Cómo eliminar pulgón en remolachas: métodos ecológicos efectivos
- 21 Oct, 2025
Si en tu huerto de remolachas has visto pequeñas manchas negras y hojas que se vuelven rubias, lo más probable es que estés frente a una infestación de pulgón. Este insecto es una de las plagas más habituales en la remolacha en toda España, tanto en la zona Mediterránea (Valencia, Murcia) como en la continental (Castilla‑La Mancha). Aunque el daño puede ser serio, eliminar pulgón en remolachas es totalmente posible usando técnicas ecológicas que no perjudican el suelo ni la salud de la familia. A continuación, veremos cómo reconocer al invasor, qué medidas tomar y cómo prevenir futuras oleadas.
Identificación del pulgón en la remolacha
El pulgón que ataca a la remolacha suele medir entre 2 y 3 mm y presenta un cuerpo blando de color verde brillante, grisáceo o incluso rojizo según la especie. Se agrupa en colonias en el envés de las hojas jóvenes y en los brotes tiernos del tallo, a veces formando una fina capa que parece una película grasosa.
Los principales daños que causa son:
- Hojas enrolladas y de color amarillento por la succión de savia.
- Exudado de melaza, una sustancia pegajosa que favorece la aparición de hongos negros (fumagina).
- Reducción del tamaño del tubérculo porque la planta desvía energía a la defensa y no al desarrollo de la raíz.
En cuanto a su ciclo de vida, el pulgón aparece con mayor intensidad en primavera (marzo‑abril) cuando las temperaturas oscilan entre 15 y 22 °C. En el norte de España (Galicia, Cantabria) la actividad se prolonga hasta junio por la mayor humedad, mientras que en el sur (Andalucía, Murcia) el pico se sitúa en abril‑mayo y desaparece con las altas temperaturas de verano (más de 30 °C). Cada hembra puede producir entre 80 y 100 crías en una semana, lo que permite llegar a 10 generaciones al año si no se controla a tiempo.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
- Inspección regular: Recorre tu parcela cada 2‑3 días durante la primavera y revisa el envés de las hojas. Detectar menos de 10 pulgones por hoja permite controlar la plaga sin grandes esfuerzos.
- Riego con chorro fuerte: Al amanecer, dirige un chorro de agua a 20 L m⁻³ contra la planta. El impulso desprende a los pulgones sin dañar la remolacha. Repite cada 3‑4 días en periodos de lluvia escasa.
- Plantas trampa: Al borde del huerto planta albahaca y caléndula; sus aromas repelen al pulgón y atraen a los depredadores naturales.
- Control de hormigas: Las hormigas cuidan a los pulgones a cambio de su melaza. Coloca barreras de cinta adhesiva alrededor de los tallos o espalma tierra de diatomeas para romper la ruta de las hormigas.
B) Tratamientos ecológicos
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Jabón potásico (1‑2 %)
Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 l de agua y añade unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Pulveriza abundante y uniformemente el envés de las hojas al atardecer (entre 19:00 y 21:00) para evitar quemaduras bajo el sol directo. Repite cada 3‑4 días hasta que no veas pulgones. El jabón rompe la cutícula del insecto y lo deshidrata. -
Aceite de neem (0,5‑1 %)
Mezcla 7 ml de aceite de neem con 1 l de agua y 5 ml de jabón potásico como agente humectante. Aplica cada 7 días sobre la planta completa, preferiblemente en mañana temprana cuando la temperatura sea inferior a 22 °C. El neem actúa como insecticida de contacto y como regulador del crecimiento, dificultando la reproducción del pulgón. -
Purín de ortiga o ajo
- Ortiga: Remoja 200 g de hojas de ortiga en 2 l de agua durante 24 h. Cuela y diluye 1 l del filtrado en 9 l de agua de riego.
- Ajo: Tritura 5 dientes de ajo, cúbrelos con 1 l de agua caliente, deja reposar 12 h y cuela. Usa 1 l del preparado por cada 10 l de agua de riego.
Aplica cada 5‑6 días; el olor amargo espanta a los pulgones y refuerza la resistencia de la remolacha.
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Depredadores naturales
- Mariquitas: Una sola mariquita adulta puede devorar 100 pulgones al día. Fomenta su presencia sembrando hinojo, eneldo y milenrama alrededor del huerto.
- Chinches beneficiarias (Orius laevigatus) y crisopas también se alimentan de pulgones; puedes adquirir sus huevos en viveros especializados y liberarlos al comienzo de la primavera.
C) Tratamiento químico (último recurso)
Si la infestación supera el 50 % de la cubierta foliar y los métodos ecológicos no logran controlar la plaga, recurre a insecticidas de piretrina natural autorizados en agricultura ecológica. Aplica siguiendo las indicaciones del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 5‑7 días antes de cosechar la remolacha.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Comienza a actuar en cuanto observes los primeros pulgones, sin esperar a que la hoja se vuelva amarilla. Con jabón potásico programa una aplicación cada 3‑4 días mientras haya presencia de la plaga; con aceite de neem la pauta es una vez por semana. Alterna ambos productos para evitar que los pulgones desarrollen resistencia y maximiza el efecto sin dañar la planta.
El momento óptimo para aplicar cualquier producto es al atardecer (entre 19:00 y 21:00) o muy temprano por la mañana (antes de 09:00) cuando la radiación solar es baja y los pulgones están más activos. Mantén el tratamiento hasta que no veas ni un solo pulgón durante una semana completa; después, vuelve a inspeccionar cada 10‑15 días durante el resto de la temporada.
Prevención a largo plazo
- Control del nitrógeno: Evita fertilizantes ricos en nitrógeno puro (N > 30 %). En su lugar, usa abonos equilibrados NPK 10‑10‑10 o abonos orgánicos (estiercol bien compostado) que fomenten un crecimiento robusto sin producir brotes excesivamente tiernos, los favoritos del pulgón.
- Biodiversidad en el huerto: Deja un rincón con flores silvestres y planta aromáticas como menta, lavanda y romero alrededor de la parcela. Estas especies atraen coccinélidos y parasitoides que mantendrán bajo control la población de pulgones.
- Rotación de cultivos: No plantes remolacha en el mismo sitio dos años consecutivos. Alterna con leguminosas (garbanzos, lentejas) o cereales de invierno, lo que rompe el ciclo de la plaga.
- Variedades resistentes: En el mercado español existen cultivares de remolacha como ‘Beta Vulgaris’ tipo ‘Almada’ que presentan una mayor tolerancia al ataque de pulgones gracias a una cutícula más gruesa.
Errores comunes que comprometen el control
- Esperar demasiado tiempo para actuar; los pulgones se reproducen exponencialmente y la infestación se vuelve ingobernable.
- Aplicar solo agua sin presión; aunque ayuda a desalojar insectos, en la mayoría de los casos no basta para erradicarlos.
- Tratar bajo sol intenso; los productos pueden quemar las hojas y debilitar la planta, favoreciendo la aparición de nuevas plagas.
- No repetir tratamientos; el ciclo de vida del pulgón dura unos 5‑7 días, por lo que una sola aplicación deja sobrevivientes que repoblarán el cultivo.
Conclusión
Eliminar el pulgón en remolachas es totalmente factible con jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, repite los tratamientos según el calendario indicado y fomenta la biodiversidad para que tu huerto se mantenga equilibrado. Con constancia y siguiendo estos pasos, tus remolachas estarán libres de pulgones y listas para cosechar sin necesidad de químicos.