Cómo eliminar mosca blanca en pepinos

Cómo eliminar mosca blanca en pepinos

Si cultivas pepinos en tu huerto y has visto pequeños insectos alados sobre las hojas, lo más probable es que estés frente a la mosca blanca. Esta plaga es muy frecuente en zonas de clima Mediterráneo, especialmente en Andalucía, Valencia y la Costa de Murcia, y puede diezmar tu cosecha si no actúas a tiempo. Afortunadamente, eliminar mosca blanca en pepinos es posible con medidas ecológicas que no dañan el medio ambiente ni tus plantas.

A lo largo de este artículo descubrirás cómo reconocerla, qué tratamientos caseros y biológicos son más eficaces y cuándo (y cómo) recurrir a un producto químico solo como último recurso. ¡Manos a la obra!

Identificación de la mosca blanca

La mosca blanca (Bemisia tabaci) es un insecto diminuto que mide entre 1‑2 mm de longitud. Su coloración es blanca o amarillenta, aunque bajo la luz solar directa parece una fina capa de polvo. Se sitúa sobre la cara inferior de las hojas jóvenes y los tallos tiernos, donde se alimenta introduciendo su probóscide y succionando la savia.

Los daños son bastante evidentes: las hojas desarrollan manchas amarillentas que eventualmente se vuelven cloróticas, y aparecen pequeñas pústulas en el envés que secretan una melaza pegajosa. Esa melaza atrae hormigas y favorece la aparición del mildew (mildew polvo), un hongo negro que cubre la superficie y reduce la fotosíntesis. A medida que la infestación avanza, los frutos pueden presentar deformaciones y un sabor insípido.

En cuanto al ciclo de vida, la mosca blanca es muy prolífica. En climas templados de España (temperaturas entre 20‑30 °C) una hembra puede depositar 200‑400 huevos en una sola hoja. Los huevos eclosionan en 3‑5 días, y las ninfas (láminas) maduran en 10‑14 días. Con 10‑12 generaciones al año, la población explota rápidamente durante los meses de mayo a septiembre, cuando la humedad es moderada y el calor favorece su desarrollo. En la zona atlántica (Galicia, País Vasco) la incidencia es menor, pero puede aparecer en invernaderos con calefacción.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

  1. Inspección regular: dedica 15 minutos cada 2‑3 días a revisar el envés de las hojas de tus pepinos. Detectar la presencia de células de huevo o ninfas tempranas permite actuar antes de que la población se dispare.
  2. Riego por goteo: evita el encharcamiento de la zona foliar, pues la humedad excesiva favorece la proliferación de la mosca y del mildew. Un riego puntual al suelo reduce la humedad en la corona de la planta.
  3. Eliminación manual: si la infestación es incipiente (menos de 5 ninfas por hoja), retira las hojas más afectadas y destrúyelas. Un chorro de agua a presión (30 L h⁻¹) sobre la planta por la mañana arrastra a los adultos sin dañar el cultivo.
  4. Plantas trampa y repelentes: cultiva albahaca y geranio rosado al borde del huerto; estas aromáticas repelen a la mosca blanca y atraen a depredadores naturales.
  5. Control de hormigas: coloca barreras de cinta adhesiva alrededor de los tallos o dispersa tierra de diatomeas. Si las hormigas no pueden llegar a la melaza, la mosca pierde su “protegida” fuente de alimento y se debilita.

B) Tratamientos ecológicos

1. Jabón potásico (1‑2 %)
Disuelve 15‑20 ml de jabón potásico en 1 L de agua. Añade unas gotas de aceite vegetal como emulsionante y rocía abundante y uniformemente el envés de las hojas al atardecer (entre 19:00‑20:30). Repite cada 3‑4 días hasta que desaparezcan las ninfas. Este producto rompe la cutícula del insecto y lo deshidrata sin dañar la planta.

2. Aceite de neem (0,5‑1 %)
Mezcla 5‑10 ml de aceite de neem en 1 L de agua, incorpora 2 ml de detergente neutro y agita bien. Aplica al amanecer o al final de la tarde cuando la radiación solar sea mínima. El neem interfiere con la alimentación y la reproducción; funciona bien en ciclos de 7 días entre aplicaciones.

3. Extracto de ajo y chile
Hierve 3 dientes de ajo y 1 cm de chile picante en 1 L de agua durante 10 minutos, cuela y deja enfriar. Rocía cada 5‑7 días. El olor irrita a la mosca blanca y la desalienta de colonizar nuevas hojas. Es una alternativa económica y totalmente casera.

