Cómo eliminar cochinilla en cactus
- 07 Nov, 2025
Si tienes cactus en tu terraza o jardín y ves una capa algodonosa que cubre tallos y raíces, probablemente estés frente a cochinilla. Eliminar cochinilla en cactus es clave porque estos pequeños insectos succionan la savia, debilitan la planta y favorecen la aparición de hongos. En muchas zonas de España, sobre todo en climas cálidos y secos como Andalucía o la Costa de Murcia, la cochinilla se vuelve una plaga frecuente durante el verano.
En este artículo te muestro cómo reconocerla, qué medidas ecológicas puedes aplicar y, solo si la situación se vuelve crítica, cuál es la opción química de último recurso. Con un plan de acción rápido y constante, tu cactus volverá a lucir fuerte y saludable.
Identificación de la cochinilla en cactus
La cochinilla que ataca a los cactus pertenece al grupo de los coccídidos. Sus cuerpos miden entre 3 y 5 mm de largo, son de forma ovalada y pueden presentar colores que van del marrón claro al verde amarillento, dependiendo de la especie y del nivel de impregnación de cera. Se agrupan en colonias que forman una capa blanquecina o algodonosa sobre los puntos de inserción de las espinas, en los nudos de los tallos y, a veces, bajo la zona de la base del cactus.
Daños visibles: al alimentarse, la cochinilla extrae la savia y provoca amarilleo o decoloración de los tejidos cercanos. Con el tiempo aparecen manchas necróticas y la planta muestra un crecimiento retardado. Además, la melaza que expulsan favorece la aparición de fumagina, una capa negra de hongos que reduce la fotosíntesis y atrae hormigas, que a su vez protegen a la cochinilla de los depredadores naturales.
En cuanto a su ciclo de vida, la hembra deposita cientos de huevos bajo su escudo ceroso. A los pocos días eclosionan ninfas que se convierten en adultas en 2‑3 semanas cuando la temperatura ronda los 20‑30 °C. Por eso, la plaga estalla en los meses más cálidos: de junio a septiembre en la costa mediterránea y de abril a junio en zonas interiores como la Meseta Central, donde los veranos son más áridos.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Una inspección regular es la primera línea de defensa. Revisa tus cactus cada 2‑3 días durante la primavera y el verano, enfocándote en los pliegues de la piel y bajo las espinas. Si detectas colonias pequeñas (menos de 10 individuos por planta), elimina manualmente los grupos con pinzas y lava la zona con un chorro de agua a presión moderada. Esta acción no daña al cactus y desplaza a los insectos.
Planta trampas o repelentes alrededor del huerto: la albahaca y el romero actúan como repelentes naturales de cochinilla y, al mismo tiempo, atraen insectos beneficiosos. Además, controla las hormigas que protegen a la cochinilla colocando barreras de cinta adhesiva alrededor de la base del cactus o esparciendo tierra de diatomeas fina en la zona de riego.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 %): disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua tibia y pulveriza bien el escudo ceroso, especialmente en la zona algodonosa, durante la tarde (cuando el sol está bajo y la planta está menos estresada). Repite la aplicación cada 3‑4 días hasta que la capa se haya desintegrado y no veas más ninfas.
Aceite de neem (0,5‑1 %): mezcla 5‑10 ml de aceite de neem con 1 l de agua, añade unas gotas de detergente neutro para emulsionar y rocía el cactus al atardecer. El neem interfiere con la alimentación y la reproducción de la cochinilla; su efecto residual dura 5‑7 días, por lo que basta con aplicarlo cada una semana.
Purín de ortiga o extracto de ajo: prepara una infusión con 200 g de hojas de ortiga frescas o 4 dientes de ajo triturados en 2 l de agua, deja reposar 24 h y cuela. Aplica la solución sobre la capa de cochinilla cada 5‑6 días; el amargor del compuesto desorienta a los insectos y refuerza la defensa natural del cactus.
Depredadores naturales: las coccinélidos (mariquitas) y ciertos entomópteros (moscas depredadoras) se alimentan de cochinilla. Fomenta su presencia plantando eneldo, hinojo y milenrama alrededor del cactus. Si prefieres una acción más inmediata, puedes adquirir larvas de Coccinella septempunctata en viveros especializados y soltarlas en la zona afectada; una sola mariquita adulta puede devorar hasta 50 cochinillas al día.
C) Tratamiento químico (último recurso)
Solo si la infestación supera el 50 % de la superficie del cactus y los métodos ecológicos no logran controlarla, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales autorizado para agricultura ecológica. Aplica siguiendo la dosis del fabricante (habitualmente 2 g/L), riega bien antes de la aplicación y respeta un plazo de seguridad de 7 días antes de cualquier cosecha de frutos comestibles (por ejemplo, en cactus de nopal).
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a tratar en cuanto detectes los primeros signos de cochinilla; no esperes a que la capa algodonosa cubra gran parte del cactus. Con jabón potásico, la frecuencia ideal es cada 3‑4 días mientras persista la capa. Con aceite de neem, programa la aplicación una vez por semana y alterna con una dosis de purín de ortiga cada 5 días para evitar que la plaga se recupere.
El mejor momento del día para aplicar cualquier producto es al atardecer (entre las 19:00 y 21:00). En esas horas el sol es menos intenso, las hojas están menos estresadas y la cochinilla está más activa, lo que maximiza la absorción del tratamiento. Mantén el proceso hasta que, al menos durante una semana, no observes ninguna ninfa bajo la lupa.
Prevención a largo plazo
Evita el exceso de nitrógeno en los fertilizantes; un sustrato rico en nitrógeno favorece el crecimiento rápido de brotes jugosos que atraen a la cochinilla. Opta por abonos equilibrados, como NPK 10‑10‑10 o compost bien descompuesto, aplicados en dosis moderadas durante la primavera.
Fomenta la biodiversidad alrededor del cactus: deja un rincón con flores silvestres, instala una pequeña piedra o trozo de madera donde se refugien depredadores. No elimines por completo la “mala hierba” del suelo, ya que muchas especies sirven como refugio a mariquitas y a otros insectos benéficos. Con este ecosistema equilibrado, la cochinilla encontrará más enemigos naturales que recursos.
Errores comunes que debes evitar
Uno de los fallos típicos es esperar demasiado antes de actuar; la cochinilla se reproduce con una rapidez sorprendente y una pequeña colonia puede convertirse en una infestación grave en pocos días. Otro error es usar solo agua a presión sin combinarla con un producto activo; el chorreo sólo desplaza a los adultos pero no elimina los huevos. Tratar en plena horas de sol también es problemático, pues el calor puede quemar la piel del cactus y reducir la eficacia del jabón o del neem. Por último, no repetir el tratamiento según el ciclo de vida de la plaga deja supervivientes que reinician la colonización.
Conclusión
Eliminar cochinilla en cactus es completamente viable con jabón potásico, aceite de neem y la acción de depredadores naturales como mariquitas. Actúa en cuanto veas los primeros indicios, sigue una frecuencia de aplicación adecuada y refuerza la biodiversidad del huerto. Con constancia y buenos hábitos de prevención, tu cactus quedará libre de plagas y volverá a crecer saludable y vigoroso.