Cómo eliminar mosca blanca albahaca
- 16 Oct, 2025
Si cultivas albahaca en tu huerto y has visto pequeños insectos alados sobre las hojas, es muy probable que estés frente a la mosca blanca. Este piojo traslúcido es un problema frecuente en la región mediterránea y en la Meseta central, sobre todo durante la primavera cuando las temperaturas rondan los 20‑25 °C. La buena noticia es que, con los pasos que te propongo, puedes eliminar mosca blanca albahaca sin recurrir a químicos agresivos y manteniendo tu cultivo saludable.
A lo largo de este artículo descubrirás cómo reconocer la plaga, qué medidas ecológicas aplicar, la frecuencia de los tratamientos y los errores más comunes que deben evitarse. Así podrás disfrutar de hojas aromáticas y libres de daños.
Identificación de la mosca blanca en albahaca
La mosca blanca (Aleyrodidae) mide entre 1‑2 mm de longitud y tiene un cuerpo blanquecino cubierto de una fina capa cerosa que le da ese aspecto lechoso. Cuando la observas de cerca, verás unas alas translúcidas con venas diminutas, y suele posarse sobre la cara inferior de las hojas, donde se alimenta del jugo vegetativo.
Los síntomas más evidentes son manchas amarillentas o blanquecinas en la superficie de las hojas, que a menudo se vuelven crujientes y caen antes de tiempo. Además, la suciedad pegajosa que dejan, llamada melaza, favorece la aparición de hojuelas negras (candidiasis) y atrae a hormigas que protegen a los insectos a cambio de la melaza.
En cuanto a su ciclo, la mosca blanca se reproduce rápidamente: una hembra puede depositar entre 200‑300 huevos durante su vida, y en 10‑14 días emergen las ninfas. La mayor incidencia se da en marzo‑junio en la zona de Valencia, Alicante y Murcia, y en abril‑julio en la zona más fría de la Castilla‑La Mancha, cuando las noches siguen por encima de los 13 °C. En climas atlánticos como Galicia, la plaga aparece más tarde, alrededor de abril‑mayo, acompañada de lluvias frecuentes que favorecen su desarrollo.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
-
Inspección regular: Revisa tus plantas cada 2‑3 días, sobre todo el envés de las hojas, para detectar los primeros individuos. Si encuentras menos de 5‑10 por planta, basta con un chorro de agua a presión por la mañana para desprenderlos sin dañar la hoja.
-
Limpieza y poda: Elimina las hojas más viejas y las que muestren manchas negras; esas zonas son caldo de cultivo para la melaza y las hormigas que las protegen.
-
Plantas trampa: Coloca en el borde del huerto una franja de caléndula o petunia. Estas flores atraen a los adultos de la mosca blanca, desviándolos de la albahaca. Además, las hierbas aromáticas como el orégano y la menta repelen la plaga y fomentan la presencia de depredadores naturales.
-
Control de hormigas: Espolvorea tierra de diatomeas alrededor del tallo o usa cinta adhesiva en la base para impedir que las hormigas lleguen a la melaza. Sin su protección, la mosca blanca pierde su fuente de alimento y su población disminuye.
B) Tratamientos ecológicos
-
Jabón potásico (1 % v/v): Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua y rocía bien el envés de las hojas al atardecer, cuando el sol no quema la hoja y la plaga está más activa. Repite cada 4‑5 días hasta que no veas más adultos. Este producto rompe la capa cerosa de la mosca, deshidratándola.
-
Aceite de neem (0,5 % v/v): Mezcla 5 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Aplica cada 7‑10 días durante la fase de ninfas; el neem interrumpe su desarrollo y reduce la oviposición.
-
Purín de ajo y ortiga: Tritura 3 dientes de ajo y 30 g de hojas de ortiga en 1 litro de agua, deja macerar 24 h y cuela. Pulveriza cada 5‑7 días. El olor amargo espanta a la mosca blanca y la melaza se vuelve menos atractiva para hormigas.
-
Depredadores naturales:
- Mariquitas (Coccinellidae): Una sola puede devorar 50‑100 moscas blancas al día. Plantar coriandro, eneldo y hinojo atrae a estas aliadas.
- Chinches predadores (Orius spp.): Son eficaces contra ninfas y huevos. Puedes adquirirlos en viveros especializados y liberarlos al ras de la albahaca.
- Avispas parasitarias (Encarsia formosa): Ponen sus huevos dentro de la mosca blanca, impidiendo su desarrollo. Son una opción a considerar en huertos más extensos.
C) Tratamientos químicos (último recurso)
Solo si la infestación supera el 50 % del follaje y los métodos ecológicos no han sido suficientes, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales certificado para agricultura ecológica. Aplica según el prospecto, respetando un plazo de seguridad de 5 días antes de la cosecha. Usa este producto únicamente una vez y combina con barreras físicas para evitar recaídas.
Frecuencia y timing de los tratamientos
El momento clave es actuar al primer signo de actividad: manchas amarillentas, presencia de melaza o pequeños insectos sobre la hoja. Aplica jabón potásico cada 4‑5 días mientras la plaga está presente; si combinas con aceite de neem, alterna ambos productos para cubrir todas las etapas del ciclo. El mejor horario es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es mínima y la mosca blanca sigue alimentándose, lo que maximiza la absorción del tratamiento.
Mantén el programa durante al menos una semana después de no observar más individuos, pues los huevos pueden eclosionar hasta 10 días después de la última aplicación. No bajes la guardia en otoño, ya que la plaga puede volver a aparecer con la primera lluvia templada.
Prevención a largo plazo
-
Control del nitrógeno: La albahaca sobre fertilizada con nitrógeno excesivo produce brotes más jugosos que la mosca blanca adora. Usa un fertilizante equilibrado NPK 10‑10‑10 o compost bien curtido, aplicando ½ kg por m² al inicio de la temporada.
-
Biodiversidad y refugios: Mantén márgenes con flores silvestres, como trébol o margaritas, y deja algunos trozos de pasto bajo. Estos refugios albergan mariquitas, chinches y avispas parasitarias que actúan como control biológico permanente.
-
Rotación y sucesión de cultivos: Si dispones de espacio, alterna la albahaca con plantas que no son hospedantes de la mosca blanca, como lechugas o espinacas, durante al menos 2 años antes de volver a plantar albahaca en el mismo sitio.
-
Variedades más resistentes: En el mercado español ya se pueden encontrar cultivares de albahaca como ‘Genovese’ con mayor densidad de tricomas, los cuales dificultan la colonización de la mosca blanca. Opta por estas variedades cuando sea posible.
Errores comunes
- Esperar demasiado para actuar: la mosca blanca se reproduce en pocos días y una pequeña población se vuelve catastrófica.
- Solo regar con agua: el simple riego no elimina la capa cerosa protectora del insecto.
- Aplicar tratamientos bajo pleno sol: quema las hojas y reduce la eficacia del jabón o neem.
- No repetir las aplicaciones: los ciclos de vida incluyen huevos que eclosionan después de la primera pasada, por lo que es indispensable seguir el calendario de re‑aplicación.
Conclusión
Eliminar mosca blanca en albahaca es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem, purín de ajo‑ortiga y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y chinches. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, sigue un esquema de aplicación cada 4‑7 días y complementa con buenas prácticas de prevención. Con constancia y un huerto biodiverso, mantendrás tu albahaca saludable y libre de plagas, sin necesidad de químicos agresivos. ¡Manos a la obra y que disfrutes de esas hojas aromáticas durante toda la temporada!