Cómo eliminar cochinilla en naranjo
- 17 Nov, 2025
Si cultivas naranjos en la Mediterráneo (Andalucía, Valencia o Murcia) y notas una capa blanquecina que cubre las ramas, lo más probable es que estés frente a la cochinilla. Esta plaga, aunque no mata de un día para otro, debilita el árbol, reduce la calidad de la fruta y favorece la aparición de hongos. Afortunadamente, eliminar cochinilla en naranjo es totalmente posible con técnicas ecológicas y un buen calendario de actuaciones.
En este artículo te explicaré cómo reconocer la cochinilla, qué medidas preventivas adoptar, los tratamientos ecológicos más eficaces y, solo como último recurso, qué opciones químicas puedes usar sin comprometer la salud del árbol ni del medio ambiente.
Identificación de la cochinilla en el naranjo
La cochinilla que ataca los naranjos es la Coccinea spp., conocida por su forma ovalada y su colores que van del blanco lechoso al amarillento. Cada individuo mide entre 2 y 4 mm de longitud, aunque en colonias la capa que forman puede llegar a cubrir varias centímetros de rama. Se adhiere firmemente a la corteza y a los tallos jóvenes, creando una película cerosa que a simple vista parece una capa de polvo.
Los daños son sutiles al principio: la savia que extrae la cochinilla debilita los brotes, provocando hojas más pequeñas, crecimientos retardados y, en casos graves, muelas en la fruta. Además, la melaza que excretan atrae hormigas, y estas a su vez protegen a la plaga de depredadores naturales, creando un círculo vicioso. En climas cálidos y secos, como los de la Costa de Granada o la Albufera de Valencia, la plaga aparece a finales de la primavera, cuando las temperaturas rondan los 22‑28 °C y hay suficiente luz para su desarrollo.
En cuanto al ciclo vital, la cochinilla adulta pone huevos bajo su caparazón en primavera; estos eclosionan en larvas que se alimentan durante el verano y se convierten en adultas al inicio del otoño. En zonas de interior, como la zona de la Sierra de Gredos, la actividad se prolonga hasta noviembre debido a temperaturas más frescas. Por eso, el momento de la aparición varía, pero siempre coincide con periodos de crecimiento activo del naranjo.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Una inspección regular es la base de cualquier control: recorre tus naranjos cada 3‑4 días durante la primavera y registra los primeros signos. Si detectas menos de 10 cochinillas por rama, basta con un chorro fuerte de agua a presión moderada, aplicado al amanecer para que la savia no se caliente demasiado. Este método arranca a los insectos sin dañar la corteza.
Planta albahaca, romero o lavanda alrededor del huerto; sus aromas repelen a la cochinilla y simultáneamente atraen a larvas de mariquita y crisosotómpagos, que se alimentan de ellas. Además, controla las hormigas que suelen rodear la base del árbol colocando cintas adhesivas o una fina capa de tierra de diatomeas alrededor del tronco. Sin hormigas, la cochinilla pierde su protector y queda más vulnerable a los depredadores.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 %): Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua y añade unas gotas de detergente neutro como emulsionante. Pulveriza abundante y uniformemente el envés de las ramas al atardecer, evitando el sol directo que podría quemar la hoja. Repite cada 4‑5 días hasta que la capa blanquecina desaparezca. El jabón rompe la capa cerosa de la cochinilla y la deshidrata.
Aceite de neem (0,5‑1 %): Mezcla 5‑10 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y una cucharadita de jabón suave. Aplica una vez por semana, preferiblemente en la tarde, cuando la temperatura sea inferior a 25 °C. El neem interfiere con la alimentación y la reproducción de la plaga; su efecto residual dura unos 7 días, lo que permite espaciar las aplicaciones.
Infusión de ajo y ortiga: Hierve una taza de ajo picado y una taza de ortiga fresca en 2 litros de agua durante 15 minutos. Deja enfriar, cuela y rocía sobre la corteza cada 10 días. Esta mezcla actúa como repelente y, al mismo tiempo, aporta nutrientes leves que fortalecen el árbol.
Depredadores naturales: Las mariquitas y los crisopas son los grandes aliados contra la cochinilla. Fomenta su presencia plantando eneldo, hinojo y vulneras en los bordes del huerto. Si la infestación es alta, puedes adquirir paquetes de larvas de mariquita en viveros ecológicos y liberarlos al amanecer, cuando las temperaturas son más frescas y los insectos son menos activos.
C) Tratamientos químicos (última opción)
Solo cuando la población supere el 30 % del árbol y los métodos ecológicos no den resultados, recurre a un insecticida de piretrina natural (por ejemplo, formulado a base de extracto de Citrus). Aplica siguiendo estrictamente la dosis indicada (< 0,5 % en volumen) y respeta el plazo de seguridad de 5 días antes de la cosecha. Utiliza este producto exclusivamente en la zona afectada y nunca en todo el árbol.
Frecuencia y timing de los tratamientos
El momento clave es actuar en cuanto aparezca el primer brote de cochinilla. Con el jabón potásico, aplica cada 4‑5 días mientras persista la capa cerosa; con neem, la pauta es una vez por semana. Si combinas ambos, alterna una aplicación de jabón y, al día siguiente, la de neem, para evitar que la plaga se acostumbre a un solo agente. El mejor horario es al atardecer (entre 19:00 y 20:30), cuando la radiación solar es menor y los insectos están más en reposo, lo que facilita la adherencia del producto a la corteza.
Mantén el programa hasta que, durante una semana completa, no observes ningún signo de cochinilla al inspeccionar a mano. Después, reduce las aplicaciones a una vez al mes durante el resto del verano como medida preventiva, especialmente después de lluvias intensas que favorecen la proliferación.
Prevención a largo plazo
Una buena gestión nutricional es esencial: evita exceso de nitrógeno en los fertilizantes, ya que los brotes vigorosos y jugosos son el festín favorito de la cochinilla. Opta por fertilizantes equilibrados (NPK 10‑10‑10) o abonos orgánicos (compost bien curado) aplicados en primavera y otoño.
La biodiversidad en el huerto también ayuda: deja una franja de hierbas silvestres (como coñacilla o trébol) y planta árboles de sombra ligera (álamo o encina) que ofrezcan refugio a depredadores. La rotación de cultivos no es tan directa en frutales, pero alternar la plantación de citrus diferentes (naranjo, limonero, pomelo) en parcelas contiguas reduce la presión de plagas específicas.
Escoge variedades de naranjo resistentes como la ‘Navelina’ o la ‘Salustiana’, que presentan una corteza más gruesa y menos propensa a la colonización de cochinillas. Estas variedades son habituales en la Comunidad Valenciana y la Andalucía Oriental, y se adaptan bien a los suelos calcáreos de la zona.
Errores comunes que debes evitar
Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de actuar; una pequeña colonia suele crecer exponencialmente en pocos días. No confíes solo en el agua a presión cuando la infestación supera el 10 %: necesita complementarse con productos activos. Tratar al mediodía bajo sol intenso quema las hojas y reduce la eficacia del jabón o del neem. Finalmente, no repetir la aplicación según el ciclo de vida de la plaga; la próxima generación de larvas aparecerá unos 7‑10 días después de la primera aplicación.
Conclusión
Eliminar cochinilla en naranjo es totalmente alcanzable con una combinación de inspección regular, jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y crisopas. Actúa al primer signo, sigue el calendario de tratamiento y refuerza la biodiversidad del huerto para evitar recaídas. Con constancia y un enfoque ecológico, tus naranjos volverán a producir frutos sanos y sabrosos, sin necesidad de recurrir a químicos agresivos.