Cómo eliminar escarabajo de la patata

Cómo eliminar escarabajo de la patata

Si cultivas patata en la meseta central o en el norte de España, seguramente hayas visto el temido escarabajo de la patata devorando tus hojas. Es una plaga que puede pasar de una ligera pérdida a una destrucción total si no actúas a tiempo. Afortunadamente, eliminar escarabajo de la patata es posible con técnicas ecológicas, y sólo en casos extremos recurrirás a productos químicos de última instancia.

En este artículo te explico cómo reconocer al escarabajo, qué daños causa y, paso a paso, qué medidas preventivas y tratamientos naturales puedes aplicar. Todo está pensado para que lo puedas poner en práctica hoy mismo, sin necesidad de grandes inversiones.

Identificación del escarabajo de la patata

El adulto mide entre 8 y 12 mm de longitud y tiene un color amarillo‑naranja con dos franjas negras longitudinales en cada cubierta. Cuando los niños del vecindario se acercan al huerto, suelen decir que parecen “pequeños rayos de sol”. Sus larvas, más alargadas y de verde brillante, presentan una cabeza negra y una serie de manchas marrones a lo largo del cuerpo.

Los daños son fáciles de reconocer: las hojas aparecen picoteadas con márgenes irregulares, y en casos graves el escarabajo llega a deshojar la planta por completo. La melaza que excretan las larvas favorece la aparición de hongos negros, lo que acelera la pérdida de vigor. Además, al debilitar la masa foliar, la planta produce menos tubérculos y los que aparecen son más pequeños y de menor calidad.

En cuanto al ciclo, los huevos se depositan en el envés de las hojas a finales de abril (cuando la temperatura medio‑diaria supera los 12 °C). Cada huevo eclosiona en 4‑6 días y la larva pasa por cinco instares, alimentándose intensamente durante 3‑4 semanas. La fase adulta aparece a principios de junio y puede reproducirse hasta el final de septiembre. En regiones como Castilla‑La Mancha, Navarra y Aragón, donde las temperaturas se mantienen entre 15‑25 °C, la población puede llegar a 10‑15 generaciones al año.

Métodos de eliminación

A) Prevención y medidas culturales

La primera línea de defensa es inspeccionar el cultivo cada 2‑3 días, sobre todo en la base de las plantas donde las larvas suelen refugiarse. Si detectas menos de 5 larvas por planta, basta con un chorro de agua a presión media al amanecer; el impacto elimina a los insectos sin dañar la hoja.

Planta albahaca o menta en los bordes del huerto: sus aromas repelen al escarabajo y atraen a los depredadores naturales. Además, rota el cultivo: no plantes patata en el mismo terreno durante al menos 3 años; el escarabajo sobrevive en los restos de hoja y tubérculo del año anterior.

Controlar a las hormigas también es clave, pues protegen a las larvas a cambio de la melaza. Puedes colocar tiras de cobre alrededor de los surcos o esparcir tierra de diatomeas en la zona de la raíz.

B) Tratamientos ecológicos

Jabón potásico (1‑2 %): disuelve 15 ml de jabón en 1 l de agua y pulveriza el envés de las hojas al atardecer (entre 19:00‑20:30). Repite cada 4‑5 días mientras veas larvas. El jabón rompe la cutícula del escarabajo y lo deshidrata.

Aceite de neem (0,8 %): mezcla 8 ml de aceite con 1 l de agua y unas gotas de detergente para emulsionar. Aplica cada 7‑10 días; el neem interfiere con la alimentación y la reproducción. Es eficaz tanto contra adultos como contra larvas.

Bacillus thuringiensis subsp. tenebrionis (Btt): este bactericida biológico actúa exclusivamente sobre coleópteros. Disuelve 1 g de polvo en 5 l de agua y rocía cuando las plantas tengan 15‑20 % de su cubierta foliar. Se requiere una aplicación cada 10 días hasta que la población desaparezca.

Depredadores naturales: las coccinélidos (mariquitas) pueden devorar hasta 100 larvas al día. Favorece su presencia sembrando hinojo, eneldo y cirsio al borde del huerto. También puedes adquirir larvas de Chrysopa (crisolitas) en viveros especializados; su liberación al inicio de la temporada ayuda a mantener bajo control la plaga.

C) Tratamiento químico (última opción)

Solo cuando la cobertura supera el 30 % de la masa foliar y los métodos ecológicos no han dado resultado, recurre a insecticidas con piretrinas naturales autorizados en agricultura ecológica. Aplica siguiendo la dosificación del fabricante (usualmente 0,5 l/ha) y respeta un plazo de seguridad de 3 días antes de la cosecha.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a actuar en cuanto veas los primeros signos: manchas amarillentas, pequeñas larvas o adultos en la parte inferior de la hoja. Con jabones y neem, aplica cada 4‑5 días y cada 7‑10 días respectivamente, alternando para evitar que el escarabajo desarrolle resistencia.

El mejor momento del día para rociar es al atardecer, cuando la radiación solar es menor y la temperatura nocturna está entre 15‑20 °C; así evitas quemaduras y los insectos están más activos. Mantén el tratamiento hasta que no veas ningún ejemplar durante una semana completa.

Prevención a largo plazo

Evita el exceso de nitrógeno en la fertilización: un abono 20‑20‑20 en dosis moderadas (unos 150 g/100 m²) es suficiente; más nitrógeno favorece el crecimiento rápido de hojas jugosas que atraen al escarabajo.

Mantén biodiversidad en los bordes del huerto plantando flores silvestres y hierbas aromáticas. Un entorno variado alberga a vísceras depredadoras (carabidos, sírfidos) que se alimentan de huevos y larvas.

Selecciona variedades de patata con resistencia al escarabajo, como ‘Sarpo Mira’ o ‘Cara de Judía’, que presentan hojas más gruesas y menos atractivas para la plaga.

Errores comunes

Uno de los fallos típicos es esperar demasiado antes de intervenir; cuando la cobertura supera el 10 %, la población crece exponencialmente. Otro error es usar solo agua sin aditivos; el chorrito no elimina la cutícula protectora del escarabajo. Aplicar tratamientos en horas de pleno sol produce quemaduras y reduce la eficacia del producto. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida deja huevos intactos que hibernan y reaparecen la siguiente semana.

Conclusión

Eliminar el escarabajo de la patata es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem, Bacillus thuringiensis tenebrionis y la ayuda de mariquitas u otros depredadores naturales. Actúa en cuanto detectes los primeros individuos, repite los tratamientos cada 4‑10 días según el producto y refuerza la prevención mediante rotación, fertilización equilibrada y variedad resistente. Con constancia, tu cosecha de patatas crecerá sana y libre de plagas.