Cómo eliminar pulgón en pepinos

Cómo eliminar pulgón en pepinos

Si cultivas pepinos en tu huerto y has visto pequeños puntos verdes que aparecen en los tallos y hojas, lo más probable es que estés frente a una infestación de pulgón. En la Mediterráneo, sobre todo en Andalucía y Valencia, el pulgón es una de las plagas más habituales en verano, y si no lo controlas a tiempo tus cosechas pueden verse totalmente arruinadas. Afortunadamente, eliminar pulgón en pepinos es posible con métodos sencillos, ecológicos y económicos que te explicaré paso a paso.

En este artículo descubrirás cómo reconocer al pulgón, qué daños causa, qué medidas preventivas puedes adoptar y, lo más importante, qué tratamientos naturales funcionan mejor antes de llegar a recurrir a productos químicos. Todo está pensado para el clima español, desde la meseta central hasta el norte atlántico.

Identificación del pulgón en pepinos

El pulgón es un insecto muy pequeño, de 2‑3 mm de longitud, con cuerpo blando que varia entre verde brillante, amarillo o, en algunas especies, negro. Lo más fácil de localizar es observar el envés de las hojas jóvenes y los brotes tiernos del pepino, donde forman pequeñas colonias que parecen mohos grasientos. En climas cálidos, como los de Murcia o Extremadura, pueden aparecer ya en abril, cuando la temperatura supera los 15 °C y el aire está húmedo.

Los daños son visibles rápidamente: las hojas se curvan, se vuelven amarillentas y aparecen manchas pegajosas llamadas melaza, que a su vez atraen hormigas. La succión de savia debilita la planta, reduciendo el tamaño de los pepinos y favoreciendo la aparición de virus como el del mosaico. En regiones con veranos muy secos, como el interior de Almería, el pulgón se reproduce con mayor rapidez, generando hasta 10‑12 generaciones al año.

En cuanto al ciclo de vida, los adultos ponen huevos en la parte inferior de las hojas; en 10‑14 días emergen nuevas ninfas, que crecen y maduran en 5‑7 días más. Por eso, una inspección cada 2‑3 días es esencial para detectar la plaga antes de que se convierta en una masa imparable.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

Una de las claves es inspeccionar tus plantas con regularidad, sobre todo después de lluvias intensas. Si encuentras menos de 10 pulgones por hoja, basta con un chorro de agua a presión moderada, aplicado por la mañana, para desalojarlos sin dañar la planta. También puedes eliminar manualmente los brotes más afectados, recortándolos con tijeras limpias.

Planta albahaca o caléndula a los bordes del huerto: estas aromáticas repelen al pulgón y, al mismo tiempo, atraen a depredadores naturales. Además, controla las hormigas que protegen a los pulgones colocando cinta de doble cara alrededor del tallo o esparciendo una fina capa de tierra de diatomeas en la base de la planta.

B) Tratamientos ecológicos

Jabón potásico

Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 l de agua (aprox. 1,5 %) y pulveriza bien el envés de las hojas al atardecer, cuando el sol no es intenso. Repite la aplicación cada 3‑4 días mientras persista la plaga. El jabón rompe la cutícula del pulgón y lo deshidrata sin afectar a los vegetales.

Aceite de neem

Mezcla 8 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Aplica una capa fina sobre toda la planta, preferiblemente a primera hora de la tarde. El neem actúa como insecticida de contacto y tiene un efecto residual de 5‑7 días; repite la dosis cada 7 días.

Purín de ajo y cebolla

Prepara un purín casero triturando 3 dientes de ajo y ½ cebolla en un litro de agua, dejándolo reposar 24 h y colándolo antes de usar. Rocía el preparado al régimen de 5‑7 días; su olor desagradable repela al pulgón y a otras plagas como la mosca blanca.

Depredadores naturales

Invita a las mariquitas y a los crisopas plantando eneldo, hinojo y milenrama entre los pepinos. Una sola mariquita puede devorar 50‑100 pulgones al día. Si dispones de presupuesto, compra larvas de mariquitas en tiendas especializadas y suéltalas al atardecer; se adaptan rápidamente al entorno.

C) Tratamiento químico (última opción)

Solo si la infestación supera el 50 % de la masa foliar y los métodos ecológicos no han dado resultado, puedes emplear insecticidas autorizados en agricultura ecológica que contengan piretrinas naturales. Aplica según las indicaciones del producto y respeta un plazo de seguridad de 3‑7 días antes de la cosecha. Recuerda que este paso debe ser la excepción, no la regla.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a actuar en cuanto notes los primeros pulgones; no esperes a que la planta muestre signos de estrés severo. El jabón potásico se aplica cada 3‑4 días, mientras que el aceite de neem se espacía a 7 días. Alternar ambos productos ayuda a romper el ciclo de vida del insecto y a evitar que desarrollen resistencia.

El mejor momento del día para pulverizar es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es baja y los pulgones están más activos, lo que maximiza la eficiencia del spray. Continúa el tratamiento hasta no observar pulgones durante una semana completa; de lo contrario, podrían reaparecer.

Prevención a largo plazo

Mantén un equilibrio nitrogenado en el suelo; el exceso de nitrógeno favorece el crecimiento de brotes tiernos que son el festín favorito del pulgón. Utiliza fertilizantes con una proporción NPK 10‑10‑10 o abonos orgánicos bien compostados. Además, fomenta la biodiversidad en tu huerto: deja zonas con flores silvestres, instala pequeños setos y evita la eliminación total de la “mala hierba”, que sirve de refugio a los depredadores naturales.

En regiones como la meseta central, donde los veranos son secos, riega por goteo al nivel de la raíz para evitar la humedad excesiva en el follaje, ya que el pulgón prefiere ambientes ligeramente húmedos. También puedes rotar los cultivos cada 3‑4 años, alternando pepinos con leguminosas o hortalizas de hoja para interrumpir el ciclo de la plaga.

Errores comunes

Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de intervenir; el pulgón se reproduce tan rápido que el daño ya está hecho. Otro error frecuente es usar solo agua sin detergente, lo que no elimina la capa cerosa del insecto. Aplicar los sprays bajo el sol fuerte quema las hojas y reduce la eficacia del producto. Por último, no repetir el tratamiento según el ciclo de vida (aprox. 7‑10 días) deja sobrevivientes que vuelven a proliferar.

Conclusión

Eliminar pulgón en pepinos se consigue sin químicos si actúas pronto, utilizas jabón potásico, aceite de neem y fomentas la presencia de mariquitas y crisopas. Aplica los tratamientos cada 3‑7 días, siempre al atardecer, y mantén una buena gestión del nitrógeno y la biodiversidad en tu huerto. Con constancia y un poco de ingenio, tus pepinos volverán a crecer fuertes y libres de plagas.