Cómo eliminar gorgojo en guisantes: métodos ecológicos efectivos

Cómo eliminar gorgojo en guisantes: métodos ecológicos efectivos

Si cultivas guisantes en la huerta, seguro que alguna vez te has encontrado con el gorgojo devorando tus vainas. En zonas como Castilla y León o la Galicia atlántica, este coleóptero es una de las plagas más temidas porque ataca tanto el follaje como los frutos, reduciendo considerablemente la cosecha. Afortunadamente, eliminar gorgojo en guisantes no requiere químicos agresivos; basta con seguir unos pasos sencillos, adaptar el calendario a tu zona y aplicar métodos ecológicos que respetan el medio ambiente.

En este artículo descubrirás cómo reconocer al gorgojo, qué daños produce y, lo más importante, qué acciones puedes tomar ahora mismo para controlar la infestación sin dañar la tierra ni la biodiversidad de tu huerto.

Identificación del gorgojo del guisante

El gorgojo del guisante (Sitona lineatocolle) es un pequeño escarabajo que suele pasar desapercibido hasta que la población supera el umbral de daño. Su cuerpo mide entre 3 y 5 mm de longitud, con una forma aplanada y una coloración marrón rojiza a veces salpicada de manchas más claras en la zona del pronoto. Los adultos presentan una línea longitudinal clara en el dorso, lo que facilita su distinción de otras especies.

Los gorgojos se alojan en el envés de las hojas jóvenes y en los tallos de los guisantes, donde excavan pequeños túneles que aparecen como finas líneas plateadas. En la fase larvaria, los maxilos se vuelven más claros y miden 2‑3 mm, alimentándose de la misma zona del tejido vegetal. Esta alimentación provoca deformación de las hojas, amarillamiento y, en los tallos, canales que debilitan el soporte de la planta.

Los daños visibles incluyen:

  • Hojas enrolladas y menores áreas verdes, lo que dificulta la fotosíntesis.
  • Tallos flácidos que se rompen con facilidad, impidiendo que las vainas lleguen a madurar.
  • Vainas perforadas y semillas dañadas, que acaban por perder peso y calidad.

En cuanto a su ciclo, el gorgojo emerge en marzo‑abril cuando las temperaturas diurnas rondan los 15‑20 °C. Cada hembra deposita entre 30 y 50 huevos en la base de la hoja y, tras 10‑14 días, nacen las larvas que se alimentan durante 3‑4 semanas antes de convertirse en adultos. En regiones con veranos templados, como la meseta central, pueden generar dos a tres generaciones al año, mientras que en la zona costa cantábrica, donde la humedad es mayor, la población tiende a ser más abundante y persistente.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

  1. Inspección regular – Recorre la parcela cada 2‑3 días durante la primavera. Busca los típicos puntos plateados en las hojas y elimina manualmente los adultos con pinzas. Un chorro de agua a presión moderada al amanecer arrastra a los insectos sin dañar la planta.
  2. Rotación de cultivos – Evita plantar guisantes en el mismo sitio durante al menos 3 años. Alterna con cereales de invierno o leguminosas de raíz (como la huerta de altramuces) para romper el ciclo del gorgojo.
  3. Plantas trampa – Cultiva trébol blanco o vega del aire a los bordes del huerto; atraen a los adultos y facilitan su captura antes de que lleguen al cultivo principal.
  4. Control de malezas – Las hierbas silvestres cercanas al guisante pueden albergar huevos y larvas. Retíralas antes de que germinen y mantén el suelo despejado.

