Cuándo cosechar almendras: señales de madurez y mejor época

Cuándo cosechar almendras: señales de madurez y mejor época

Si tienes almendras en tu huerto, sabes que el momento de la cosecha es clave para obtener frutos sabrosos y bien conservados. En España, la temporada principal se extiende desde julio hasta octubre, pero el día exacto depende de la variedad, la zona climática y, sobre todo, de las señales que la propia almendra nos muestra. Detectar el punto de madurez evita que los frutos queden duros en el interior o, al contrario, que se abran prematuramente y pierdan calidad.

A lo largo de este artículo aprenderás a reconocer los indicios visuales y táctiles, a adaptar el calendario a tu región y a usar las herramientas adecuadas para no dañar el árbol. Todo ello con ejemplos reales de huertos en Andalucía, la Meseta central y la costa atlántica.

Señales de madurez y momento óptimo

Cambios de color y caída del envoltorio

Los frutos de almendra aparecen envueltos en una cáscara verde que, al madurar, se vuelve amarilla‑dorada y comienza a abrirse ligeramente. Cuando la cáscara está pálida con manchas marrones y se desprende con facilidad al tocarla, es señal de que el almidón interno ha terminado su fase de desarrollo. En mi huerto de Jaén, suelo marcar con una cinta roja los racimos que alcanzan este tono; al día siguiente ya caen al suelo.

Dureza del almendro y sonido al golpe

Otra señal fácil de comprobar es la rigidez del fruto. Golpea suavemente una almendra contra la palma: si emite un clic seco, la semilla está lista; si suena más “blanda”, aún necesita tiempo. Este método funciona especialmente en zonas más frías, como Madrid, donde el proceso es más lento y la diferencia entre 180 y 210 días después de la floración es crucial.

Tiempo desde la floración

En climas mediterráneos (por ejemplo, Córdoba o Valencia) la floración ocurre entre finales de febrero y principios de marzo. Desde esa fecha, los frutos tardan aproximadamente 180 días en llegar a la madurez. En la zona atlántica (Galicia, País Vasco) el desarrollo se alarga unos 15‑20 días por el clima más templado y húmedo. Por tanto, si la floración fue a mediados de marzo, la cosecha se iniciará a finales de agosto en el sur y a principios de septiembre en el norte.

Diferencias entre cosecha temprana y tardía

  • Temprana: Si recoges cuando la cáscara apenas se vuelve amarilla, los almendros estarán duros y poco aromáticos. Son útiles si buscas una cosecha anticipada para consumo inmediato, pero pierdes parte del aceite y sabor.
  • Tardía: Dejar que la cáscara se abra por completo potencia el contenido de aceite y mejora el sabor, pero aumenta el riesgo de grietas y caída prematura de la semilla, lo que favorece la aparición de hongos.
  • Óptima: La combinación de color amarillento y una ligera apertura de la cáscara, acompañada del “clic” al golpear, marca el punto ideal para la mayoría de los usos, tanto frescos como para secado.

Calendario regional de cosecha

Zona mediterránea (Andalucía, Valencia, Murcia)

En la costa mediterránea, la floración suele ser en febrero‑marzo y la primera cosecha de almendras aparece a finales de agosto. En Almería y Granada, la temporada se prolonga hasta octubre, gracias a la larga exposición solar. Los racimos que se abren antes de mediados de septiembre pueden cosecharse antes, pero los más tardíos, que llegan a octubre, ofrecen mayor contenido oleico.

Zona continental (Madrid, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)

En la Meseta central, el clima continental retrasa la maduración: la floración ocurre en marzo‑abril y la cosecha no empieza sino hasta principios de septiembre. En la zona de Segovia, las primeras heladas de otoño pueden forzar la recogida a mediados de septiembre, pues el descenso de temperatura hace que la cáscara se reseque demasiado pronto.

Zona atlántica (Galicia, Asturias, País Vasco)

El clima atlántico, con lluvias abundantes y temperaturas más templadas, pospone la madurez unos 15‑20 días respecto al interior. En A Coruña y Santander, la cosecha se extiende de finales de septiembre a noviembre. La humedad favorece la caída “natural” de los frutos, por lo que es importante revisar el suelo para evitar que los almendros se empapen y se pudran.

Canarias y zonas subtropicales

En las islas Canarias, la Almendra de Canarias (variedad “Marcona”) florece a finales de febrero y los frutos están listos a julio‑agosto, prácticamente todo el año gracias al clima subtropical. La recolección se realiza bajo sombra parcial para evitar que el sol directo reseque la cáscara antes de tiempo.

