Cómo eliminar pulgón en cilantro: Métodos ecológicos efectivos

Cómo eliminar pulgón en cilantro: Métodos ecológicos efectivos

Introducción

Si tienes cilantro en tu huerto y has descubierto pequeñas manchas blancas y plantas marchitas, lo más probable es que estés frente a pulgones. Esta plaga es una de las más habituales en la Mediterráneo español, sobre todo en primavera cuando la temperatura ronda los 15‑25 °C. Eliminar pulgón en cilantro a tiempo evita que la cosecha se reduzca drásticamente y que la planta quede debilitada para futuros cultivos. A lo largo de este artículo te explicaré cómo reconocerla, qué tratamientos ecológicos aplicar y cómo prevenirla a largo plazo.

Identificación del pulgón

El pulgón que ataca al cilantro mide entre 2 y 3 mm y suele presentarse de color verde brillante, aunque algunas especies adoptan tonalidades amarillentas o negras según la variedad y la alimentación. Los encuentras agrupados en los vellosidades del envés de las hojas y en los tallos tiernos, donde forman pequeñas colonias que se expanden rápidamente.

En cuanto a los daños, los pulgones succionan la savia y provocan un amarillamiento tenue que evoluciona a un encrespamiento de las hojas. Además, secretan una sustancia pegajosa llamada melaza, la cual atrae hormigas y favorece la aparición de hongos negros (fumagina) que cubren la superficie foliar. El conjunto de estos síntomas reduce el rendimiento del cilantro en un 30‑40 % si no se controla.

El ciclo de vida del pulgón es veloz: a 15 °C una hembra puede generar entre 50 y 80 crías en una semana, y la población puede duplicarse cada 5‑7 días. En España, la mayor incidencia se da entre marzo y junio en la zona Mediterránea (Valencia, Murcia, Cataluña) y entre abril y julio en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha), cuando las lluvias son frecuentes y la humedad del suelo es alta.

Métodos de eliminación

A) Prevención y prácticas culturales

Revisa tu cilantro cada 2‑3 días durante la primavera; una inspección temprana permite actuar antes de que la plaga se expanda. Si detectas pocos pulgones (menos de diez por hoja), aplica un chorro de agua a presión por la mañana: arrastra los insectos sin dañar la planta.

Planta albahaca o caléndula al borde del huerto: estas aromáticas repelen pulgones y, al mismo tiempo, atraen a depredadores naturales. Controla las hormigas que protegen a los pulgones colocando barreras de cinta adhesiva alrededor de los tallos o usando tierra de diatomeas en la base de la planta.

B) Tratamientos ecológicos

Jabón potásico (1‑2 %): disuelve 15 ml de jabón en 1 litro de agua y pulveriza bien el envés de las hojas al atardecer. Repite la aplicación cada 3‑4 días hasta que la población desaparezca. El jabón rompe la cutícula del pulgón, provocando su deshidratación.

Aceite de neem (0,5‑1 %): mezcla 8 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas gotas de jabón líquido como emulsionante. Aplica cada 7 días; el neem interfiere con la alimentación y reproducción del insecto y tiene un efecto residual de 5‑7 días.

Purín de ajo o ortiga: macera una taza de ajo picado o un puñado de ortiga fresca en 2 litros de agua durante 24 h, cuela y diluye a 1 : 10 antes de rociar. Este preparado actúa como repelente y, al mismo tiempo, aporta nutrientes al suelo.

Depredadores naturales: las mariquitas y las crisopas son voraces consumidoras de pulgones; una sola mariquita adulta puede devorar 100 pulgones al día. Fomenta su presencia sembrando hinojo, eneldo y milenrama alrededor del cilantro. Si dispones de presupuesto, compra larvas de mariquita en viveros ecológicos y suéltalas al atardecer.

C) Tratamiento químico (última opción)

Solo cuando la infestación supere el 50 % de la cubierta foliar y los métodos ecológicos no den resultado, recurre a un insecticida con piretrinas naturales (autorizado en agricultura ecológica). Aplica siguiendo las indicaciones del envase y respeta el plazo de seguridad de 3‑5 días antes de la cosecha. Es fundamental usarlo como medida excepcional y no como rutina.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a tratar en cuanto veas los primeros pulgones, sin esperar a que se propaguen. Con jabón potásico aplica cada 3‑4 días, mientras que con aceite de neem la pauta es cada 7 días. Alternar ambos productos aumenta la eficacia y reduce la posibilidad de resistencia.

El mejor momento del día para pulverizar es al atardecer (entre 19:00 y 21:00), cuando la radiación solar es tenue y los pulgones están más activos, lo que mejora la absorción del producto y evita quemaduras en las hojas. Mantén el tratamiento hasta que no veas pulgones durante una semana completa.

Prevención a largo plazo

Evita el exceso de nitrógeno: los fertilizantes ricos en N favorecen el crecimiento rápido de brotes tiernos, que son el alimento preferido del pulgón. Usa abonos equilibrados como NPK 10‑10‑10 o compost bien curado y aplica en dosis moderadas.

Fomenta la biodiversidad en tu huerto: deja una zona con flores silvestres, coloca piedras o troncos para refugio de insectos benéficos y no elimines toda la maleza alrededor del cultivo. Un ecosistema variado mantiene a los pulgones bajo control natural, reduciendo la necesidad de intervenciones químicas.

Errores comunes

Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de actuar; los pulgones pueden duplicar su población cada semana. También se suele riego insuficiente, pensando que el agua solo beneficia a la planta, pero la humedad excesiva favorece a la plaga. Aplicar tratamientos en pleno sol quema las hojas y reduce la efectividad del producto. Finalmente, no repetir la aplicación según el ciclo de vida del insecto permite que los ejemplares jóvenes sobrevivan y repoblen la planta.

Conclusión

Eliminar pulgón en cilantro es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas. Actúa rápido al primer signo, respeta la frecuencia de aplicación y fomenta la biodiversidad en tu huerto. Con constancia y las medidas adecuadas, podrás disfrutar de un cilantro sano y libre de plagas temporada tras temporada.