Cómo eliminar cochinilla en hortensias
- 12 Nov, 2025
Si cultivas hortensias en tu jardín y notas manchas amarillentas o telarañas en el envés de las hojas, lo más probable es que te estés enfrentando a la cochinilla. Esta plaga es muy frecuente en la mayor parte de España, sobre todo en climas templados y con riegos abundantes. Afortunadamente, eliminar cochinilla en hortensias no requiere productos tóxicos: basta con actuar a tiempo y combinar técnicas sencillas y ecológicas.
En este artículo vamos a identificar la cochinilla, describir los daños que produce y ofrecerte un plan completo de control que incluye prevención, tratamientos caseros y, solo como último recurso, opciones químicas autorizadas.
Identificación de la cochinilla
La cochinilla es un insecto pequeño, de 2‑3 mm de longitud, con cuerpo ovalado recubierto por una cúpula cerosa que puede ser de color verde claro, grisáceo o, en variedades más maduras, de tono marrón amarillento. Se suele localizar en el envés de las hojas jóvenes y en los brotes más tiernos, formando colonias que aparecen como manchas algodonosas. En climas cálidos de la costa mediterránea, la población puede duplicarse cada semana.
Los daños son visibles rápidamente: las hojas presentan márgenes amarillentos, se tornan debilitadas y pueden llegar a caer. La succión de savia provoca un crecimiento más lento y, al secretar melaza, la cochinilla favorece la proliferación de hongos negro (fumagina) y atrae hormigas que, a su vez, protegen a la plaga. En zonas como Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana, la aparición se concentra entre marzo y mayo, cuando las temperaturas oscilan entre 15 °C y 25 °C. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) la infestación se retrasa hasta abril‑junio, cuando el suelo se calienta lo suficiente.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Una buena inspección cada 2‑3 días permite detectar los primeros indicios antes de que la población se disparen. Cuando veas pocos individuos (menos de 10 por hoja), basta con un chorro de agua a presión moderada a primera hora de la mañana; arrastra los insectos sin dañar la planta. Planta alrededor de las hortensias albahaca o caléndula: sus aromas repelen cochinillas y atraen depredadores. Además, controla las hormigas colocando cintas adhesivas en el tronco o aplicando una capa fina de tierra de diatomeas para cortar su ruta de acceso.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 % de concentración) es muy eficaz: disuelve la capa cerosa y deshidrata a la cochinilla. Disuelve 15 ml de jabón en 1 litro de agua y rocía el envés de las hojas al atardecer, evitando la luz solar directa que podría quemar la hoja. Repite cada 3‑4 días hasta que la plaga desaparezca.
El aceite de neem (0,5‑1 %) actúa como insecticida y regulador del desarrollo; mezcla 7 ml en 1 litro de agua con unas gotas de detergente neutro y aplica una vez por semana. Complementa con un purín de ajo (4 dientes machacados en 1 litro de agua, reposar 24 h) que confiere un olor desagradable a la cochinilla.
Fomenta depredadores naturales: las mariquitas pueden devorar hasta 100 cochinillas al día; colócalas en el jardín o planta hinojo, eneldo y milenrama para atraerlas. Las crisopas y los sírfidos también son útiles: proporcionan refugios con hojas secas y mantillos.
C) Opciones químicas (último recurso)
Solo si la infestación supera el 50 % de la masa foliar y los métodos ecológicos no la controlan, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales, autorizado para agricultura ecológica. Aplica según las indicaciones del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 3‑7 días antes de la cosecha o la poda final.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Comienza el tratamiento en cuanto detectes los primeros signos de cochinilla; cuanto antes, menos productos necesitarás. Con jabón potásico recuerda aplicar cada 3‑4 días y, con aceite de neem, cada 7 días; alterna ambos para evitar que la plaga se acostumbre.
El momento ideal para pulverizar es al atardecer (entre 19:00 y 21:00), cuando la luz solar es tenue y la cochinilla está menos activa, lo que reduce el riesgo de quemaduras y mejora la adhesión del producto. Mantén el programa hasta que, durante una semana completa, no observes ningún individuo, incluso bajo lupa.
Prevención a largo plazo
Evita el exceso de nitrógeno en el sustrato: los brotes jugosos son el banquete favorito de la cochinilla. Usa fertilizantes equilibrados (NPK 10‑10‑10) y limita las aplicaciones a una vez al mes durante la temporada de crecimiento.
Fomenta la biodiversidad en tu huerto: deja algunos rincón con flores silvestres, planta arbustos perimetrales y no elimines toda la “mala hierba”. Un entorno variado alberga depredadores naturales que controlan la plaga sin intervención humana. Además, rotar las hortensias con otras especies de arbustos cada 3‑4 años reduce la presión de la cochinilla.
Errores comunes
Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado para actuar; la cochinilla se reproduce rápidamente y, una vez establecida, es mucho más costosa de erradicar. Otro error es usar solo agua: sin detergente ni presión, la cerámica de la plaga protege al insecto. Aplicar los tratamientos en horas de sol pleno quema las hojas y reduce la eficacia del jabon o del neem. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida deja huevos que eclosionan y repoblan la planta.
Conclusión
Eliminar cochinilla en hortensias es totalmente posible con jabón potásico, aceite de neem y la ayuda de mariquitas u otros depredadores. Actúa rápido al primer signo, sigue una rutina de aplicación cada 3‑7 días y mantén buenas prácticas de prevención para que la plaga no vuelva a ser un problema. Con constancia y un toque ecológico, tus hortensias volverán a lucir su esplendor sin necesidad de químicos.