Cómo eliminar mosca blanca en brócoli
- 14 Nov, 2025
Si cultivas brócoli en tu huerto, seguro que ya has visto pequeñas moscas de alas translúcidas posarse sobre las hojas. Esa es la mosca blanca, una plaga que, aunque discreta, puede arruinar tu cosecha si no actúas a tiempo. En España, la presencia de esta plaga es frecuente en regiones como Andalucía, Castilla‑La Mancha y la costa del Mediterráneo, donde los veranos son calurosos y la humedad nocturna favorece su desarrollo.
En este artículo te explico paso a paso cómo eliminar mosca blanca en brócoli usando métodos ecológicos, cuándo aplicarlos y qué errores evitar para que tu cultivo siga creciendo sano y sin químicos innecesarios.
Identificación de la mosca blanca
La mosca blanca (Aleyrodidae) mide entre 1,5 y 2 mm de longitud. Sus alas son finas y de color blanco perlado, casi invisibles a simple vista, pero al observar de cerca verás una ligera película brillante que cubre todo el insecto. Se suele encontrar en el envés de las hojas jóvenes y en los brotes centrales del brócoli, donde forma pequeñas colonias que parecen costuras de seda.
Los daños son sutiles al principio: las hojas aparecen amarillentas, con manchas coppery y una sensación algodonosa en el envés. Cada individuo succiona savia, debilitando el crecimiento y provocando la caída prematura de los cogollos. Además, la melaza que secretan favorece la aparición de hongos como la fumagina, y pueden transmitir virus del mosaico que deforman los árboles.
En la mayor parte de la península la mosca blanca aparece a partir de abril en la zona mediterránea y en mayo en la meseta central, cuando las temperaturas oscilan entre 18‑27 °C y la humedad relativa supera el 65 %. En climas más húmedos, como en Galicia y el País Vasco, la infestación puede iniciar incluso en marzo. La plaga completa varios ciclos al año: una generación cada 15‑20 días, lo que explica su rápida expansión si no se controla.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Una inspección regular es clave: revisa el brócoli cada 2‑3 días, sobre todo el envés de las hojas jóvenes donde se esconden los adultos. Si detectas menos de 10 insectos por planta, un simple chorro de agua a presión media por la mañana los desprende sin dañar la hoja.
Planta trampas de albahaca y caléndula alrededor del huerto; estas aromáticas repelen la mosca blanca y atraen depredadores beneficiosos. Controlar las hormigas es fundamental, pues protegen a la plaga a cambio de la melaza. Puedes colocar cintas adhesivas alrededor de los tallos o rociar una solución de tierra de diatomeas al pie de la planta para cortar su acceso.
B) Tratamientos ecológicos
- Jabón potásico (1‑2 %): Disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua y pulveriza bien el envés al atardecer, cuando la luz solar es tenue y la mosca está más activa. Repite cada 3‑4 días hasta que no veas restos.
- Aceite de neem (0,5‑1 %): Mezcla 5‑10 ml de aceite en 1 l de agua con unas gotas de jabón para emulsionar. Aplica cada 7 días; el neem interrumpe la alimentación y la reproducción.
- Infusión de ajo‑ortiga: Hierve 30 g de ajo picado y 50 g de ortiga fresca en 1 l de agua, deja reposar 24 h y cuela. Usa la infusión como spray semanal; sus compuestos sulfúricos son repelentes naturales.
Los depredadores naturales son aliados insustituibles. Mariquitas (Coccinellidae) pueden devorar hasta 100 moscas blancas al día. Para atraerlas, planta eneldo, hinojo y milenrama cerca del cultivo. Si la presión es alta, puedes comprar larvas de mariquita en viveros especializados y liberarlas al atardecer.
C) Tratamiento químico (última opción)
Solo cuando la infestación supere el 50 % del follaje y los métodos ecológicos no den resultado, recurre a insecticidas de piretrinas naturales autorizados en agricultura ecológica. Aplica siguiendo la dosis del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 5‑7 días antes de la cosecha.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto detectes los primeros adultos o una ligera decoloración del envés. El jabón potásico se aplica cada 3‑4 días mientras dure la lluvia ligera; el aceite de neem cada 7 días para cubrir todo el ciclo de vida. Alterna ambos productos para evitar que la plaga desarrolle resistencia.
El mejor momento del día es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es mínima y la mosca blanca está más expuesta. Evita aplicar en horas de sol intenso porque podrías quemar las hojas y disminuir la eficacia del producto. Continúa el programa hasta que no observes ningún individuo durante una semana completa.
Prevención a largo plazo
Controlar la fertilización es esencial: el exceso de nitrógeno genera brotes tiernos y jugosos que la mosca blanca adora. Usa un fertilizante equilibrado NPK 10‑10‑10 y aplícalo en dosis recomendadas, evitando sobre‑alimentar el cultivo.
Fomenta la biodiversidad en tu huerto: deja una franja de flores silvestres, instala refugios como pilas de madera o ladrillos para que se establezcan depredadores naturales. La rotación de cultivos también ayuda; alterna el brócoli con leguminosas o cereales en la siguiente temporada para romper el ciclo de la plaga.
Errores comunes
Muchos hortelanos esperan demasiado antes de intervenir, dejando que la población de mosca blanca se multiplique. Otros confían solo en el chorro de agua, que funciona solo con infestaciones muy leves. Aplicar tratamientos en plena sesión de sol quema las hojas y reduce la acción del jabón o del neem. Por último, olvidar la repetición de los productos es fatal: el ciclo de vida de la plaga exige al menos dos aplicaciones para atacar huevos y larvas emergentes.
Conclusión
Eliminar mosca blanca en brócoli es totalmente posible si aplicas jabón potásico, aceite de neem y fomentas la presencia de mariquitas como primera línea de defensa. Actúa al primer signo, respeta la frecuencia de aplicación y mantén el huerto equilibrado con menos nitrógeno y más biodiversidad. Con constancia y un toque de paciencia, tu brócoli crecerá fuerte y libre de plagas, listo para la cosecha sin necesidad de químicos agresivos.