Cómo eliminar pulgón en manzano de forma ecológica

Cómo eliminar pulgón en manzano de forma ecológica

Si tienes un manzano en tu huerto y notas pequeñas manchas amarillas y suciedad pegajosa en las hojas, lo más probable es que estés frente a un pulgón. Este insecto es uno de los problemas más habituales en los manzanos de la península, sobre todo en la meseta central y en zonas con lluvias primaverales como Galicia o el País Vasco. Si no lo controlas a tiempo, la producción de fruta disminuye y la calidad de la cosecha se ve comprometida. Afortunadamente, eliminar pulgón en manzano se puede lograr con medidas ecológicas, sin recurrir a químicos agresivos. A continuación te explico cómo identificarlo y, paso a paso, los métodos más eficaces para erradicarlo.

Identificación del pulgón en el manzano

El pulgón es un insecto pequeñito, de 2‑3 mm de longitud, con cuerpo blando que puede variar entre verde, negro, amarillento o incluso rubio, según la especie y la alimentación. En los manzanos se concentra mayormente en el envés de las hojas jóvenes, en los brotes tiernos y, en ocasiones, en los sacos de fruta inmaduros. Puedes verlos agrupados en colonias, a veces cubriendo toda la superficie de una hoja.

Los daños que produce son bastante claros: succión de savia que provoca hojas enrolladas, manchas amarillas que se vuelven pálidas, y la excreción de melaza, una sustancia dulce que atrae a hormigas y favorece la aparición del hongo negro conocido como mancha de fumagina. Con el tiempo, la planta pierde vigor, la floración se retrasa y la cantidad de manzanas disminuye, llegando a una pérdida de rendimiento de hasta un 30 % en los casos más graves.

En cuanto al ciclo de vida, el pulgón se reproduce rápidamente cuando la temperatura está entre 15 °C y 25 °C. En primavera, a partir de marzo en la zona mediterránea y ya en febrero en la zona continental, pueden generarse 10‑12 generaciones al año. Cada hembra da a luz a entre 30 y 100 crías sin necesidad de aparearse, lo que explica la explosión poblacional en períodos de lluvia y humedad. En Andalucía y la Costa de Valencia el pico de actividad ocurre en abril‑mayo, mientras que en el norte (Asturias, Cantabria) se extiende hasta junio.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

Una de las primeras armas contra el pulgón es la inspección regular. Recorre tu manzano cada 2‑3 días durante la primavera y revisa el envés de cada hoja. Si detectas menos de 10 individuos por hoja, basta con un chorro de agua a presión moderada al amanecer; el chorro arrastra a los insectos sin dañar la planta.

Planta trampas repelentes alrededor del árbol: la caléndula y la albahaca son ideales, ya que sus volátiles ahuyentan al pulgón y al mismo tiempo atraen a los depredadores naturales. Además, controla las hormigas que “cuidan” a los pulgones. Coloca barreras de cinta adhesiva en el tronco o reparte tierra de diatomeas en la base; ambas dificultan el acceso de hormigas y reducen la protección que ofrecen a los pulgones.

B) Tratamientos ecológicos

Jabón potásico: Disuelve 15 ml de jabón potásico (1‑2 % de concentración) en 1 l de agua. Rocía bien el envés de las hojas al atardecer, cuando la radiación solar es menor y los insectos están más activos. Repite la aplicación cada 3‑4 días hasta que desaparezcan los individuos. Este producto rompe la capa cerosa del pulgón y lo deshidrata sin dañar la planta.

Aceite de neem: Prepara una mezcla con 7 ml de aceite de neem, 5 gotas de detergente neutro y 1 l de agua. Aplica a principios de la mañana o al atardecer, cada 7 días. El neem actúa como regulador del crecimiento insectil, impidiendo que las ninfas se conviertan en adultos. Es seguro para las abejas siempre que se aplique fuera de la hora de forrajeo.

Purín de ajo y ortiga: Tritura 5 dientes de ajo y un puñado de hojas de ortiga fresca, cubriéndolos con 1 l de agua. Deja macerar 24 horas, cuela y pulveriza cada 5 días. Este preparado espanta al pulgón y, al ser rico en nitrógeno, también nutre la planta.

Depredadores naturales: Las mariquitas y las crisopas son los enemigos naturales más eficaces. Para atraerlas, planta eneldo, hinojo o milenrama cerca del manzano. Si deseas acelerar el proceso, puedes comprar liberaciones de larvas de mariquita en viveros ecológicos; una sola mariquita adulta puede devorar 100 pulgones al día.

C) Tratamiento químico (último recurso)

Solo si la infestación supera el 50 % de la cubierta foliar y los métodos ecológicos no han dado resultado, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales (permitido en agricultura ecológica). Aplica siguiendo estrictamente las indicaciones del fabricante, manteniendo una distancia de 30 cm entre la boquilla y la hoja para evitar quemaduras. Respeta siempre un plazo de seguridad de 5 días antes de la cosecha y utiliza guantes y mascarilla durante la aplicación.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a tratar en cuanto veas los primeros pulgones, sin esperar a que se formen colonias extensas. Con jabón potásico, programa una aplicación cada 3‑4 días; con aceite de neem, el intervalo será de 7 días. Alterna ambos productos para cubrir distintos estadios del insecto y evitar que desarrollen resistencia.

El mejor momento del día para aplicar cualquier spray es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es mínima y la temperatura desciende ligeramente, evitando quemaduras en las hojas. Continúa las aplicaciones hasta que no detectes pulgón durante una semana completa, ya que el ciclo de vida incluye una fase subterránea que puede reemerger si se interrumpe el tratamiento prematuramente.

Prevención a largo plazo

Evita el exceso de nitrógeno en los abonos; los brotes muy vigorosos son el festín preferido del pulgón. Opta por fertilizantes equilibrados (NPK 10‑10‑10) y reduce la dosis de nitrógeno en primavera a 50 kg/ha o su equivalente en macetas.

Fomenta la biodiversidad alrededor del árbol: deja una franja de flores silvestres (como cardo, milenrama y colza) y mantén un seto bajo que sirva de refugio a mariquitas y crisopas. Además, realiza una poda ligera cada otoño para mejorar la circulación del aire y reducir la humedad que favorece la proliferación del pulgón.

En regiones como la Costa de Granada, donde el clima es subtropical, protege el manzano con una malla anti‑insectos del 30 % de densidad en los meses más calurosos (julio‑agosto) para evitar la colonización masiva. En la meseta central, cubre el tronco con corteza de pino para favorecer la presencia de escarabajos depredadores que también atacan a los pulgones.

Errores comunes que debes evitar

  1. Esperar demasiado antes de actuar; los pulgones triplican su población cada 5‑7 días.
  2. Usar solo agua cuando la infestación ya supera una capa densa; el chorro solo desplaza a algunos individuos.
  3. Aplicar productos en plena hora de sol: la radiación puede quemar las hojas y reducir la efectividad del jabon o neem.
  4. No repetir el tratamiento: el ciclo de vida incluye ninfas ocultas bajo la hoja, por lo que se necesita al menos 3‑4 aplicaciones para erradicarla por completo.

Conclusión

Eliminar pulgón en manzano es totalmente factible con un plan que combine inspección frecuente, jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y crisopas. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, mantén la frecuencia adecuada y refuerza la biodiversidad en torno al árbol. Con constancia y sin recurrir a químicos, tu manzano volverá a producir manzanas sanas y sabrosas año tras año.