Cómo eliminar araña roja en berenjenas
- 14 Nov, 2025
Si tienes berenjenas en tu huerto y notas pequeños puntos rojos en la parte inferior de las hojas, es muy probable que te estés enfrentando a la araña roja. Esta plaga es una de las más temidas en el cultivo de berenjenas, sobre todo en la zona Mediterránea y en la meseta central, donde el verano seco favorece su desarrollo.
Aunque la araña roja puede causar pérdidas de hasta un 30 % si no se controla a tiempo, no necesitas recurrir a químicos agresivos. En este artículo te explico cómo identificarla con precisión, los tratamientos ecológicos que mejor funcionan y las claves para evitar que vuelva a aparecer.
Identificación de la araña roja
La araña roja (Tetranychidae) es un ácaro diminuto que mide entre 0,3 y 0,5 mm. Su cuerpo es plano y de color rojo anaranjado, aunque en poblaciones poco alimentadas puede verse más pálido. Se desplaza por la superficie de la hoja, dejando una fina telaraña que a simple vista parece una capa de polvo.
Los signos más evidentes aparecen en el envés de las hojas de la berenjena, donde se forman manchas amarillentas que se vuelven blanquecinas y, con el tiempo, se resecan. En la cara superior de la hoja aparecen pequeños puntos rosados y, si la infestación es alta, la planta muestra un crecimiento atrofiado y frutos más pequeños y deformes. Además, la telaraña que producen atrapa polvo y favorece la aparición de hongos secundarios.
En España, la araña roja se vuelve especialmente activa a partir de principios de junio, cuando las temperaturas diurnas superan los 28 °C y la humedad relativa desciende bajo el 40 %. En la Andalucía y la Región de Murcia la plaga puede aparecer ya en mayo, mientras que en la Castilla y León suele retrasarse hasta julio. Su ciclo de vida es rápido: de huevo a adulto en 5‑7 días, permitiendo 5‑6 generaciones en un solo verano.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Una vigilancia constante es la base de todo control. Revisa tus berenjenas cada 2‑3 días y retira las hojas más dañadas antes de que la plaga se disemine. Un chorro de agua a presión, aplicado por la mañana, desplaza a los ácaros sin dañar la planta; hazlo siempre cuando el día todavía está fresco para evitar el estrés hídrico.
Cultiva plantas trampa como el cilantro o la albahaca al borde del huerto: atraen a la araña roja pero también a sus enemigos naturales. Además, controla las hormigas –que defienden a los ácaros a cambio de mielada– colocando barreras de cinta adhesiva alrededor del pie del cultivo o esparciendo tierra de diatomeas en la base.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 %): Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 l de agua y añade unas gotas de detergente neutro como emulsionante. Pulveriza bien el envés de las hojas al atardecer, evitando el sol directo que podría quemar el follaje. Repite cada 4‑5 días hasta que la telaraña desaparezca.
Aceite de neem (0,5‑1 %): Mezcla 7 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas gotas de jabón. Aplica una primera dosis en principios de junio, cuando aparecen los primeros ácaros, y sigue con aplicaciones semanales. El neem actúa por contacto, interrumpiendo la alimentación y la reproducción.
Purín de ajo (2 %): Tritura 10 dientes de ajo en 1 l de agua, deja macerar 24 h y cuela. Dilúyelo a 1 : 10 antes de rociar. El olor irrita a la araña roja y favorece la aparición de criaderos de mariquitas.
Depredadores naturales: Las mariquitas (Coccinellidae) y los crisopas son excelentes aliados. Plantar eneldo, hinojo y milenrama atrae a estos insectos benéficos. Si dispones de presupuesto, puedes adquirir larvas de mariquita en viveros especializados y liberarlas temprano en la temporada (finales de mayo).
C) Tratamiento químico de última instancia
Solo cuando la infestación supere el 50 % del follaje y los métodos ecológicos no den resultados, recurre a un insecticida con piretrina natural (autorizado en agricultura ecológica). Aplica siguiendo exactamente la dosis del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 5 días antes de cosechar. Este paso debe ser la excepción, no la regla.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto veas los primeros puntos rojos o la telaraña en el envés de la hoja. Para el jabón potásico, programa aplicaciones cada 4‑5 días, siempre en tardes nubladas o al atardecer (entre 19:00 y 21:00) para evitar el quemado por el sol. El aceite de neem se puede aplicar una vez a la semana; si lo combinas con jabón, alterna los productos para maximizar el efecto y reducir la resistencia del ácaro.
Mantén el calendario hasta que, durante una semana completa, no observes ni una sola telaraña ni ácaros a simple vista. Después, reduce la frecuencia a una aplicación mensual durante el resto del verano como medida preventiva.
Prevención a largo plazo
La araña roja prospera en plantas con exceso de nitrógeno, porque el follaje tierno y jugoso les resulta irresistible. Utiliza fertilizantes equilibrados (NPK 10‑10‑10) y evita los abonos ricos exclusivamente en nitrógeno, especialmente en pleno verano.
Fomenta la biodiversidad dentro del huerto: deja una franja de hierba alta, planta flores silvestres y mantén troncos caídos que sirvan de refugio a mariquitas y crisopas. La rotación de cultivos también ayuda; si puedes, alterna la berenjena con pimiento o tomate en la siguiente campaña para romper el ciclo de la plaga.
Errores comunes que debes evitar
- Esperar demasiado antes de intervenir; la araña roja se reproduce rápidamente y una pequeña infestación puede convertirse en un desastre en pocos días.
- Aplicar solo agua sin presión; el chorro ligero no elimina los ácaros y solo les permite reposar.
- Tratar bajo el sol fuerte; tanto el jabón como el neem pueden quemar las hojas si se aplican en plena luz.
- No repetir el tratamiento; el ciclo de vida del ácaro exige varias aplicaciones para cubrir huevos y ninfas.
Conclusión
Eliminar la araña roja en berenjenas es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem y la ayuda de depredadores naturales como mariquitas. Actúa cuanto detectes los primeros signos, sigue un calendario de aplicaciones cada 4‑7 días y mantén el huerto equilibrado y biodiverso. Con constancia, tu cosecha de berenjenas volverá a estar libre de ácaros y podrás disfrutar de frutos sanos y sabrosos.