Cómo eliminar mosca del higo: métodos ecológicos efectivos
- 21 Nov, 2025
Si cultivas higos en tu huerto, seguro que alguna vez has visto pequeñas moscas zumbando sobre la fruta madura. La mosca del higo (también conocida como Drosophila ficus) es una plaga que puede reducir drásticamente la cosecha si no se controla a tiempo. Afortunadamente, con los métodos adecuados puedes mantenerla a raya sin recurrir a productos químicos agresivos. En este artículo te explico cómo identificarla, qué medidas ecológicas aplicar y cuándo, en caso extremo, podrías pensar en un tratamiento químico de última instancia.
Identificación de la mosca del higo
La mosca del higo es diminuta, mide entre 2 y 4 mm de longitud y posee un cuerpo marrón rojizo con alas transparentes que dejan ver una ligera vena central. Suele posarse sobre la corteza y, sobre todo, en la zona donde la fruta está madurando. Los adultos se agrupan en los racimos de higos a partir de abril en la península, cuando la temperatura se sitúa entre 15 y 25 °C.
Los síntomas más evidentes aparecen en la fruta: pequeños puntos negros que, al agrandarse, dejan la pulpa blanda y con manchas de fermentación. Las larvas, que eclosionan en 24–48 h, se alimentan de la pulpa, provocando que la fruta caiga prematuramente. Además, la presencia de la mosca atrae hormigas y favorece la aparición de hongos secundarios, lo que empeora el daño.
En cuanto al ciclo, la mosca del higo puede repetir entre 6 y 8 generaciones al año en climas cálidos. En el Mediterráneo (Valencia, Murcia, Andalucía oriental) la plaga es más intensa, mientras que en la Meseta central la actividad se concentra en los meses de junio y julio, cuando las noches siguen siendo templadas. En zonas atlánticas como Galicia, la humedad favorece la proliferación, aunque la temperatura más baja retrasa el inicio de la infestación.
Métodos de eliminación
A) Prevención y medidas culturales
Una inspección regular es clave: revisa cada higuera cada 2–3 días durante la primavera y verano, prestando atención al envés de las hojas y a los racimos jóvenes. Si detectas menos de 10 adultos por rama, un chorro de agua a presión (aprox. 30 L min⁻¹) por la mañana elimina la mayoría sin dañar la planta.
Planta albahaca o menta alrededor del huerto; sus aromas repelen a la mosca del higo y, al mismo tiempo, atraen a los depredadores naturales. Asimismo, coloca barreras de malla fina (mallas de 1 mm) alrededor del tronco para impedir que las moscas suban desde el suelo.
Controla las hormigas que protegen a la mosca: una fina capa de tierra de diatomeas en la base del árbol las desorienta y las mantiene alejadas del fruto.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1 %): disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 l de agua tibia. Aplica el preparado sobre toda la superficie del higo al atardecer, evitando la radiación directa que podría quemar la fruta. Repite cada 4–5 días hasta observar la desaparición de adultos.
Aceite de neem (0,5 %): mezcla 5 ml de aceite de neem con 1 l de agua y unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Pulveriza en la corteza y los racimos dentro de las primeras 24 h de la aparición de la mosca. El aceite actúa por contacto, impidiendo que las larvas se desarrollen. Aplica cada 7 días mientras persista la plaga.
Trampas caseras: corta una botella de plástico a la mitad, invierte la parte superior y colócala dentro de la base. Añade una mezcla de vinagre de manzana (50 %) + agua (50 %) y una gota de detergente. Las moscas, atraídas por el olor, entran pero no pueden salir. Cambia la solución cada 2–3 días.
Depredadores naturales: libera tricodérmidos y avispas parasitoides (Psyllaephagus homoephagus) que atacan a las larvas dentro del fruto. Para favorecer su presencia, siembra flores de lavanda, romero y orégano en los bordes del huerto; estas plantas proporcionan néctar y refugio.
C) Tratamiento químico (última opción)
Solo si la infestación supera el 50 % de los frutos y los métodos anteriores no dan resultado, puedes emplear insecticidas con piretrinas autorizados en agricultura ecológica. Aplica según la dosis del fabricante (150 g ha⁻¹) y respeta un plazo de seguridad de 5 días antes de la cosecha.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto veas los primeros adultos o los primeros puntos negros en la pulpa; no esperes a que la fruta caiga. Con jabón potásico aplícalo cada 4 días y, si combinás con neem, alterna los productos cada 7 días para evitar resistencia. El mejor momento del día es al atardecer (19:00–21:00), cuando la temperatura desciende y la radiación solar no quema las hojas.
Continúa el ciclo de aplicación hasta que durante una semana completa no detectes moscas ni larvas. Es importante mantener la inspección semanal después del tratamiento para asegurarse de que la plaga no reaparezca.
Prevención a largo plazo
Una de las causas principales de la proliferación de la mosca del higo es el exceso de nitrógeno en el sustrato, que genera frutos demasiado jugosos y atractivos para la plaga. Utiliza fertilizantes equilibrados (NPK 10‑10‑10) y reduce la dosis de urea a no más del 30 % del total anual.
Fomenta la biodiversidad dejando una franja de flores silvestres y arbustos nativos alrededor del huerto. Estas áreas sirven de refugio para avispones parasitoides y escarabajos depredadores que reducen naturalmente la población de moscas. Además, la rotación de cultivos (alternar higos con árboles de hoja caduca o frutales de diferente familia) rompe el ciclo de vida de la plaga.
Errores comunes
- Demorar la intervención: esperar a que la fruta caiga antes de actuar permite que la mosca complete su ciclo y multiplique la infestación.
- Usar solo agua: en la mayoría de los casos el simple riego no elimina los adultos ni las larvas que están protegidas dentro del fruto.
- Aplicar tratamientos en plena luz solar: el calor puede quemar las hojas y reducir la eficacia del jabón o del neem.
- Olvidar la repetición: la mosca tiene varios estadios; un solo pulverizado no basta para acabar con las larvas que están dentro de la pulpa.
Conclusión
Eliminar mosca del higo es completamente viable con jabón potásico, aceite de neem y la introducción de depredadores naturales. Actúa tan pronto como detectes los primeros signos, sigue un calendario de aplicación cada 4‑7 días y refuerza el huerto con plantas aromáticas y barreras físicas. Con constancia y una buena prevención, mantendrás tu cosecha de higos sana y abundante, sin necesidad de químicos.