Cómo eliminar cochinilla en granado
- 22 Nov, 2025
Si tienes granado en tu huerto y notas que aparecen manchas amarillentas y una capa cerosa en las ramas, lo más probable es que estés frente a una cochinilla. Esta plaga, aunque menos conocida que el pulgón, puede debilitar el árbol y provocar una caída prematura de los frutos si no se controla a tiempo. Afortunadamente, eliminar cochinilla en granado es totalmente posible con técnicas ecológicas y sin necesidad de productos químicos agresivos.
En este artículo te explicaré cómo reconocerla, qué daños ocasiona y, lo más importante, qué métodos prácticos y caseros puedes aplicar ahora mismo. Verás que, con constancia y unos pocos recursos que ya tienes en casa, tu granado volverá a estar saludable y productivo.
Identificación de la cochinilla
La cochinilla que ataca al granado pertenece al grupo de los coccidos, insectos que se fijan a la corteza y a los brotes jóvenes. Tamaño: normalmente mide entre 2 y 5 mm; los ejemplares más jóvenes son apenas visibles a simple vista. Color: varía del verde amarillento al marrón oscuro, y en muchas ocasiones cubre la superficie con una capa cerosa o algodonosa que parece una melaza.
Se localiza principalmente en el seno del tronco, en las ramas jóvenes y en los nudos donde aparecen los brotes de la siguiente cosecha. Si pasas la mano por la rama y sientes una textura rugosa, o ves pequeñas “bolas” adheridas que parecen polvo, es señal de presencia de cochinilla.
Los daños que provoca son tres: primero, succiona la savia de la planta, provocando amarillamiento y caída de hojas jóvenes; segundo, su excreción de melaza favorece la aparición de hojuelas negras (fumagina) y atrae hormigas que, a su vez, protegen a la plaga; tercero, una infestación severa debilita la rama y reduce la capacidad del granado para producir cálices y frutos de buen tamaño.
En cuanto al ciclo de vida, la cochinilla pone huevos bajo la capa cerosa. Cada huevo eclosiona en una ninfa que pasa varias mudas antes de convertirse en adulto. En climas mediterráneos como el de Andalucía o la Comunidad Valenciana, las poblaciones aumentan rápidamente a partir de abril cuando las temperaturas superan los 15 °C y la humedad es moderada. En la zona atlántica (Galicia, Cantabria) la actividad se extiende hasta junio, mientras que en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) suele aparecer en mayo y desaparece en agosto.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
- Inspección regular: Revisa tus granados cada 3‑4 días durante la primavera. Busca la capa cerosa en los nudos y en la base de las ramas. Detectar la plaga a tiempo ahorra mucho trabajo más adelante.
- Poda sanitaria: Cuando encuentres ramas gravemente infestadas, córtalas con herramientas limpias y deséchalas. La poda reduce el refugio de la cochinilla y mejora la circulación del aire.
- Control de hormigas: Coloca barreras de tiras de cinta adhesiva alrededor del tronco o usa tierra de diatomeas en la base. Sin hormigas, la cochinilla pierde su “protector” y queda más vulnerable.
- Plantación de repelentes: Cultiva romero y lavanda cerca del granado; sus aceites esenciales repelen a muchos coccidos y atraen depredadores naturales.
B) Tratamientos ecológicos
1. Jabón potásico
Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua (aprox. 1,5 %). Riega con abundante presión sobre el tronco y los nudos, asegurándote de cubrir la capa cerosa. Aplica al atardecer para evitar quemaduras solares y repite cada 7 días hasta que la capa desaparezca. El jabón deshidrata la cochinilla y rompe su película protectora.
2. Aceite hortícola (neem o neem)
Mezcla 10 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas 5 gotas de jabón neutro como emulsionante. Pulveriza el tronco y los brotes jóvenes con buen chapado, preferiblemente a primera hora de la mañana o al anochecer. Repite cada 10 días; el aceite sella la cutícula y ahoga a los insectos sin dañar el árbol.
3. Purín de ajo y ortiga
Prepara un purín casero macerando 3 dientes de ajo y 30 g de ortiga fresca en 1 litro de agua durante 24 h. Cuela y rocía sobre la zona afectada cada 5 días. El ajo actúa como repelente y la ortiga potencia la defensa de la planta al estimular su producción de compuestos fenólicos.
4. Depredadores naturales
En el granado puedes favorecer la acción de coccinélidos (mariquitas), picudos y ácaros depredadores como Phytoseiulus persimilis. Plantar eneldo, hinojo y milenrama en los bordes del huerto crea refugios y alimento para estos enemigos naturales. Si tu zona tiene disponibilidad, compra larvas de mariquita en viveros ecológicos y libéralas al inicio de la temporada.
C) Tratamiento químico (última opción)
Solo si la infestación cubre más del 60 % del follaje y los métodos anteriores no dan resultados tras tres aplicaciones, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales autorizado en agricultura ecológica. Aplica siguiendo la dosificación del fabricante (por lo general 2 g/L) y respeta un plazo de seguridad de 7 días antes de la cosecha. Usa siempre protección y evita la pulverización en días ventosos.
Frecuencia y timing de los tratamientos
El momento clave es actuar al primer signo de cochinilla. Aplica jabón potásico cada 7 días mientras veas la capa cerosa y repite hasta que desaparezca por completo, lo que suele tardar 3‑4 semanas. Cuando uses aceite de neem, la pauta es cada 10 días, ya que su acción residual dura más tiempo. Si combinas jabones y aceites, alterna los productos (jabón → aceite → jabón) para evitar sobrecargar la planta.
El mejor momento del día para todas las aplicaciones es al atardecer (entre 19:00 y 21:00) o, en ausencia de luz solar intensa, a primera hora de la mañana. En esas franjas horarias los insectos están más activos y la evaporación es menor, lo que garantiza una mejor cobertura.
Prevención a largo plazo
Una de las causas principales de la proliferación de cochinilla es el exceso de nitrógeno. Evita fertilizantes con más del 30 % de N; opta por abonos equilibrados como NPK 10‑10‑10 o compost bien curtido. El exceso de nitrógeno genera brotes tiernos y jugosos que atraen a la plaga.
Fomenta la biodiversidad alrededor del granado: deja un césped bajo mantenimiento, planta flores silvestres y aromáticas en los bordes. Así crearás un hábitat para depredadores naturales y reducirás la presión de la cochinilla. Además, la rotación de cultivos en huertos mixtos (cuando sea posible) ayuda a interrumpir el ciclo de vida de los coccidos, aunque en la práctica del granado sea más difícil.
Errores comunes
- Esperar demasiado para actuar: la cochinilla se multiplica rápido y una pequeña colonia puede convertirse en una infestación grave en una semana.
- Usar solo agua sin presión: no elimina la capa cerosa y permite que los insectos reaparezcan.
- Aplicar productos en pleno sol: quema las hojas y reduce la eficacia del tratamiento ecológico.
- No repetir el tratamiento: la mayoría de los insectos tienen varias etapas; una única aplicación apenas afecta a las ninfas recién nacidas.
Conclusión
Eliminar cochinilla en granado es totalmente factible con jabón potásico, aceite de neem, purín de ajo‑ortiga y la ayuda de depredadores naturales. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, mantén una frecuencia adecuada y protege tu árbol con buenas prácticas culturales. Con constancia y un poco de ingenio, tu granado volverá a producir frutos abundantes y libres de plagas.