Cómo eliminar mosca blanca del limonero
- 29 Oct, 2025
Si tienes limoneros en tu huerto o balcón, seguramente ya hayas visto pequeñas moscas aladas sobre las hojas jóvenes. Ese invasor es la mosca blanca (Bemisia tabaci), una plaga que ataca sobre todo los cítricos en España y que, si no se controla a tiempo, puede arruinar la cosecha de limones. En este artículo te digo por qué es un problema serio, cómo reconocerla y, lo más importante, cómo eliminar la mosca blanca del limonero con soluciones ecológicas y, solo como último recurso, químicas.
La clave está en actuar tan pronto como aparecen los primeros síntomas y seguir un plan de tratamiento constante. A continuación tienes toda la información práctica que necesitas para mantener tus limones sanos y productivos.
Identificación de la mosca blanca
Descripción física
La mosca blanca mide 1‑2 mm de longitud y presenta un cuerpo cubierto de una capa cerosa de color blanco plateado que les da su nombre. Sus alas son transparentes y están cruzadas en forma de “X”. En los limoneros la encuentras principalmente en la parte inferior de las hojas (envés), en los brotes tiernos y, a veces, en los frutos jóvenes.
Daños que causa
Los adultos succionan la savia y depositan pequeñas excreciones dulces (melaza), que favorecen la aparición de fumagina (hongo negro) y atraen hormigas. Las hojas se tornan amarillentas, se enrollan y se ven moteadas de manchas claros‑grisáceas; los frutos pueden presentar “puntos arenosos” y, en casos graves, caída prematura. Además, la mosca blanca transmite virus del enanismo de los cítricos y el síndrome de la mancha amarilla, que reducen drásticamente el rendimiento.
Ciclo de vida y época de mayor incidencia
Los huevos aparecen en la superficie inferior de las hojas y eclosionan en larvas (ninfas) móviles que tardan unos 7‑10 días en desarrollarse. Cada ninfa se convierte en una pupación y, después de 2‑3 días, emerge la adulta. En condiciones favorables, la mosca puede producir 6‑8 generaciones al año. En España, la plaga se vuelve crítica primavera‑verano (marzo‑julio) cuando las temperaturas oscilan entre 20‑28 °C y la humedad relativa supera el 60 %. Es particularmente frecuente en la zona mediterránea (Valencia, Murcia, Andalucía oriental) y también en Islas Canarias, donde el clima subtropical prolonga la actividad.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
Inspección regular: Revisa tus limoneros cada 2‑3 días al menos, prestando atención al envés de las hojas. Un par de moscas pueden multiplicarse rápidamente.
Riego adecuado: Evita el exceso de humedad que favorece la aparición de melaza; riega al sistema de goteo en la base del árbol y elimina el agua estancada.
Control de hormigas: Las hormigas protegen a la mosca a cambio de la melaza. Coloca barreras de cinta adhesiva alrededor del tronco o usa tierra de diatomeas en la base para impedir su ascenso.
Plantas trampa: Cultiva albahaca o capuchina alrededor del limonero; estas aromáticas repelen a la mosca y atraen depredadores naturales.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico: Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua (aprox. 1,5 %). Aplica en el envés de las hojas al atardecer para evitar la evaporación rápida. Repite cada 5‑7 días mientras persista la plaga. El jabón rompe la capa cerosa y deshidrata a los insectos.
Aceite de neem: Mezcla 10 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Pulveriza cada 10‑12 días; el neem interfiere con la alimentación y la reproducción de la mosca. Es seguro para lombrices y abejas cuando se aplica al anochecer.
Infusión de ajo y ajo negro: Tritura 3 dientes de ajo con 1 l de agua, deja reposar 24 h y cuela. Añade ½ l de vinagre de manzana y pulveriza sobre el envés de la hoja cada 4‑5 días. El olor amargo ahuyenta a los adultos y las ninfas.
Depredadores naturales:
- Miriápodos y ácaros depredadores (como Amblyseius swirskii) se alimentan de ninfas. Puedes adquirirlos en viveros especializados y liberarlos al amanecer.
- Mariquitas y coccinélidos consumen grandes cantidades de mosca blanca; planta eneldo, hinojo y coriandro para atraerlos.
- Lysiphlebus testaceus (una avispilla parasitoide) ataca a la ninfa; su liberación se hace bajo cubiertas de malla anti‑insectos.
C) Tratamiento químico (última opción)
Solo si la infestación supera el 60 % del follaje y los métodos ecológicos no han bastado, utiliza insecticidas de piretrinas naturales registrados en agricultura ecológica (por ejemplo, formulaciones a base de extracto de cáscara de cítrus). Aplica según la dosis del fabricante (normalmente 2‑3 ml/L) y respeta un plazo de seguridad de 3‑5 días antes de la cosecha. Siempre complementa con medidas de control biológico para evitar recaídas.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a tratar en el primer avistamiento de la mosca blanca; no esperes a que la población se vuelva densa. Con jabón potásico o aceite de neem, el calendario típico es una aplicación cada 5‑7 días mientras veas presencia de insectos y, después, pasa a intervalos de 10‑14 días para mantener la presión sobre la población.
El mejor momento del día para aplicar cualquier producto es al atardecer (entre 19:00 y 21:00) o temprano en la mañana cuando el sol es suave. Así evitas la fotodegradación del producto y disminuyes el riesgo de quemar las hojas. Mantén el programa de tratamientos hasta que no encuentres moscas en 3 inspecciones consecutivas, normalmente una semana sin avistamientos.
Prevención a largo plazo
Controlar el exceso de nitrógeno es esencial: la mosca blanca atrae a los brotes jugosos que generan con fertilizantes ricos en N. Opta por abonos equilibrados (NPK 10‑10‑10) o compost bien maduro, y aplica solo cuando el suelo lo necesita (prueba de nitrógeno).
Fomenta la biodiversidad alrededor del limonero: deja zonas con flores silvestres, instala pequeñas piedras o pallets para que los depredadores encuentren refugio. La presencia de árboles de sombra y setos perennes mantiene una microclima estable que desfavorece la proliferación de la mosca blanca.
Además, practica poda ligera de ramas enfermas y elimina los restos vegetales que puedan albergar huevos. La rotación de cultivos no aplica directamente a los cítricos, pero alternar cultivos de cobertura en la zona del patio ayuda a romper el ciclo de la plaga.
Errores comunes que debes evitar
Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado para actuar; la mosca se reproduce tan rápido que una pequeña colonía se vuelve incontrolable en pocas semanas. Otro error típico es usar solo agua a presión, que puede desplazar a los adultos pero no elimina las ninfas ocultas bajo la cutícula. Aplicar tratamientos en pleno sol quema las hojas y reduce la efectividad del producto. Finalmente, no repetir la dosis según el ciclo de vida: con una sola pulverización es imposible erradicar todas las etapas de la plaga.
Conclusión
Eliminar la mosca blanca del limonero es totalmente posible si sigues un plan estructurado: inspecciona con frecuencia, aplica jabón potásico o aceite de neem cada 5‑7 días, y refuerza el control con depredadores naturales como mariquitas y ácaros. Reserva los insecticidas químicos solo para situaciones de emergencia y siempre respeta los periodos de seguridad. Con constancia y buenas prácticas culturales, tus limones volverán a crecer sanos y sabrosos. ¡Ánimo, que tu limonero merece todo tu esmero!