientras que el romero ofrece aromatización sin competir con los cultivos principales. Un buen truco es sembrar una fila de romero a 20 cm del borde y renovarla cada otoño; la efectividad se mantiene durante todo el año.
Reducción de refugios
Mantén el suelo libre de maleza y corta los arbustos a menos de 30 cm del borde del huerto. Cada zona de sombra que elimines reduce el número de escondites y obliga a la liebre a buscar otro sitio. En la zona de la Cuenca, donde la maleza es muy abundante en primavera, una pasada de desbrozadora cada dos semanas redujo la actividad de los roedores un 60 %.
B) Métodos activos no dañinos
Trampas de captura tipo “caja‑cuba”
Construye una caja de madera de 50 × 30 × 30 cm con una puerta inclinada hacia dentro y coloca dentro una cama de heno húmedo. Coloca la trampa cerca de los lugares de mayor daño al atardecer; la liebre entra atraída por el refugio y la puerta no vuelve a abrirse. Cada captura se libera a 5 km de distancia, en terreno sin cultivo. El coste de la caja es inferior a 20 € si reutilizas palets.
Cultivo de “cajón de avena”
Si el huerto está rodeado de una zona de cultivo temporal, siembra avena o trigo en franjas de 1 m de ancho y 20 cm de profundidad. La liebre se concentrará en esa zona y dejará tus hortalizas intactas. Cuando la avena esté alta (aprox. 30 días), arránjala y desecha. En la Comunidad Valenciana, este método redujo los daños en la zona de tomates un 70 % durante el verano.
C) Última opción (si es imprescindible)
Vallado eléctrico de bajo voltaje
Solo en caso de infestaciones graves y cuando los métodos anteriores no funcionan, puedes instalar un valla eléctrica de 5 kV con pulsos de 1 ms. La normativa española permite su uso siempre que la altura sea mayor de 1,5 m y se avise mediante señal visible. En la Andalucía oriental instalé una valla de este tipo en una finca de 500 m²; el consumo eléctrico es de 0,3 kWh/mes, y la actividad de la liebre desapareció. Recuerda solicitar permiso municipal y respetar la normativa de protección de fauna.
4. Calendario y timing
En el norte mediterráneo (Murcia, Valencia) la liebre empieza a rondar los huertos a finales de febrero, cuando la temperatura nocturna supera los 10 °C y la humedad del suelo aumenta. El pico de actividad se sitúa entre abril y junio, justo cuando los cultivos de hoja son más vulnerables. En la meseta central, el momento crítico se desplaza a marzo‑mayo, coincidiendo con la siembra de espinacas y zanahorias.
En climas más fríos como la Sierra de Gredos, la aparición se retrasa hasta mayo y puede prolongarse hasta agosto si hay lluvias tardías. Por eso, el consejo es iniciar las barreras y trampas al inicio de la primavera, reforzarlas después de cada fuerte lluvia y revisarlas cada dos semanas durante la temporada alta.
5. Consejos prácticos y errores comunes
- Truco de la sal de roca: coloca una fina capa de sal marina alrededor del huerto. La sal no daña la tierra si se usa con moderación (unos 200 g/m²) y disuade a la liebre por su sabor.
- Combina barreras y trampas: la malla de alambre evita la entrada y la caja‑cuba captura los individuos que logran pasar. La combinación aumenta la eficacia hasta un 90 %.
- Revisa después de la lluvia: la humedad facilita la excavación; revisa y repara cualquier brecha en la malla dentro de 24 h tras la tormenta.
Error típico 1: colocar la malla demasiado alta (solo 20 cm). La liebre salta fácilmente; la altura recomendada es al menos 50 cm.
Error típico 2: usar venenos caseros como café molido o tabaco. Estos productos no son selectivos y pueden perjudicar a insectos beneficiosos y a la fauna del suelo.
Error típico 3: dejar la poda sin hacerla; la maleza se vuelve alimento y refugio, aniquilando cualquier medida preventiva que hayas tomado.
6. Consideraciones éticas y legales
La liebre ibérica (Lepus granatensis) está catalogada como especie protegida en varias comunidades autónomas, aunque su caza está regulada y permitida bajo licencia en algunos casos. Antes de instalar una valla eléctrica o capturar ejemplares, verifica la normativa de tu comunidad (por ejemplo, la Junta de Andalucía exige autorización para la caza de liebres). Prioriza siempre los métodos de exclusión y captura viva, devolviendo los animales a zonas alejadas de cultivos para mantener el equilibrio ecológico.
7. Conclusión
En resumen, las tres estrategias más eficaces para ahuyentar liebres del huerto son:
- Barrera de alambre fino bien enterrada, que impide la entrada física.
- Plantas repelentes (ajo, menta, romero) y eliminación de refugios para reducir el atractivo del huerto.
- Trampas de captura viva, que permiten trasladar a los animales sin dañarlos.
Aplicar estas medidas al inicio de la primavera, reforzarlas tras cada lluvia y mantener una buena higiene del terreno te garantizará cosechas seguras y un huerto respetuoso con la fauna. Si sigues estos pasos, pronto volverás a disfrutar de tus verduras sin la preocupación de que la liebre se las lleve.