Cómo eliminar pulgón en melocotonero: métodos ecológicos efectivos
- 10 Nov, 2025
Si tienes melocotonero en tu huerto y notas pequeñas manchas verdes en el envés de las hojas, probablemente estés frente a un brote de pulgón. Esta plaga es una de las más habituales en los frutales españoles, sobre todo durante la primavera y el comienzo del verano. Eliminar pulgón en melocotonero a tiempo evita que la fruta se deforme y que la producción se vea seriamente reducida. A lo largo del artículo verás cómo reconocerlo, qué remedios caseros funcionan y cuándo, en caso necesario, recurrir a un producto químico autorizado.
Identificación del pulgón en el melocotonero
El pulgón del melocotonero mide entre 2 y 3 mm y suele presentar un color que varía del verde brillante al amarillento o marrón rojizo, según la especie y la etapa de desarrollo. Lo encontrarás agrupado en colonias pequeñas en el envés de las hojas jóvenes, en los brotes terminantes y a veces en los tallos tiernos. Sus cuerpos suaves y sin alas hacen que se adhieran fácilmente a la superficie vegetal.
Los daños son evidentes: al succionar la savia, las hojas comienzan a enrollarse, se vuelven amarillentas y aparecen manchas blanquecinas. Además, los pulgones excretan melaza, una sustancia pegajosa que favorece la aparición del hongo negro (cotón) y atrae a hormigas que, a cambio, protegen a los insectos de sus depredadores. Con el tiempo, la reducción de fotosíntesis debilita el árbol y la fruta puede presentar deformaciones o caer prematuramente.
En cuanto al ciclo, los pulgones aparecen primero en marzo‑abril en la meseta central y en febrero en la zona atlántica (Galicia, Cantabria), cuando las temperaturas nocturnas rondan los 12‑15 °C y hay humedad suficiente. Cada hembra puede producir entre 50 y 100 crías en una semana, lo que explica la rápida explosión de la población. En regiones más cálidas como Andalucía, los brotes pueden prolongarse hasta julio, mientras que en zonas de alta montaña el problema se retrasa hasta mayo.
Métodos de eliminación
A) Prevención y medidas culturales
Revisa tu melocotonero cada 2‑3 días durante la primavera; una detección temprana permite controlar la plaga con acciones simples. Si ves menos de 10 individuos por hoja, basta con un chorro de agua a presión moderada, aplicado preferiblemente por la mañana para que el follaje se seque antes del calor. Elimina los brotes severamente infestados para evitar que sirvan de refugio.
Planta albahaca o caléndula alrededor del árbol: estas aromáticas repelen a los pulgones y, al mismo tiempo, atraen a mariquitas y crisopas. No olvides controlar a las hormigas; coloca barreras de cinta adhesiva alrededor del tronco o espolvorea un poco de tierra de diatomeas en la base del árbol para impedir que las hormigas lleguen a la melaza.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 %): disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua y pulveriza bien el envés de las hojas al atardecer. Repite cada 3‑4 días hasta que desaparezcan los pulgones. El jabón rompe la capa cerosa del insecto y provoca su deshidratación sin dañar la planta.
Aceite de neem (0,5‑1 %): mezcla 8 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas gotas de detergente neutro para emulsificar. Aplica cada 7 días, preferiblemente entre 18:00 y 20:00, cuando la temperatura está bajo 25 °C. El neem interfiere con la alimentación y la reproducción, ofreciendo un control residual de una semana.
Infusión de ortiga o purín de ajo: remoja una manojo de ortiga en 1 l de agua durante 24 h, cuela y pulveriza cada 5 días. El ajo funciona de forma similar; basta con macerar 5 dientes de ajo picados en 500 ml de agua y colar. Ambas preparaciones repelen a los pulgones y fortalecen la planta.
Depredadores naturales: las mariquitas (Coccinellidae) pueden devorar hasta 100 pulgones al día. Fomenta su presencia plantando hinojo, eneldo y milenrama en el perímetro del huerto. Si la infestación es grave, compra larvas de mariquita en viveros especializados y suéltalas al amanecer, cuando los insectos buscan refugio.
C) Tratamiento químico (única última opción)
Solo si la cobertura supera el 50 % del follaje y los métodos ecológicos no dan resultado, recurre a un insecticida con piretrinas naturales autorizado para agricultura ecológica. Aplica según las indicaciones del fabricante y respeta el plazo de seguridad de 3‑5 días antes de la cosecha. Este tipo de producto se degrada rápidamente y tiene menor impacto ambiental que los químicos sintéticos, pero sigue siendo una medida de emergencia.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a tratar en cuanto detectes los primeros pulgones; no esperes a que la población se multiplique. Con jabón potásico programa aplicaciones cada 3‑4 días y, si decides combinarlo con aceite de neem, alterna los productos para evitar sobrecargar la planta. La mejor franja horaria es al atardecer (entre 19:00 y 21:00), cuando la radiación solar es baja y los pulgones están menos activos, lo que permite que el producto cubra toda la superficie sin quemar las hojas. Mantén el programa hasta que, durante una semana completa, no observes ningún individuo bajo el lente de aumento.
Prevención a largo plazo
Los pulgones adoran brotes vigorosos alimentados con exceso de nitrógeno. Usa fertilizantes equilibrados, como NPK 10‑10‑10, y evita aplicar más de 50 kg ha⁻¹ de nitrógeno puro en la temporada de crecimiento. Además, fomenta la biodiversidad: deja una zona de flores silvestres cerca del melocotonero y mantén arbustos o setos que sirvan de refugio para mariquitas, crisopas y sírfidos. La rotación de cultivos no es tan directa en frutales, pero puedes alternar el poda vigorosa con la plantación de cubiertas vegetales de invierno (trébol, vicia) para mejorar la estructura del suelo y reducir la humedad que favorece a los pulgones.
Errores comunes que comprometen el control
Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de actuar; los pulgones pueden duplicar su población en pocos días. Otro error es riegan solo con agua sin añadir jabones o aceites; el agua elimina individuos sueltos, pero deja colonias intactas. Tratar en horas de pleno sol provoca quemaduras en las hojas y reduce la eficacia del producto. Finalmente, no repetir la aplicación según el ciclo de vida del pulgón deja huevos sin afectar, provocando reapariciones rápidas.
Conclusión
Eliminar pulgón en melocotonero es totalmente posible con jabón potásico, aceite de neem y la presencia de mariquitas u otros depredadores naturales. Actúa cuanto veas los primeros signos, sigue un calendario de 3‑7 días y refuerza la biodiversidad del huerto. Con constancia y sin necesidad de químicos, mantendrás tus melocotoneros sanos y tus cosechas abundantes.