Fertilizar hortensias con ortiga: Guía completa y dosis
- 16 Nov, 2025
Si tienes hortensias en tu jardín de Andalucía o en la meseta de Castilla, sabrás que una de sus mayores quejas es la falta de vigor durante los veranos secos. Fertilizar hortensias con ortiga es una de esas soluciones caseras que, además de ser barata, aporta los nutrientes esenciales que tus plantas necesitan en las etapas de crecimiento y floración. En este artículo te explico, con datos concretos, cómo preparar el purín, la dosificación exacta y los momentos ideales para aplicarlo, siempre con un enfoque sostenible y adaptado a nuestro clima mediterráneo.
Propiedades del purín de ortiga para hortensias
El purín de ortiga es, básicamente, un extracto líquido rico en nutrientes que se obtiene mediante la fermentación de las hojas jóvenes. Su composición nutricional se sitúa aproximadamente en NPK 2-1-3, pero lo realmente valioso son los oligoelementos como hierro, magnesio, silicio y trazas de cobre. Estos aportan varios beneficios clave para las hortensias:
- Nitrógeno (N): estimula el desarrollo de hojas densas y verdes, lo que a su vez favorece la fotosíntesis.
- Potasio (K): mejora la resistencia a sequías y a enfermedades de la raíz, muy frecuente en suelos calcáreos del interior peninsular.
- Fósforo (P): aunque está presente en menor cantidad, ayuda a la formación de flores robustas y a la absorción de agua.
- Micronutrientes: el hierro y el silicio refuerzan la pared celular, reduciendo la aparición de manchas amarillas típicas de deficiencia de hierro en suelos alcalinos.
En comparación con los fertilizantes químicos, el purín aporta una liberación lenta y continua, evitando el riesgo de “quemar” las raíces delicadas de las hortensias. Además, su uso regular favorece la actividad microbiana del suelo, mejorando la estructura y la retención de humedad, algo fundamental en la Costa de Granada donde el verano es implacable.
Preparación del purín de ortiga (versión casera)
Ingredientes y utensilios
| Ingrediente | Cantidad | Comentario |
|---|---|---|
| Hojas de ortiga (joven, sin flores) | 1 kg | Recógelas antes de que empiecen a florecer, cuando su contenido de nitrógeno es máximo. |
| Agua de lluvia o desclorada | 10 L | El agua dura puede dificultar la fermentación. |
| Cubo de plástico (10 L) | 1 unidad | No uses metal, pues puede alterar el pH. |
| Tela fina o malla | 1 pieza | Para cubrir el cubo y permitir la ventilación. |
Proceso paso a paso
- Recolección y protección – Usa guantes gruesos y corta las hojas en trozos de unos 5 cm. Colócalas directamente en el cubo.
- Añadir el agua – Vierte los 10 L de agua sobre la ortiga. Remueve bien para que se empapen todas las piezas.
- Fermentación – Cubre el cubo con la tela y déjalo en un sitio soleado, pero protegido de la lluvia directa. Remueve la mezcla cada 48 horas para oxigenar y evitar malos olores.
- Control del tiempo – En climas cálidos de Murcia o Almería, el purín estará listo en 10‑12 días; si la temperatura ronda los 15 °C (como en la Galicia), la fermentación puede alargar‑se hasta 18‑20 días. Sabrás que está listo cuando deje de formar espuma y adquiera un olor a “compost muy húmedo”.
- Filtrado y almacenamiento – Cuela el líquido con un colador fino o una tela de queso. Guarda el purín en garrafas de plástico oscuro, en un lugar fresco; se conserva sin perder propiedades durante 6‑8 meses.
Consejo práctico: Si tienes restos de cáscara de huevo o café usado, añádelos al cubo al iniciar la fermentación. Aportan calcio y nitrógeno adicional, mejorando la calidad del purín sin elevar su acidez.
Cómo aplicar el purín de ortiga a tus hortensias
Dilución recomendada
- Dilución básica: 1 parte de purín por 10 partes de agua (1:10). Equivale a 100 ml de purín en 1 L de agua.
- Dilución ligera para follaje (cuando quieras usarlo como spray repelente): 1:20 (50 ml en 1 L).
