Cómo eliminar pulgón en hortensias
- 22 Oct, 2025
Si tienes hortensias y te has cruzado con el pulgón, sabes lo rápido que pueden arruinar esos brotes llenos de flores. En España, este insecto es más frecuente en la primavera de la zona atlántica, donde la humedad y las temperaturas templadas le favorecen. Afortunadamente, eliminar pulgón en hortensias no requiere productos químicos costosos: con un par de técnicas ecológicas y un buen calendario de actuación puedes devolverle la vitalidad a tus plantas.
A lo largo de este artículo descubrirás cómo reconocer al pulgón, qué daños provoca y, lo más importante, qué pasos seguir para erradicarlo de forma sostenible. Cada método está pensado para que lo puedas aplicar con lo que tienes en casa o con productos fáciles de encontrar en cualquier vivero español.
Identificación del pulgón
El pulgón que ataca a las hortensias suele medir 2‑3 mm de largo y presentar un cuerpo blando de color verde o ligeramente amarillento según la especie. Los encuentras agrupados en la parte inferior de las hojas jóvenes y en los brotes nuevos, a veces también en los tallos tiernos. Sus antenas son muy cortas y, en la fase adulta, pueden desarrollar unas alas translúcidas que les permiten desplazarse rápidamente.
En cuanto a los daños, el pulgón succiona la savia y provoca que las hojas se enrollen, se vuelvan amarillentas y presenten manchas decoloradas. Además, excretan melaza, una sustancia pegajosa que favorece la aparición de la miela negra (hongo) y atrae a hormigas, que a su vez protegen a los pulgones de depredadores naturales. En cultivos de hortensia, esta combinación reduce la floración y debilita el vigor de la planta.
El ciclo de vida del pulgón es veloz: en climas como los de Galicia, Cantabria o la Costa Cantábrica, aparecen a partir de marzo cuando las temperaturas oscilan entre 15‑22 °C. Cada hembra puede generar entre 30‑50 crías en una semana, y en condiciones favorables se pueden producir 5‑6 generaciones al mes. Por eso es crucial detectar la infestación en sus inicios antes de que la población se descontrole.
Métodos de eliminación
A) Prevención y manejo cultural
Revisa tus hortensias cada 2‑3 días durante la primavera, sobre todo el envés de las hojas y los brotes nuevos. Si observas menos de 10 pulgones por hoja, basta con un chorro de agua fuerte por la mañana para desprenderlos sin dañar la planta. Planta albahaca o caléndula al borde del macizo: sus aromas repelen pulgones y, al mismo tiempo, atraen insectos beneficiosos. No olvides controlar las hormigas; una barrera de tierra de diatomeas alrededor del tallo o una cinta de cobre evita que entren y protejan a los pulgones.
B) Jabón potásico
El jabón potásico es uno de los preparados más eficaces y seguros. Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua (aprox. 1‑2 % de concentración). Aplica la solución al atardecer, cubriendo bien el envés de las hojas. Repite cada 3‑4 días mientras persista la plaga. Este agente rompe la capa cerosa del pulgón, deshidratándolo rápidamente, y no afecta a los depredadores ni al suelo.
C) Aceite de neem y purín de ortiga
El aceite de neem actúa como regulador de crecimiento y repelente. Mezcla 8 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas gotas de jabón neutro como emulsionante. Pulveriza cada 7 días, preferiblemente a primera hora de la tarde. Complementa con purín de ortiga: ferve 200 g de ortiga fresca en 1 litro de agua, deja reposar 24 h y cuela. Aplica este extracto cada 5‑6 días; la ortiga irrita a los pulgones sin dañar a las mariquitas.
D) Depredadores naturales
Las mariquitas y crisopas son los mejores aliados. Una sola mariquita adulta puede devorar 100 pulgones al día. Fomenta su presencia sembrando hinojo, eneldo y milenrama cerca de las hortensias. Si tienes la posibilidad, adquiere larvas de mariquita en viveros ecológicos y suéltalas al atardecer, cuando los insectos son más activos y no se asustan.
E) Tratamiento químico de última instancia
Solo cuando la infestación cubra más del 50 % de la planta y los métodos ecológicos no hayan funcionado, recurre a un insecticida de piretrina natural autorizado en agricultura ecológica. Aplica según las indicaciones del envase y respeta siempre el plazo de seguridad: normalmente 3‑5 días antes de la primera floración para evitar residuos en la cosecha ornamental.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto veas los primeros pulgones, sin esperar a que se multipliquen. El jabón potásico se aplica cada 3‑4 días; el aceite de neem cada 7 días; y el purín de ortiga cada 5‑6 días. Alternar estos productos evita que el pulgón desarrolle resistencia y potencia el efecto de cada uno.
El mejor momento del día para rociar es al atardecer (entre 19:00 y 21:00), cuando el sol es menos intenso y los pulgones están más activos. Evita aplicar en pleno sol, ya que podrías quemar las hojas y reducir la eficacia del producto. Mantén el tratamiento hasta que no veas ningún pulgón durante una semana completa.
Prevención a largo plazo
Controla la fertilización: las hortensias no necesitan un exceso de nitrógeno. Usa un abono equilibrado (NPK 10‑10‑10) y evita los fertilizantes muy ricos en N, porque los brotes suculentos son el festín favorito del pulgón. Un sustrato bien drenado y con suficiente materia orgánica también ayuda a mantener el vigor de la planta y a reducir la susceptibilidad.
Fomenta la biodiversidad en tu jardín: deja una zona con flores silvestres, instala pequeñas piedras o maderos para refugiar a depredadores como mariquitas y arañas. La presencia constante de estos enemigos naturales mantiene el pulgón bajo control sin que tengas que intervenir cada temporada. Además, la rotación de especies ornamentales (por ejemplo, alternar hortensias con azaleas o rododendros) dificulta que la plaga se asiente de forma permanente.
Errores comunes
Uno de los errores más habituales es esperar demasiado antes de actuar; cuando la plaga ya está extendida, el control se vuelve mucho más difícil. También se suele utilizar solo agua pensando que basta, pero sin presión o sin frecuencia no logra desalojar a los pulgones. Aplicar los tratamientos en horas de pleno sol quema las hojas y reduce la efectividad del producto. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida del insecto deja huevos latentes que rebrotan al mes siguiente.
Conclusión
Eliminar pulgón en hortensias es totalmente posible con jabón potásico, aceite de neem, purín de ortiga y la ayuda de depredadores naturales como las mariquitas. Actúa rápido al primer signo, respeta la frecuencia de aplicación y protege tus plantas con buenas prácticas culturales. Con constancia y un toque de paciencia, tus hortensias volverán a lucir esas flores abundantes y vibrantes que tanto te gustan.