Cómo eliminar trips en pimientos
- 06 Nov, 2025
Si cultivas pimientos en tu huerto, es muy probable que ya hayas visto los pequeños insectos alargados que aparecen entre las hojas. Ese es el trips, una plaga que puede arruinar la cosecha si no se controla a tiempo. En climas como el Mediterráneo (Valencia, Murcia) o en la Andalucía interior, los trips son habituales a partir de abril y se multiplican rápidamente. A lo largo de este artículo te explicaré cómo reconocerlos, los métodos ecológicos más eficaces y, solo como último recurso, qué opciones químicas puedes usar.
Identificación del trips en pimientos
El trips (Thysanoptera) es diminuto: mide entre 1 mm y 2 mm de longitud y tiene un cuerpo alargado, de color amarillo pálido o marrón claro con franjas finas en el abdomen. Sus alas, cuando están presentes, aparecen como “cadenas” frágiles. Suelen quedarse en el envés de las hojas jóvenes y en los brotes florales, donde encuentran savia rica.
Los daños son fáciles de detectar. Las hojas presentan manchas plateadas o blanquecinas, típicas de la alimentación succionadora; con el tiempo, aparecen puntos negros causados por la necrosis. Los frutos pueden volverse deformados, con manchas broncíneas y un sabor amargo. Además, el trips transmite virus como el virus del mosaico del pimiento, que reduce drásticamente el rendimiento.
En España, la mayor incidencia se da entre abril y junio, cuando las temperaturas oscilan entre 18 °C y 26 °C. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) los trips aparecen un poco más tarde, a finales de mayo, mientras que en la Costa del Sol aparecen ya en marzo debido al clima subtropical. Su ciclo de vida es corto: de huevo a adulto pasan ≈10‑12 días, y una hembra puede depositar hasta 150 huevos en su vida, lo que explica la rápida explosión poblacional.
Métodos de eliminación
A) Prevención y medidas culturales
Una inspección constante es la primera línea de defensa. Revisa tus pimientos cada 2‑3 días mirando el envés de las hojas; si detectas menos de 5 individuos por planta, basta con un chorro de agua a presión por la mañana para desalojarlos sin dañar la hoja.
Plantar colza o albahaca como trampas compañeras ayuda: el olor de la albahaca repele al trips, y la colza atrae a depredadores naturales. No olvides eliminar la maleza que sirva de refugio y controlar la humedad del sustrato; los trips prosperan en ambientes ligeramente húmedos.
B) Tratamientos ecológicos
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Jabón potásico (1‑2 %): Disuelve 15‑20 ml de jabón en 1 l de agua tibia y pulveriza el envés de las hojas al atardecer. Repite cada 3‑4 días hasta que la población desaparezca. El jabón rompe la capa cerosa del trips, provocando su deshidratación.
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Aceite de neem (0.5‑1 %): Mezcla 5‑10 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas gotas de jabón líquido para emulsionar. Aplica cada 7 días, preferentemente en horas de poca radiación (entre 18:00 y 20:00). El neem interfiere con la alimentación y la reproducción del trip, y su efecto residual dura una semana.
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Purín de ajo y ortiga: Tritura 5 dientes de ajo y un puñado de ortigas frescas, cúbrelos con 1 l de agua y deja macerar 24 h. Cuela y rocía con bisagras cada 5‑6 días. El olor actúa como repelente y la combinación de compuestos irrita al trips sin dañar la planta.
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Depredadores naturales: Las larvas de crisopa y las moscas de los hongos (Streptomyces) son voraces. Puedes incentivar su presencia plantando eneldo, hinojo y milenrama en los bordes del huerto. También es posible adquirir mariquitas o avispas parasitoides en viveros especializados y liberarlas en el momento del brote.
C) Tratamiento químico (última opción)
Si la infestación supera el 30 % de las hojas y los métodos anteriores no han dado resultados en dos semanas, recurre a un insecticida con piretrina natural autorizado en agricultura ecológica. Aplica siguiendo la dosis del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 5 días antes de cosechar. Utiliza este producto solo en la fase de crecimiento vegetativo, evitando su uso durante la floración para no afectar a los polinizadores.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Comienza a aplicar cualquier medida tan pronto como veas los primeros signos de trip; la rapidez es clave. El jabón potásico se usa cada 3‑4 días, mientras que el aceite de neem se programa cada 7 días. Alternar ambos productos mejora la eficacia y evita que los trips desarrollen resistencia.
El mejor momento del día para pulverizar es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es mínima y los insectos están menos activos, lo que reduce el riesgo de quemado de hojas y maximiza el contacto del producto con el trip. Mantén el tratamiento hasta que, durante una semana, no encuentres individuos vivos en ninguna hoja inspeccionada.
Prevención a largo plazo
Evita el exceso de nitrógeno en los fertilizantes; utiliza un abono equilibrado NPK 10‑10‑10 o compost bien descompuesto, aplicando ½ kg por m² cada mes en época de crecimiento. Un exceso de nitrógeno genera brotes muy jugosos que atraen a los trips.
Fomenta la biodiversidad plantando una franja de flores silvestres (lavanda, caléndula, trébol) alrededor del huerto. Estas flores proveen refugio y alimento a depredadores naturales que, a su vez, controlan la población de trips de forma continua. Además, la rotación de cultivos cada 2‑3 años (alternar pimientos con leguminosas o cereales) rompe el ciclo de vida de la plaga.
Errores comunes
Uno de los fallos más frecuentes es esperar demasiado para actuar; los trips pueden duplicar su población en menos de una semana. Otro error es usar solo agua sin jabón: la corriente no elimina los huevos adheridos al envés de la hoja. Además, aplicar tratamientos en plena hora de sol quema las hojas y reduce la eficacia del producto. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida (7‑10 días) permite que larvas emergentes sobrevivan y repoblen el cultivo.
Conclusión
Eliminar trips en pimientos es totalmente posible con jabón potásico, aceite de neem y el fomento de depredadores naturales como crisopas y mariquitas. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, mantén una frecuencia adecuada de aplicación y complementa con buenas prácticas culturales. Con constancia y una huerta biodiversa, mantendrás tus pimientos sanos y libres de químicos.