Método de riego
- Riego al pie de la planta – Vierte la solución diluida directamente sobre la zona radicular, evitando que el líquido toque las flores. Así la raíz absorberá de forma uniforme los nutrientes.
- Aplicación foliar (opcional) – En mañanas nubladas, rocía la solución 1:20 sobre las hojas jóvenes para reforzar la resistencia a pulgones y mildiú.
Frecuencia y dosis por planta
- Cada 15 días durante la fase de crecimiento vegetativo (de marzo a mayo en la mayor parte de España).
- Una aplicación al mes en la fase de floración (de junio a agosto), siempre con la dilución 1:10.
- Volumen: 2‑3 L de solución diluida por planta adulta de hortensia (aprox. 30 cm de altura).
Momento óptimo del día
Aplica el riego por la mañana temprano (entre 8 y 10 h) o al atardecer (después de las 18 h). Evita hacerlo al mediodía cuando la evaporación es máxima y el riesgo de quemar el follaje aumenta.
Precauciones esenciales
- Nunca uses el purín sin diluir: el alto contenido de nitrógeno puede “quemar” las raíces y provocar amarillamiento de las hojas.
- No riegues cuando haya pronóstico de lluvias intensas en las próximas 24 h; el exceso de agua diluirá la concentración y provocará pérdida de nutrientes.
- Controla el pH del suelo antes de la primera aplicación; si el pH está por encima de 7,5, añade una capa fina de grafito o turba rica en humus para equilibrar la acidez que aporta la ortiga.
Cuándo usar y cuándo no usar el purín de ortiga en hortensias
Mejor momento para aplicar
- Primavera temprana (marzo‑abril): ideal para estimular el desarrollo de hojas y preparar la planta para la explosión floral.
- Después de la poda: aplicar 1 semana post‑poda ayuda a la cicatrización y al rebrote.
- En suelos pobres en materia orgánica (comunes en la meseta central), donde la ortiga complementa la falta de nitrógeno natural.
Situaciones en las que se debe evitar
- Plantas en plena floración (julio‑agosto) con exceso de nitrógeno: pueden producir flores pequeñas y retrasar la maduración del fruto ornamental.
- Hortensias en reposo (noviembre‑febrero en climas más fríos como la Cantabria): la planta no absorbe los nutrientes y pueden acumular sales.
- Suelos extremadamente alcalinos (> 8,0) sin corrección previa: el purín puede generar una ligera acidificación que, combinada con la alcalinidad, produce estrés hídrico.
- Plantas jóvenes menores de 4 semanas: sus raíces son demasiado delicadas para absorber la carga nutritiva completa.
Beneficios y resultados esperados con ortiga en hortensias
Tras la primera aplicación notarás hojas de tono verde intenso en unos 7‑10 días, señal de que el nitrógeno está siendo asimilado eficientemente. Con aplicaciones regulares observarás:
- Aumento del número de brotes secundarios, lo que da mayor densidad a la planta.
- Flores más grandes y uniformes en la temporada de verano, gracias al aporte de potasio que favorece la formación de pétalos.
- Mayor resistencia a plagas como pulgones y ácaros, pues la ortiga contiene compuestos que actúan como repelentes naturales.
- Mejora de la retención hídrica del sustrato, ya que el purín enriquece la materia orgánica y potencia la capacidad del suelo para almacenar agua – clave en zonas con veranos secos como la Costa del Sol.
Para obtener el mejor rendimiento, combina el purín con una cubierta de paja o acolchado alrededor de la base, tal y como hacen los hortelanos de La Rioja para conservar la humedad y favorecer la acción de los microorganismos benéficos.
Conclusión
Fertilizar hortensias con ortiga es una estrategia sencilla, económica y respetuosa con el medio ambiente que se adapta a cualquier zona de España, desde la meseta hasta la costa mediterránea. Preparar el purín lleva apenas unos minutos de trabajo y unos días de fermentación, y una vez listo, la aplicación se hace con una solución diluida que puedes mezclar en casa sin necesidad de equipos especiales. Con una dosis de 1 : 10 y una frecuencia de 15 días, conseguirás plantas más fuertes, flores más abundantes y un jardín libre de químicos. Así que, la próxima vez que veas ortigas creciendo al borde del camino, piensa en ellas como un aliado para tus hortensias y pon manos a la obra. ¡Tu huerto te lo agradecerá!