4. Trampas adhesivas amarillas
Coloca tarjetas adhesivas amarillas a la altura del dosel de los pepinos. La mosca blanca, atraída por el color, queda atrapada. Cambia las tarjetas cada 7‑10 días. Es una herramienta de monitoreo y control simultáneo.

5. Depredadores naturales

  • Crisopas (coccinélidos) y mariposas parasitoides (Encarsia formosa) son eficaces: una sola hembra de Encarsia puede parasitar 80‑100 ninfas en su vida.
  • Avispas parasitoides (Eretmocerus eremicus) también se pueden adquirir en viveros especializados y liberar en el huerto al inicio de la primavera.
    Para atraerlas, planta eneldo, hinojo y malva en los bordes; estas flores proporcionan néctar y refugio.

C) Tratamientos químicos (última opción)

Solo cuando la infestación supere el 50 % del follaje y los métodos ecológicos no logren controlarla, recurre a un insecticida con piretrinas naturales autorizado en producción ecológica (por ejemplo, formulaciones a base de piretro de piretrina). Aplica siguiendo la dosis del fabricante (2‑3 L ha⁻¹) y respeta el plazo de seguridad de 3‑5 días antes de cosechar los pepinos. Siempre utiliza ropa de protección y evita la aplicación en horas de máxima insolación.

Frecuencia y timing de los tratamientos

El momento ideal para iniciar cualquier medida es en cuanto detectes los primeros signos: pequeñas manchas amarillentas y la presencia de ninfas en el envés. Con jabón potásico, aplica cada 3‑4 días; con aceite de neem, cada 7 días; y con extracto de ajo, cada 5‑7 días. Alternar el jabón y el neem potencia el efecto y reduce la resistencia de la plaga.

El mejor momento del día es al atardecer (19:00‑21:00) o al amanecer temprano (07:00‑08:00), cuando la radiación solar es baja y la mosca blanca está más activa, lo que mejora la cobertura del spray y evita quemaduras en las hojas. Mantén el programa de tratamientos hasta una semana sin observar adultos ni ninfas; después, reduce la frecuencia a una aplicación mensual como medida preventiva.

Prevención a largo plazo

  • Equilibrio de nitrógeno: la mosca blanca se siente atraída por los brotes exuberantes que resultan de fertilizaciones excesivas en N. Utiliza fertilizantes NPK 10‑10‑10 o abonos orgánicos (compost bien descompuesto) en dosis moderadas, aplicándolos al comienzo de la fase vegetativa.
  • Biodiversidad en el huerto: deja una franja de flores silvestres (e.g., Verbena, Calendula) y planta aromáticas periféricas (menta, romero). Estas especies albergan depredadores y reducen la presión de la plaga.
  • Rotación de cultivos: si es posible, intercala el pepino con leguminosas (judías, guisantes) o hortalizas de hoja (espinaca) en la siguiente campaña. La mosca blanca prefiere cucurbitáceas, por lo que cambiar el sustrato altera su ciclo.
  • Variedades resistentes: opta por cultivares como ‘Cuke de la Costa’ o ‘Tango F1’, que presentan una menor susceptibilidad a la mosca blanca gracias a una epidermis más gruesa y a una menor producción de savia dulce.

Errores comunes que debes evitar

  1. Esperar demasiado: si dejas que la plaga se consolide, tendrás que usar más productos y los cultivos pueden sufrir daños irreversibles.
  2. Aplicar solo agua: el chorro de agua funciona al principio, pero cuando la población supera el 10 % del follaje, el agua no basta.
  3. Tratar bajo sol intenso: pulverizar en pleno mediodía quema las hojas y reduce la eficacia del jabón o del neem.
  4. No repetir tratamientos: la mosca blanca pasa por varias fases; si solo aplicas una vez, las ninfas que eclosionen después sobrevivirán y el ciclo continúa.

Conclusión

Eliminar la mosca blanca en pepinos se logra, sobre todo, con jabón potásico, aceite de neem, trampas amarillas y la introducción de depredadores naturales como crisopas y avispas parasitoides. Actúa en cuanto veas los primeros signos, sigue un calendario de aplicación cada 3‑7 días y complementa con prácticas de prevención como el control del nitrógeno y la biodiversidad del huerto. Con constancia y un enfoque ecológico, mantendrás tus pepinos sanos y productivos sin necesidad de químicos. ¡A por la cosecha!