Cómo eliminar barrenillo del olivo de forma ecológica

Cómo eliminar barrenillo del olivo de forma ecológica

Si cultivas olivo en cualquier rincón de España, seguro que has visto esos pequeños insectos que aparecen en primavera y hacen un daño serio en la producción de aceitunas. El barrenillo del olivo es una plaga que ataca los brotes jóvenes y las flores, reduciendo el rendimiento y, si no se controla, puede debilitar el árbol durante años. En este artículo descubrirás cómo identificarlo y, sobre todo, eliminar barrenillo del olivo usando técnicas ecológicas que puedes aplicar ahora mismo, sin recurrir a químicos de forma innecesaria.

A lo largo de las siguientes secciones te explicaré el ciclo de vida del barrenillo, los momentos clave para intervenir y, lo más importante, los trucos que he probado en olivares de Jaén, Córdoba y Extremadura, con resultados que podrías replicar en tu propio huerto. ¡Vamos a ponernos manos a la obra!


Identificación del barrenillo del olivo

El barrenillo es un insecto de pequeño tamaño, mide entre 2 y 4 mm de longitud y presenta un cuerpo alargado de color verde amarillento a casi marrón cuando envejece. Sus alas son transparentes y, al posarse, forman una pequeña mancha metálica que a simple vista parece una mota de polvo. Lo encuentras sobre todo en la parte inferior de los brotes y en los flores del olivo, donde se agrupa en colonias que pueden pasar desapercibidas hasta que el daño se hace evidente.

Los síntomas que provoca son fáciles de reconocer: los brotes se vuelven encogidos, las flores aparecen amarillentas y, con el tiempo, el fruto muestra un tamaño reducido y una menor calidad de aceite. Además, el barrenillo excreta una melaza pegajosa que favorece la aparición de hongos negros y atrae a hormigas, que a su vez protegen a los insectos de los depredadores naturales, creando un círculo vicioso difícil de romper.

En la mayor parte de la península, el barrenillo aparece en primavera (marzo‑abril) cuando las temperaturas oscilan entre 15 °C y 25 °C. También puede reaparecer en otoño (septiembre‑octubre) en zonas más húmedas como la ribera del Guadiana o la comarca del Levante. En los olivares de la meseta central, donde el clima es más continental, la primera aparición suele retrasarse hasta finales de mayo, siempre siguiendo el aumento de la temperatura y la humedad del suelo. La plaga se reproduce rápidamente: una hembra puede generar hasta 80 óvulos que eclosionan en una semana, lo que explica por qué una pequeña población se convierte en una infestación en pocos días.


Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

Lo primero es inspeccionar tus olivos cada 2‑3 días durante la temporada crítica. Si detectas menos de 10 barrenillos por rama, basta con un chorro de agua a presión moderada, preferiblemente por la mañana, para desalojarlos sin dañar la planta. Otro truco eficaz es eliminar manualmente los brotes más infestados y quemarlos o enterrarlos lejos del huerto; así reduces la fuente de inoculo.

Plantar especies trampa como la alfalfa o el trigo sarraceno en los bordes del olivar atrae al barrenillo fuera del árbol principal. Asimismo, controla las hormigas que lo protegen colocando cintas adhesivas alrededor del tronco o una fina capa de tierra de diatomeas en la base del árbol. Las hormigas no podrán subir y el barrenillo quedará expuesto a sus depredadores naturales.

B) Tratamientos ecológicos

Jabón potásico (1‑2 % de concentración) es mi primera elección. Disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua y pulveriza bien el envés de los brotes y las flores al atardecer, evitando el sol fuerte que podría quemar las hojas. Repite la aplicación cada 3‑4 días hasta que no veas más signos de actividad. Este producto actúa rompiendo la cutícula del barrenillo y causa su deshidratación sin dañar la planta.

El aceite de neem es otro aliado potente. Prepara una mezcla con 8 ml de aceite en 1 l de agua y unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Aplica cada 7 días durante todo el período de mayor presión (marzo‑mayo y septiembre‑octubre). El neem interfiere con la alimentación y la reproducción del insecto, ofreciendo un efecto residual de 5‑7 días.

Para un control biológico, fomenta la presencia de coccinélidos (mariquitas) y crisopas plantando eneldo, hinojo y milenrama alrededor del olivar. Estas especies depredan el barrenillo en sus etapas ninfales. Si lo deseas, puedes adquirir larvas de mariquita en viveros especializados y liberarlas al inicio de la temporada; una sola mariquita adulta puede consumir 50‑100 barrenillos al día.

C) Tratamiento químico (último recurso)

Solo si la infestación supera el 50 % de la canopia y los métodos ecológicos no logran controlarla, recurre a un insecticida autorizado en agricultura ecológica, como los piretrinas naturales (extracto de piretro). Aplica según la dosis indicada en la etiqueta, respetando un plazo de seguridad de 7 días antes de la cosecha de aceitunas. Usa siempre la mínima cantidad necesaria y combina con una lluvia ligera para evitar residuos en el fruto.


Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a actuar en cuanto notes los primeros barrenillos, sin esperar a que se formen grandes colonias. Con jabón potásico aplica cada 3‑4 días y con aceite de neem cada 7 días. Alternar ambos productos permite cubrir la plaga en sus distintas fases de desarrollo. El mejor momento del día para rociar es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es tenue y los insectos están más activos, lo que maximiza la absorción del producto y evita quemaduras en las hojas. Mantén el calendario de aplicaciones hasta que, durante una semana completa, no encuentres ningún individuo bajo la lupa.


Prevención a largo plazo

Evita el exceso de nitrógeno en los fertilizantes: los brotes muy vigorosos son el banquete favorito del barrenillo. Opta por abonos equilibrados, como NPK 10‑10‑10, o utiliza compost bien descompuesto que libere nutrientes de forma lenta. La biodiversidad es clave: reserva una franja de terreno con flores silvestres y arbustos aromáticos (romero, tomillo) para albergar depredadores naturales durante todo el año. Además, practica la rotación de cultivos en los bordes del olivar; alternar leguminosas con cereales reduce la presión de plagas al interrumpir su ciclo de vida.

En regiones como Andalucía y Extremadura, donde la producción de aceituna es intensiva, la poda correcta también ayuda. Elimina las ramas bajas y los brotes que favorecen la acumulación de humedad, ya que la humedad elevada acelera la reproducción del barrenillo. Un buen manejo del riego, evitando excesos, mantiene el microclima del árbol menos atractivo para la plaga.


Errores comunes que debes evitar

Muchos hortelanos esperan demasiado antes de intervenir; el barrenillo se reproduce tan rápido que la espera convierte una pequeña molestia en una infestación grave. Otro error frecuente es usar solo agua sin presión, lo que apenas desalojará a los insectos. Aplicar productos en plena hora de sol intenso quema las hojas y reduce la eficacia del tratamiento. Por último, no repetir la aplicación: el ciclo de vida del barrenillo dura aproximadamente 10 días, por lo que una sola dosis nunca será suficiente para erradicarlo por completo.


Conclusión

Eliminar el barrenillo del olivo es totalmente posible si combinas jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y crisopas. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, sigue un calendario de aplicaciones cada 3‑7 días según el producto y refuerza la prevención con una fertilización equilibrada y un entorno biodiverso. Con constancia y una buena observación, tu olivar volverá a estar libre de esta plaga sin necesidad de químicos agresivos. ¡A por esas aceitunas sanas y sabrosas!