Cómo eliminar nematodos en pepinos

Cómo eliminar nematodos en pepinos

Si cultivas pepinos en tu huerto y has notado hojas amarillentas, tallos atrofiados y frutos diminutos, lo más probable es que te estés enfrentando a los nematodos. En regiones como Andalucía, Murcia y la Costa de Valencia, estos pequeños gusanos del suelo pueden arruinar una cosecha antes de que la veas crecer. Afortunadamente, eliminar nematodos en pepinos es factible con prácticas ecológicas y, solo cuando sea imprescindible, con productos regulados. En este artículo te explico cómo identificar la plaga, qué tratamientos probar y cómo evitar futuras apariciones.

Identificación de la plaga

Los nematodos son gusanos microscópicos, de 0,2 a 0,5 mm de longitud, de color blanco o ligeramente amarillento. Los encuentras en la zona de la raíz y, a simple vista, pueden pasar desapercibidos; sin embargo, su presencia se evidencia por los síntomas en la planta. Los tallos de los pepinos aparecen encogidos, con puntas secas, y las hojas se vuelven amarillentas y torcidas. En la zona de la raíz, observarás pequeñas grietas y una masa de gelatina blanda que indica la actividad de los nematodos.

En cuanto a los daños indirectos, los nematodos succionan la savia de las raíces y dificultan la absorción de agua y nutrientes. El resultado es una planta débil, con menor producción y mayor susceptibilidad a otras enfermedades como el mildiu. En el mercado, esto se traduce en una pérdida económica de hasta un 30 % en cultivos intensivos de pepino, sobre todo en climas cálidos donde la temperatura del suelo supera los 20 °C.

En España, la mayor incidencia se registra en la primavera (marzo‑abril) y a principios del verano (junio‑julio), cuando la tierra está cálida y húmeda. En zonas de clima mediterráneo y la meseta central, los nematodos del género Meloidogyne son los más habituales. En la zona atlántica (Galicia, Asturias) la presión es menor, pero la humedad favorece la proliferación si el suelo está saturado.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

Lo primero es inspeccionar el huerto cada 3‑4 días durante la fase de crecimiento. Si detectas plantas con síntomas débiles, excava alrededor de la raíz y elimina los brotes más afectados; una raíz bien aireada dificulta la vida del nematodo. La rotación de cultivos es esencial: alterna el pepino con cereales o leguminosas que no son hospedantes, como el trigo o la colza, durante al menos 2 años.

Plantaciones trampa como la caléndula (Tagetes patula) liberan compuestos que reducen la fecundidad de los nematodos; si las sitúas alrededor del huerto, actúan como barrera química. Además, el encofrado de paja alrededor de los surcos ayuda a mantener la humedad sin encharcar, evitando que el nematodo migre fácilmente.

B) Tratamientos ecológicos

  1. Extracto de ajo y ajonjolí: Tritura 5 dientes de ajo y 30 g de semillas de ajonjolí en un litro de agua. Deja reposar 24 h y filtra. Riega la zona de la raíz con este líquido cada 7 días. El compuesto de azufre y los ácidos grasos son tóxicos para los nematodos sin dañar la planta.

  2. Jabón potásico: Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua y riega la zona de la raíz al final del día. Repite la aplicación cada 10 días mientras dure la fase de desarrollo de la planta. Este jabón altera la membrana del nematodo y reduce su movilidad.

  3. Fungus nematófago Paecilomyces lilacinus: Puedes adquirirlo en forma de polvo orgánico (≈ 5 g por 10 m²) y mezclarlo con el sustrato antes de la siembra. Este hongo parasita los huevos de los nematodos, disminuyendo la población en el suelo a largo plazo.

  4. Café molido y cáscara de huevo: Esparce una capa delgada de café usado y cáscaras trituradas sobre el suelo después del riego. El café acidifica ligeramente el sustrato y la cáscara aportará calcio, creando un ambiente desfavorable para los nematodos.

  5. Depredadores naturales: Las nematodas beneficiosas (Steinernema feltiae) y los protozoos se alimentan de los nematodos dañinos. Inocular el suelo con estos organismos, disponible en tiendas de jardinería ecológica, es una forma eficaz de equilibrar el ecosistema del huerto.

C) Tratamientos químicos (última opción)

Solo cuando la infestación supere el 50 % de cobertura de raíces y los métodos ecológicos no den resultado, recurre a un nematicida registrado en la lista de productos de agricultura ecológica, como el fluopyram (aplicación a 0,5 l / ha). Respeta siempre el plazo de seguridad indicado (generalmente 7 días antes de la cosecha) y sigue al pie de la letra las dosis del fabricante.

Frecuencia y timing de tratamientos

Empieza a actuar en cuanto notes los primeros síntomas en la raíz o en la folla. Con extracto de ajo y café, aplica cada 7‑10 días mientras el suelo se mantenga 30‑35 °C, pues la actividad nematódica es mayor a esas temperaturas. Si utilizas jabón potásico, repite la aplicación cada 10‑12 días hasta que no encuentres más manchas en las raíces. El mejor momento del día para regar o aplicar soluciones es al atardecer (entre las 19:00 y 20:30 h), cuando el sol ya no está fuerte y los nematodos se encuentran en la zona radicular buscando alimento.

Mantén el tratamiento durante al menos dos ciclos de cultivo (aprox. 90‑120 días) para asegurarte de que el ciclo de vida del nematodo se haya interrumpido por completo.

Prevención a largo plazo

Evita el exceso de nitrógeno en los fertilizantes; los pepinos sobrealimentados con N desarrollan raíces más jugosas, perfectas para los nematodos. Usa un fertilizante equilibrado NPK 10‑10‑10 o abonos orgánicos bien compostados, incorporando cáscara de plátano o algas que aportan micronutrientes sin sobrecargar la planta.

Fomenta la biodiversidad al dejar una franja de flores silvestres (malvarrosa, valeriana) y arbustos como el romero o la lavanda en los bordes del huerto. Estos refugios atraen a depredadores beneficiosos y a micromicélidos que compiten con los nematodos. Además, la solarización del suelo en verano (cubrir con plástico negro durante 4‑6 semanas bajo pleno sol) eleva la temperatura del suelo a más de 55 °C, matando la mayoría de los nematodos presentes antes de la siembra de la siguiente temporada.

Errores comunes

Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de intervenir; los nematodos se reproducen rápidamente y una leve señal puede convertirse en una infestación severa. Otro error típico es usar solo agua en el riego, creyendo que “lavará” los nematodos; en realidad solo dispersa los huevos. Aplicar tratamientos en plena hora de sol quema las hojas y reduce la efectividad de los productos caseros. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida del nematodo deja huevos vírgenes que brotarán después, perpetuando el problema.

Conclusión

Eliminar nematodos en pepinos es totalmente posible con una combinación de extracto de ajo, jabón potásico, fungos nematófagos y la incorporación de depredadores naturales. Actúa tan pronto como detectes los primeros síntomas, mantén una frecuencia adecuada y refuerza la salud del suelo con prácticas ecológicas. Con constancia y una buena planificación, tu huerto de pepinos volverá a producir frutos abundantes y libres de plagas.