Técnicas de cosecha correctas

Herramientas necesarias

  • Tesos de podar o tijeras de rama afiladas (para cortar los racimos sin dañar la madera).
  • Escalera estable (para acceder a ramas altas sin forzar el tronco).
  • Guantes de jardinería (protegen contra espinas y el polvo de almendra).
  • Red o manta de cultivo (para recoger los frutos que caen al suelo).

Paso a paso

  1. Momento del día: Lo ideal es cosechar por la mañana, entre 8:00 y 10:00, cuando el fruto está seco y el rocío aún no ha evaporado por completo. Evita hacerlo bajo pleno sol, ya que la cáscara se endurece y se vuelve más difícil de abrir.
  2. Corte del racimo: Usa unas tijeras de podar limpias y corta el racimo a unos 5 cm del tronco. Si el racimo está pesado, sujétalo con una mano y corta en ángulo de 45° para que el agua de lluvia escurrra y no se acumule en la zona de corte.
  3. Sacudida ligera: Después de cortar, da una sacudida suave a la rama para que caigan los frutos que ya están maduros. No golpees la rama con fuerza; podrías romperla y afectar la producción del año siguiente.
  4. Recolección en el suelo: Coloca una manta de cultivo o una red bajo la zona de trabajo. Cuando las almendras caen, recógelas con la mano y colócalas en una caja de cartón ventilada. Evita apilar más de 2‑3 capas, ya que el peso puede romper la cáscara.
  5. Manejo post‑cosecha inmediato: Lleva las almendras a una zona sombreada y extiéndelas en capas de 5 cm sobre una bandeja de malla. Déjalas secar al aire libre 12‑24 horas antes de cualquier proceso de curado.

Errores comunes a evitar

  • Arrancar los racimos con fuerza, lo que rompe la rama y reduce la producción futura.
  • Cosechar con fruta mojada; la humedad favorece el desarrollo de mohos y acelera la descomposición del germen.
  • Reunir los frutos en bolsas cerradas sin ventilación; el calor interno provoca que la cáscara se agriete.
  • Esperar a que las almendras caigan en lluvia; el agua puede afectar la calidad del aceite y favorecer la aparición de soho (hongo del fruto).

Cosecha escalonada vs. única

Cosecha única (la norma para almendras)

Las almendras requieren una cosecha única: una vez que la mayoría de los frutos han alcanzado la cáscara amarillenta y ligera apertura, se procede a la recolección completa. No tiene sentido ir “cosechando a destajo” porque la madurez de cada fruto está sincronizada con el ciclo de la semilla. Cuando veas que el 70‑80 % de los frutos tienen el color y sonido indicados, prepara la zona de curado y procede a la recogida total.

Preparación previa

Días antes de la cosecha, reduce el riego a un 30 % de la dosis habitual. Esto ayuda a que la cáscara se reseque de forma natural y facilita la caída de los frutos. Además, poda cualquier rama enferma o débil para evitar que se rompa bajo el peso de los racimos.

Conservación post‑cosecha

Tratamiento inmediato

  • No laves las almendras al momento de la cosecha; la humedad externa acelera la germinación y el deterioro.
  • Extiende los frutos en una bandeja ventilada y colócalos bajo luz solar indirecta durante 2‑3 días. Este proceso de curado hace que la cáscara se endurezca y el contenido de aceite se estabilice.
  • Si necesitas limpiarlas, pásales un paño seco o una escobilla suave para eliminar polvo y restos de hojas.

Almacenamiento óptimo

  • Tras el curado, guarda las almendras en bolsas de arpillera o cajas de madera en un depósito fresco (entre 0 y 5 °C) y bajo 60‑70 % de humedad relativa. Estas condiciones prolongan la vida útil hasta 12‑18 meses sin perder sabor.
  • Para consumos a corto plazo (2‑3 meses) puedes mantenerlas en el cajón de verduras del frigorífico a 8 °C, siempre en un envase hermético para evitar la absorción de olores.
  • Evita el contacto directo con la luz solar intensa; el calor puede romper los aceites y producir un sabor rancio.

Conclusión

Reconocer cuando cosechar almendras se basa en tres señales clave: cáscara amarillenta con ligera apertura, clic seco al golpear y 180‑210 días desde la floración (el rango varía según la zona). En la costa mediterránea la temporada va de agosto a octubre, mientras que en la Meseta se sitúa entre septiembre y octubre, y en el norte atlántico puede prolongarse hasta noviembre.

Con estos conocimientos, podrás planificar la recolección, usar las herramientas adecuadas y aplicar un buen curado para que tus almendras mantengan su sabor y valor nutritivo. Ahora solo queda que salgas al huerto, observes tus árboles y, cuando veas la señal, ¡corta y disfruta de un fruto de calidad que solo un buen momento te puede ofrecer!