Cómo eliminar mosca blanca de calabazas
- 22 Nov, 2025
Si cultivas calabazas en cualquier zona de España, seguro que alguna vez has visto esos pequeños puntos blancos adheridos a la parte inferior de las hojas. Esa es la mosca blanca, una plaga que se reproduce con rapidez y debilita el cultivo. Eliminar mosca blanca calabazas es fundamental antes de que los primeros signos de daño se conviertan en pérdida de rendimiento. Afortunadamente, con una combinación de inspección frecuente, tratamientos caseros y la ayuda de enemigos naturales, puedes mantener tu huerto saludable sin recurrir a químicos agresivos.
En este artículo descubrirás cómo reconocer la mosca blanca, qué daños provoca y, lo más importante, cuáles son los métodos ecológicos más efectivos, la frecuencia de aplicación y las prácticas de prevención que te evitarán futuros brotes.
Identificación de la mosca blanca
La mosca blanca (familia Aleyrodidae) es un insecto diminuto, de 1‑2 mm de longitud, con alas translúcidas que aparecen como una fina capa pulverulenta al observar la planta desde cerca. Su color varía entre blanco lechoso y gris claro, y suele agruparse sobre el envés de las hojas jóvenes y los brotes tiernos. En la calabaza, los adultos se posan sobre la parte inferior de la hoja, mientras que las ninfas (conocidas como cóccos) son aún más pequeñas y de color verde amarillento.
Daños que causa: la mosca se alimenta de la savia, provocando una ligera debilitación de la planta. Las hojas desarrollan una mancha amarillenta que, con el tiempo, se vuelve blanquecina y se enrolla. Además, la secreción de melaza atrae hongos negros (fumagina) y hormigas, que a su vez protegen a la plaga de depredadores naturales. En casos graves, la reducción de la fotosíntesis disminuye el tamaño de la fruta y puede producir calabazas pequeñas y deformes.
Ciclo de vida y época de mayor incidencia: los adultos aparecen cuando la temperatura supera los 15 °C y la humedad relativa supera el 70 %. En la Meseta Central (Madrid, Castilla‑La Mancha) la primera generación se detecta a finales de marzo y se multiplica cada 10‑14 días, llegando a tres o cuatro generaciones en verano. En la costa mediterránea (Valencia, Murcia) la actividad se extiende de abril a septiembre, mientras que en el norte húmedo (Galicia, Asturias) la plaga puede persistir hasta noviembre.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
- Inspección regular: revisa tus calabazas cada 2‑3 días, enfocándote en el envés de las hojas. Si encuentras menos de 5 individuos por hoja, basta con un chorro de agua presión media a las 8 h de la mañana; el chorro desprende a los insectos sin dañar la planta.
- Eliminación manual: retira las hojas muy infestadas y destrúyelas (no las compostes). Esto rompe el ciclo de vida y reduce la presión de la plaga.
- Plantas trampa y repelentes: cultiva albahaca y lavanda en los bordes del huerto; sus aromas repelen la mosca blanca y atraen a los depredadores.
- Control de hormigas: coloca cintas adhesivas alrededor del tallo o espolvorea tierra de diatomeas en la base; sin hormigas, la melaza no será protegida y la mosca se debilita.
B) Tratamientos ecológicos
- Jabón potásico (1 %): disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 l de agua y pulveriza bien la cara inferior de las hojas al atardecer (entre 19:00 y 20:30). Repite cada 3‑4 días hasta que no veas más individuos. El jabón rompe la capa cerosa del insecto, provocando su deshidratación.
- Aceite de neem (0,5 %): mezcla 5 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas gotas de jabón neutro como emulsionante. Aplica cada 7 días, preferiblemente en la mañana temprana cuando la temperatura no supera los 22 °C. El neem interfiere con la alimentación y la reproducción de la mosca.
- Purín de ajo: macera 3 dientes de ajo triturados en 1 l de agua durante 24 h, cuela y rocía el preparado al final de la tarde cada 5‑6 días. El olor amoníaco repele a la mosca y desalienta la colonización.
- Depredadores naturales: fomenta la presencia de coccinélidos (mariquitas) y encarsia (pulgones depredadores) plantando eneldo, hinojo y coriandro alrededor del cultivo. También puedes adquirir larvas de Encarsia formosa en viveros especializados; una sola larva puede parasitar hasta 200 huevos de mosca blanca.
C) Tratamiento químico (última opción)
Solo si la infestación supera el 50 % de la cubierta foliar y los métodos anteriores no han sido suficientes, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales (autorizado en agricultura ecológica). Aplica siguiendo estrictamente la dosis del fabricante y respeta un plazo de seguridad de 3‑5 días antes de la cosecha. Utiliza siempre equipo de protección y evita la pulverización en plena luz solar para no dañar la flora benéfica.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto detects los primeros individuos de mosca blanca; no esperes a que la población se expanda. Con jabón potásico, programa aplicaciones cada 3‑4 días y combina con aceite de neem cada 7 días para mantener la presión sobre la plaga. Alternar los productos evita que los insectos desarrollen resistencia y cubre distintas etapas del ciclo vital.
El momento óptimo del día es al atardecer (19:00‑21:00) o en la madrugada temprana (6:00‑8:00), cuando la radiación solar es mínima y la mosca blanca está más activa sobre la hoja. Mantén el tratamiento hasta que, durante al menos una semana completa, no observes ningún ejemplar, incluso en las hojas inferiores.
Prevención a largo plazo
- Control del nitrógeno: la mosca blanca se siente atraída por plantas con brotes muy vigorosos. Utiliza abonos equilibrados (NPK 10‑10‑10) o compost bien maduro en lugar de fertilizantes con alto contenido de nitrógeno. En la Meseta una dosis de 150 g/m² al inicio de la temporada es suficiente.
- Biodiversidad funcional: reserva un metro cuadrado de tu huerto para flores silvestres (pensamiento, malva, trébol). Estas especies albergan depredadores y parásitos que regulan la mosca blanca de forma natural. Además, evita la eliminación total de malezas; algunas sirven como refugio temporal para los enemigos naturales.
- Rotación de cultivos: si es posible, alterna la siembra de calabazas con cereales o leguminosas (guisantes, lentejas) en años consecutivos. La rotación rompe el ciclo de la plaga, ya que la mosca blanca tiene menos hospederos preferentes.
- Variedades resistentes: en mercados locales de Murcia y Valencia ya se comercializan variedades de calabaza como “Calabaza de la Reina” o “Galeón” que presentan una cutícula más gruesa y, por tanto, menor atracción para la mosca blanca.
Errores comunes que debes evitar
Muchos hortelanos cometen errores que facilitan la proliferación: esperar más de una semana para actuar permite que la población se multiplique exponencialmente; usar solo agua corriente sin jabón rara vez elimina la plaga; aplicar tratamientos en plena luz solar directa quema las hojas y reduce la eficacia del producto; y, sobre todo, no repetir la aplicación según el ciclo de vida, pensando que una sola pulverización basta.
Conclusión
Eliminar la mosca blanca en calabazas es totalmente alcanzable con jabón potásico, aceite de neem y la ayuda de depredadores naturales como mariquitas y encarsias. Actúa al primer indicio, respeta la frecuencia de aplicación (cada 3‑7 días) y complementa con buenas prácticas de prevención a largo plazo. Con constancia y un enfoque ecológico, tu huerto producirá calabazas sanas y sabrosas sin necesidad de químicos agresivos. ¡Manos a la obra y que tus calabazas crezcan fuertes!