Cómo eliminar nematodos en tomates: Métodos ecológicos efectivos
- 23 Oct, 2025
Los nematodos son diminutos gusanos del suelo que atacan las raíces de los tomates, provocando marchitez, hojas amarillentas y, en casos graves, la muerte de la planta. En regiones como Andalucía, Murcia y la zona templada de Castilla-La Mancha, la aparición de estos parásitos suele coincidir con los meses cálidos de abril a junio, cuando la temperatura del suelo supera los 15 °C. Eliminar nematodos en tomates es posible sin recurrir a químicos agresivos; basta con combinar una detección temprana, tratamientos ecológicos y buenas prácticas de cultivo.
A lo largo de este artículo vamos a identificar claramente el problema, describir los síntomas típicos y ofrecer un abanico de soluciones, desde medidas preventivas hasta los últimos recursos químicos que solo deberías usar en caso de infestaciones extremadamente graves.
Identificación de los nematodos en tomates
Los nematodos fitoparásitos que más afectan a los tomates son los de la especie Meloidogyne incognita y M. javanica.
- Tamaño: miden entre 0,3 y 0,5 mm de longitud, por lo que apenas son visibles a simple vista.
- Color: son pálidos, casi translúcidos, lo que dificulta su observación sin lupa.
- Forma: cuerpo alargado y cilíndrico, con una “cabeza” ligeramente más ancha que el resto.
Se localizan en la zona de la raíz; los nódulos o gallos que forman son la señal más clara de su presencia. Estos nódulos aparecen como protuberancias blancas a rosadas que se agrandan con el tiempo y están rodeados de tejido vegetal decolorado.
Daños que causan
Los nematodos succionan la savia de las células de la raíz, lo que genera varios problemas visibles en la planta:
- Marchitez temprana: las hojas más viejas se vuelven amarillas y se enrollan antes de caer.
- Reducción del vigor: los tallos se vuelven delgados y la planta produce menos frutos, con tomates más pequeños y de menor calidad.
- Decaimiento del sistema radicular: al final del ciclo, el tapete de raíces puede quedar tan dañado que la planta no recupera vigor, incluso si se elimina la plaga.
Ciclo de vida y época de mayor incidencia
Los nematodos pasan la mayor parte de su vida en el suelo, pero las hembras ponen huevos dentro de los nódulos radiculares. Cada ciclo (huevo‑larva‑adulto) dura entre 10 y 14 días a 20 °C, lo que permite 5‑6 generaciones por temporada en climas cálidos.
En el norte de España (Galicia, Cantabria) la actividad se concentra en mayo‑julio, cuando el suelo se calienta tras las lluvias de primavera. En el sur, la infestación comienza antes, en marzo‑abril, y puede prolongarse hasta agosto si el riego es abundante.
Métodos de eliminación
A continuación se detallan los pasos que puedes seguir, ordenados de menos invasivo a más contundente, siempre priorizando soluciones ecológicas.
A) Medidas preventivas y culturales
- Rotación de cultivos: evita sembrar tomates o solanáceas en el mismo parterro durante al menos dos años. Alterna con cereales (trigo, avena) o leguminosas (habas, guisantes) que no son hospedantes de Meloidogyne.
- Mejora del drenaje: los nematodos prosperan en suelos compactos y húmedos. Añade arena gruesa (10‑15 % del volumen) y materia orgánica bien descompuesta para aflojar la tierra.
- Labranza profunda: antes de plantar, voltea el suelo a una profundidad de 30 cm. Esto entierra los huevos y larvas que se encuentren en la capa superficial.
- Control de malezas: elimina cuidadosamente las malezas que puedan servir de hospederos secundarios (como la dentadura de caballo).
B) Tratamientos ecológicos
1. Extracto de ajo y ajonjolí
- Preparación: Tritura 5 dientes de ajo y 50 g de semillas de ajonjolí en 1 L de agua. Deja macerar 24 h a sombra y cuela.
- Aplicación: Riega el cultivo con ½ L de la solución por cada m² cada 15 días. El ajo actúa como nematicida natural, mientras que el ajonjolí aporta un efecto repelente.
2. Infusión de hojas de tabaco
- Preparación: Hierve 30 g de hojas de tabaco secas en 2 L de agua, deja reposar 12 h y filtra.
- Uso: Aplica 1 L por cada m² al inicio del cultivo y repite cada mes. La nicotina es tóxica para muchos nematodos, pero la concentración debe ser baja para no dañar la microbiota beneficiosa.