B) Tratamientos ecológicos

  • Jabón potásico (1‑2 % de concentración). Disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua y rocía abundante el envés de las hojas al atardecer. Repite cada 4‑5 días mientras persista la infestación.
  • Aceite de neem (0,5‑1 %). Mezcla 8‑10 ml de aceite con 1 l de agua y añade unas gotas de detergente neutro como emulsionante. Aplica cada 7‑10 días; el neem interfiere con la alimentación y la reproducción del gorgojo.
  • Purín de ortiga o infusión de ajo. Hervir 500 g de hojas de ortiga frescas o 3 dientes de ajo en 2 l de agua, dejar enfriar y filtrar. Pulveriza al ras del suelo y sobre el follaje una vez por semana. Estos preparados actúan como repelentes y debilitan a las larvas.
  • Depredadores naturales – Introduce catarinas (coccinélidos) y chinches depredadoras como Orius que cazan larvas y adultos. Plantar eneldo, hinojo y milenrama favorece la llegada de estos insectos benéficos. También puedes colocar hotel de insectos en la parcela para favorecer la colonización de escarabajos depredadores y avispas parasitoides.
  • Fungos entomopatógenos – El Beauveria bassiana es un hongo que infecta el exoesqueleto del gorgojo. Dispersa el producto siguiendo las indicaciones del fabricante, generalmente cada 10‑14 días en primavera.

C) Tratamientos químicos (última opción)

Solo si la población supera el 50 % del follaje y los métodos ecológicos no bastan, puedes recurrir a insecticidas de piretrina natural autorizados en agricultura ecológica. Aplica según las instrucciones y respeta un plazo de seguridad de 3‑5 días antes de la cosecha. Nunca combines estos productos con aceites o jabones, ya que aumentarían la toxicidad.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a actuar en cuanto veas los primeros rastros de daño, generalmente a principios de abril en la zona mediterránea y a finales de marzo en la zona atlántica. Los jabones y aceites deben aplicarse al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es menor y los gorgojos están más activos en la superficie vegetal. Repite la aplicación cada 4‑5 días para el jabón potásico y cada 7‑10 días para el neem, alternando ambos productos para evitar que la plaga desarrolle resistencia. Mantén el ciclo hasta que no detectes adultos ni larvas durante una semana completa; después, sigue con inspecciones mensuales para prevenir repoblaciones.

Prevención a largo plazo

  • Equilibrio de nitrógeno: Los gorgojos prefieren plantas con crecimiento vigoroso y exceso de nitrógeno. Utiliza abonos orgánicos equilibrados (NPK 10‑10‑10) o compost maduro, evitando fertilizantes ricos solo en N.
  • Biodiversidad: Deja una franja de flores silvestres (como la campanilla o la margarita) y arbustos bajos que sirvan de refugio a depredadores naturales. Un huerto diverso mantiene un control biológico constante y reduce la necesidad de intervenciones químicas.
  • Rotación y sucesión: Alterna guisantes con cereales de invierno o leguminosas de raíz (por ejemplo, la alfalfa) para romper el ciclo del gorgojo. También puedes intercalar cultivos de corta duración como espinaca entre los turnos de guisante.
  • Variedades resistentes: En el mercado español existen cultivares de guisante como ‘Kelvedon Wonder’ o ‘Ariane’, que presentan pelo denso en el envés y son menos atractivos para el gorgojo. Plantar estas variedades reduce significativamente la presión de la plaga.

Errores comunes que hay que evitar

  • Esperar demasiado antes de actuar; una pequeña población puede expandirse rápidamente en una semana.
  • Aplicar solo agua sin presión: no elimina los adultos ni las larvas ocultas.
  • Tratar bajo el sol fuerte; los jabones y aceites pueden quemar el tejido foliar y favorecer la aparición de enfermedades secundarias.
  • No repetir los tratamientos; el ciclo de vida del gorgojo dura entre 10‑14 días, así que una sola aplicación nunca basta.

Conclusión

Eliminar gorgojo en guisantes es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem y la introducción de depredadores naturales como catarinas y chinches. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, mantén una frecuencia de aplicación adecuada y fomenta la biodiversidad en tu huerta. Con constancia y siguiendo estos pasos, volverás a disfrutar de unas cosechas abundantes y libres de plagas, sin necesidad de productos químicos. ¡Manos a la obra y a cosechar!