Cómo eliminar trips en orquídeas: Métodos ecológicos efectivos
- 18 Oct, 2025
Los trips son unos diminutos insectos alargados que aman las orquídeas y pueden acabar con la floración en pocas semanas. En climas mediterráneos como los de la Cataluña, la Comunidad Valenciana o el Sur de Andalucía, la humedad de los invernaderos favorece su proliferación, sobre todo en los meses de abril a junio. Cuando aparecen, dejan manchas plateadas y deforman los botones, poniendo en riesgo la cosecha de esas preciosas flores.
Afortunadamente, eliminar trips en orquídeas es una tarea alcanzable si actúas a tiempo y sigues un plan ordenado: primero reconocer la plaga, después aplicar tratamientos ecológicos y, solo como último recurso, recurrir a productos químicos autorizados. Vamos a desglosar cada paso para que vuelvas a disfrutar de tus orquídeas sin preocupaciones.
Identificación de la plaga
Los trips miden entre 1 y 3 mm de longitud, son de cuerpo delgado y aplanado, con colores que van del amarillo pálido al marrón oscuro según la especie. Se mueven en forma de zigzag y, a diferencia de otros insectos, poseen alas muy finas que apenas se perciben a simple vista. Los encontrarás sobre el envés de las hojas y, sobre todo, en los botones de flor y en los raíces superficiales cuando el sustrato está húmedo.
En cuanto a los daños, los trips succionan la savia de los tejidos jóvenes, provocando manchas plateadas y líneas finas que luego se vuelven necrosis. Los botones pueden quedar deformados o incluso caer antes de abrirse, y la planta pierde vigor, mostrando crecimiento retardado y hojas amarillentas en los bordes. Además, al alimentarse favorecen la aparición de hongos secundarios que atentan contra la salud de la orquídea.
El ciclo de vida de los trips es muy rápido: a 15 °C una hembra puede depositar hasta 200 huevos en la superficie del sustrato, y en una semana salen las larvas, que se convierten en adultos en unos 10‑12 días. La mayor incidencia se da en la primavera‑verano, cuando la temperatura ronda los 20‑28 °C y la humedad relativa supera el 70 %. En España, los problemas son más notables en zonas costeras y en invernaderos del sur, aunque también pueden aparecer en terrazas de Madrid si se mantienen las condiciones de riego constante.
Métodos de eliminación
A) Prevención y buenas prácticas
Revisa tus orquídeas cada 2‑3 días, enfocándote en el envés de las hojas y los botones emergentes. Si detectas menos de 5 individuos por planta, basta con un chorro de agua a presión moderada por la mañana para desalojarlos sin dañar la planta. Mantén el sustrato bien drenado y evita regar en exceso; los trips prosperan en sustratos demasiado húmedos. Plantar lavanda o romero alrededor del invernadero ayuda a repelerlos, ya que sus aceites esenciales son desagradables para la plaga.
B) Tratamientos ecológicos – jabón potásico
Prepara una solución de jabón potásico al 1‑2 %: disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua y añade unas gotas de detergente neutro como emulsionante. Pulveriza abundante sobre el envés de las hojas y los botones al atardecer, evitando la luz directa del sol que podría quemar los tejidos. Repite la aplicación cada 4‑5 días hasta que no veas rastro alguno. El jabón deshidrata al insecto al romper su capa cerosa, y al ser biodegradable no afecta a los micorrizas de la orquídea.
C) Tratamientos ecológicos – aceite de neem y purín de ajo
Mezcla 10 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas 5 gotas de jabón para conseguir una emulsión estable. Aplica esta mezcla una vez por semana, preferiblemente al amanecer, cuando la humedad es mayor y la absorción es más eficaz. El neem actúa como insecticida y regulador del crecimiento, interrumpiendo la alimentación y la reproducción de los trips. Como alternativa casera, prepara purín de ajo: 5 dientes de ajo machacados en 1 l de agua, reposar 24 h y filtrar. Riega la base de la maceta con este purín cada 10 días; el olor ahuyenta a los adultos y a las larvas.
D) Control biológico – depredadores naturales
Los ácaros predadores del género Amblyseius y las nematodos entomopatógenos (Steinernema feltiae) son aliados excelentes. Puedes adquirirlos en viveros especializados y esparcirlos sobre el sustrato siguiendo las instrucciones del fabricante: normalmente 5 ml m⁻² cada 15 días. Además, las moscas depredadoras (Orius laevigatus) se alimentan de trips y sus larvas. Coloca pequeños refugios de paja o cartón mojado cerca de las macetas para fomentar su presencia.
E) Tratamiento químico (última opción)
Solo si la infestación supera el 70 % de la población y los métodos ecológicos no han dado resultado, recurre a un insecticida con piretrinas naturales autorizado para cultivos de interior. Aplica según la dosis indicada (normalmente 2 g l⁻¹) y respetar un plazo de seguridad de 3‑5 días antes de volver a manipular las plantas. Usa siempre guantes y ventila bien el invernadero.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a tratar en cuanto veas los primeros trips; no esperes a que se formen colonias extensas. Con jabón potásico la pauta es cada 4‑5 días, mientras que el aceite de neem se aplica una vez por semana y el purín de ajo cada 10 días. Alternar jabones y aceites ayuda a evitar que la plaga desarrolle tolerancia. Todas las aplicaciones deben hacerse al atardecer (entre 19:00 y 21:00) o al amanecer, cuando la radiación solar es baja y los insectos están más activos, reduciendo el riesgo de quemaduras foliares. Mantén el tratamiento hasta que no observes ningún individuo durante una semana completa; así garantizas la erradicación total del ciclo de vida.
Prevención a largo plazo
Evita el exceso de fertilizantes nitrogenados: un crecimiento rápido y jugoso invita a los trips. Opta por un fertilizante equilibrado (NPK 10‑10‑10) aplicado en dosis moderadas cada mes. Fomenta la biodiversidad alrededor del invernadero plantando aromáticas como tomillo, menta o albahaca, que actúan como barreras olfativas y atraen depredadores beneficiosos. Además, mantiene una buena ventilación y controla la humedad del sustrato mediante riegos por goteo o bandejas con drenaje, evitando charcos que favorecen a la plaga.
Errores comunes
Muchos hortelanos cometen el error de esperar demasiado antes de actuar, lo que permite que los trips se reproduzcan rápidamente. Otro fallo frecuente es usar solo agua sin presión, que rara vez elimina la plaga. Aplicar tratamientos en pleno sol provoca quemaduras y reduce la eficacia del producto. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo vital del trips (aprox. 10‑12 días) deja supervivientes que repoblan la planta. Evita estos tropeços y mantén la constancia.
Conclusión
Eliminar trips en orquídeas es totalmente factible si sigues una estrategia basada en inspección regular, jabón potásico, aceite de neem o purín de ajo, y potencias la presencia de depredadores naturales. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, respeta la frecuencia de aplicación y mantén buenas prácticas de riego y fertilización. Con constancia y un enfoque ecológico, tus orquídeas volverán a lucir sus flores vibrantes sin necesidad de químicos agresivos.