3. Solarización del suelo
En zonas con alta radiación (Andalucía, Valencia) cubre la cama de siembra con plástico negro de 30 µm durante 4‑6 semanas en pleno verano, con el suelo previamente humedecido a 70 % de su capacidad de retención. El calor (≥ 55 °C) a 5‑10 cm de profundidad elimina gran parte de los huevos y larvas.
4. Biocontrol con nematodos benéficos
- Bacillus firmus y Paenibacillus spp. son bacterias que parasitan a los nematodos perjudiciales. Puedes adquirir biocidas comerciales con estos microorganismos y aplicarlos según indicaciones (usualmente 1 L diluido por 10 m² cada mes).
- Nematodos entomopatógenos (como Steinernema feltiae) también pueden instaurarse en el sustrato; aunque se alimentan de insectos, compiten por los recursos y reducen la población de nematodos fitoparásitos.
5. Jabón potásico y aceite de neem
- Jabón potásico: Disuelve 15 ml en 1 L de agua y riega el suelo alrededor de la planta. Actúa desestabilizando la cutícula de los nematodos adultos. Repite cada 10‑12 días mientras persista la infestación.
- Aceite de neem (0,5 %): Mezcla 5 ml de aceite de neem con 1 L de agua y unas gotas de detergente neutro. Aplica como riegos de suelo al pie de la planta. El neem inhibe la eclosión de huevos y la movilidad de las larvas.
C) Tratamientos químicos (última opción)
Si después de combinar los métodos anteriores la densidad de nódulos supera el 30 % del sistema radicular y la producción está gravemente comprometida, recurre a un nematicida autorizado para agricultura ecológica, como el cobre‑azufre a base de cobre quelado (producto registrado como “cobre‑rubio”).
- Dosis: 2 kg/ha disueltos en 200 L de agua, aplicados al riego de la zona de raíces.
- Plazo de seguridad: espera al menos 14 días antes de cosechar, siguiendo siempre la normativa local.
Recuerda que los químicos deben ser el último recurso y su uso está estrictamente regulado para evitar residuos en el suelo y el agua.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en el primer signo de nódulos (hojas amarillas o raíz blanda). Los tratamientos ecológicos (ajo‑ajonjolí, neem, solarización) requieren repetición:
- Ajo‑ajonjolí y infusión de tabaco: cada 15‑20 días mientras veas nódulos.
- Jabón potásico: cada 10‑12 días, aplicándolo siempre al atardecer para evitar la evaporación rápida.
- Aceite de neem: cada 15‑20 días; su efecto residual dura alrededor de 2 semanas.
El mejor momento del día para regar o aplicar soluciones al suelo es entre las 18:00 y 20:00 h, cuando la temperatura baja y el contacto con la raíz es más prolongado. Evita aplicar bajo sol intenso, ya que podrías quemar las hojas jóvenes y reducir la eficacia de los productos naturales.
Prevención a largo plazo
- Control del nitrógeno: Un exceso de fertilizante nitrogenado favorece el crecimiento de raíces jugosas, que atraen a los nematodos. Usa abonos equilibrados (NPK 10‑10‑10) y aplícalos según análisis de suelo.
- Cubiertas vegetales: Plantar trigo sarraceno o avena como cubierta invernal ayuda a suprimir nematodos al crear un “túnel” biológico que impide que los huevos lleguen a la superficie.
- Biodiversidad en los bordes: Deja una franja de flores silvestres (lavanda, tomillo, romero) que atrae depredadores del suelo, como colémbolos y nematódes benéficos.
- Selección de variedades resistentes: En el sur, la variedad de tomate ‘Moneymaker’ muestra mayor tolerancia a Meloidogyne que la ‘Roma’. Elegir cultivares adaptados a la zona reduce la presión de la plaga.
Errores comunes que dificultan el control
- Esperar demasiado antes de actuar: los nódulos crecen rápidamente y el daño se vuelve irreversible.
- Confiar solo en el riego: el agua sola no elimina los huevos; es necesario combinarla con agentes nematicidas naturales.
- Aplicar tratamientos bajo sol fuerte: queman las hojas y reducen la absorción del producto.
- No repetir la aplicación: un solo borrado no erradica todas las etapas del ciclo de vida del nematodo.
Conclusión
Eliminar nematodos en tomates es totalmente viable si utilizas extractos de ajo, infusión de tabaco, solarización y biocontrol con Bacillus firmus, complementados con una rotación de cultivos adecuada y un manejo equilibrado de fertilizantes. Actúa tan pronto como detectes los primeros nódulos, sigue un calendario de aplicación cada 10‑15 días y mantén la diversidad en tu huerto para que la naturaleza haga parte del trabajo. Con constancia, tus plantas volverán a crecer fuertes y tus tomates volverán a ser jugosos y sanos.