Cómo eliminar pulgón en naranjos
- 06 Nov, 2025
Si tienes pulgón en naranjos, sabrás lo rápido que pueden arruinar el aspecto y la productividad de los cítricos. Esta plaga es habitual en todo el territorio español, sobre todo en regiones mediterráneas donde los veranos son calurosos y la humedad la mantiene activa. Afortunadamente, eliminar pulgón en naranjos no requiere químicos agresivos: basta con combinar buenas prácticas de inspección, tratamientos ecológicos y una prevención a largo plazo bien pensada.
A lo largo de este artículo vas a aprender a reconocer al pulgón, a aplicar remedios caseros y a mantener tu naranjal saludable sin dañar el medio ambiente.
Identificación del pulgón en naranjos
El pulgón que ataca los naranjos es pequeño, de 1‑2 mm de longitud, y suele presentarse en tonos verde, negro o amarillento, según la especie y la alimentación. Lo más habitual es verlo agrupado en la parte inferior de las hojas jóvenes y en los brotes tiernos, donde forma colonias visibles a simple vista. En climas cálidos, los adultos pueden desarrollar alas translúcidas y volar brevemente, pero la mayor parte del daño lo causan las ninfas sieteres que se quedan adheridas a la planta.
Los síntomas que aparecen en el naranjo son bastante característicos: las hojas nuevas se arrugan, adquieren una tonalidad amarillenta y pueden lucir una capa ligeramente pegajosa. Esa secreción, conocida como melaza, atrae hormigas que, a su vez, protegen al pulgón de depredadores naturales. Con el tiempo, la melaza favorece la proliferación del hongo negro (fumagina), que cubre hojas y ramas, reduciendo la fotosíntesis y debilitando el árbol. Además, el pulgón succiona savia, lo que ralentiza el crecimiento de los frutos y puede transmitir virus como el del tristeza del árbol citrícola.
En España, la mayor actividad del pulgón en naranjos se registra entre abril y junio, cuando las temperaturas oscilan entre 15 y 28 °C y la humedad relativa supera el 60 %. Las zonas donde se observan más problemas son Murcia, Alicante, y la Costa de Granada, aunque cualquier naranjal del Mediterráneo puede verse afectado si el clima es favorable. El ciclo de vida es rápido: una hembra adulta puede producir hasta 80‑100 progenies en 7‑10 días, lo que permite que la población se multiplique en cuestión de semanas si no se controla a tiempo.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Mantener una vigilancia constante es la primera línea de defensa. Revisa tus naranjos cada 2‑3 días, prestando especial atención al envés de las hojas jóvenes. Si detectas menos de 10 pulgones por hoja, basta con aplicar un chorro de agua potente a primera hora de la mañana; la corriente desprende los insectos sin dañar la planta.
Planta albahaca y lavanda alrededor del naranjal: sus aromas repelen al pulgón y a la vez atraen a los depredadores naturales. Otra práctica muy eficaz es el control de hormigas, que protegen a los pulgones a cambio de la melaza. Puedes colocar cintas adhesivas alrededor del tronco o usar tierra de diatomeas en la base del árbol; ambas opciones impiden que las hormigas suban y, sin su protección, el pulgón queda más vulnerable.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 % de concentración) es uno de los remedios más seguros. Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua, añade unas gotas de detergente neutro para mejorar la emulsión y rocía abundante y uniformemente el envés de las hojas al atardecer, cuando la luz solar es menos intensa. Repite la aplicación cada 3‑4 días hasta que veas que la población disminuye.
El aceite de neem actúa tanto por contacto como por ingestión. Prepara una solución con 8 ml de aceite de neem y 1 litro de agua, añadiendo unas gotitas de jabón para que se mezcle bien. Aplica una vez por semana, preferiblemente al final del día, y deja que la película actúe durante al menos 48 horas. El neem interrumpe el ciclo de desarrollo de los pulgones y su efecto residual dura entre 5 y 7 días.
Los depredadores naturales son aliados insustituibles. Las mariquitas pueden devorar hasta 100 pulgones al día por individuo. Para atraerlas, planta hinojo, eneldo y milenrama cerca del naranjo; sus flores proporcionan alimento y refugio. Si deseas reforzar la población, puedes adquirir larvas de mariquita en viveros especializados y soltarlas al amanecer, cuando los pulgones están más expuestos. Otro depredador eficaz son las crisopas (catarinas de los campos), que se alimentan de pulgones y sírfidos.
C) Tratamiento químico (última opción)
Solo en caso de infestaciones graves —más del 50 % de la copa cubierta— y cuando los métodos ecológicos no han dado resultados, puedes recurrir a insecticidas con piretrinas naturales autorizados en agricultura ecológica. Aplica siguiendo estrictamente las indicaciones del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 7 días antes de la cosecha de naranjas.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto notes los primeros signos de pulgón, sin esperar a que la población se expanda. El jabón potásico se aplica cada 3‑4 días, mientras que el aceite de neem se rocía una vez por semana. Alternar ambos productos maximiza su eficacia y reduce la posibilidad de que la plaga desarrolle resistencia.
El mejor momento para aplicar cualquier spray es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es mínima y los pulgones están más activos en la superficie de las hojas. Continúa el programa de tratamientos hasta que no veas pulgones durante una semana completa; después, mantén la vigilancia mensual para evitar recaídas.
Prevención a largo plazo
Los naranjos sobrealimentados con nitrógeno son un festín para el pulgón, ya que los brotes jóvenes quedan más jugosos. Utiliza abonos equilibrados (por ejemplo, NPK 10‑10‑10) y evita fertilizaciones abundantes en primavera.
Fomenta la biodiversidad en los alrededores del naranjal: deja zonas con flores silvestres, planta arbustos aromáticos como romero o tomillo y conserva algunos trozos de matorral. Estos refugios albergan mariquitas, crisopas y avispas parasitoides que controlan la plaga de forma natural. Además, la rotación de cultivos en huertos cercanos —alternar cítricos con hortalizas de hoja— ayuda a romper el ciclo de vida del pulgón.
Errores comunes que debes evitar
Muchos hortelanos esperan demasiado antes de actuar, pensando que la plaga desaparecerá con la lluvia; el pulgón, sin embargo, se reproduce más rápido bajo humedad. También es un error usar solo agua sin añadir presión suficiente; el chorro debe ser potente para desprender los insectos. Aplicar tratamientos en horas de pleno sol quema las hojas y reduce la eficacia del producto. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida del pulgón deja sobrevivientes que repoblarán el árbol en pocos días.
Conclusión
Eliminar pulgón en naranjos es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y crisopas. Actúa tan pronto como detectes los primeros signos, sigue una rutina de aplicación cada 3‑7 días y refuerza la biodiversidad alrededor del naranjal. Con constancia y buenas prácticas, podrás mantener tus cítricos sanos y libres de plagas sin recurrir a químicos agresivos.