Cómo eliminar orugas en geranios

Cómo eliminar orugas en geranios

Si cultivas geranios en tu balcón o jardín y de repente aparecen pequeños trozos de hoja deshilachada, lo más probable es que estés frente a una infestación de orugas. Este daño es muy frecuente en primavera, sobre todo en zonas de clima Mediterráneo como Valencia o Murcia, donde la temperatura ronda entre 18 y 25 °C y la humedad favorece su desarrollo. Eliminar orugas en geranios no tiene por qué implicar productos químicos; con unos cuantos trucos caseros y buenas prácticas puedes salvar tus plantas sin dañar el medio ambiente.


Identificación de la plaga

Descripción física

Las orugas que atacan a los geranios suelen medir entre 1 y 3 cm de longitud. Su cuerpo es blando y está cubierto de pequeñas cerdas que pueden ser de color verde claro, marrón o incluso con manchas negras, dependiendo de la especie (la Spodoptera y la Lymantria son las más habituales en España). Las encuentras sobre la superficie superior de las hojas y, a medida que crecen, se desplazan hacia el envés donde forman pequeños hilillos de seda.

Daños que causa

Estas larvas se alimentan de la epidermis foliar, dejando muelas irregulares y zonas blanquecinas que, con el tiempo, se convierten en agujeros. El daño reduce la capacidad fotosintética del geranio, lo que ralentiza su crecimiento y debilita la floración. Además, la seda que depositan protege a las orugas de depredadores y favorece la aparición de hongos como la míldea en ambientes húmedos.

Ciclo de vida y época de mayor incidencia

En la mayor parte de la península, las ovipos aparecen a finales de marzo y las larvas emergen en abril‑mayo, cuando las temperaturas nocturnas superan los 12 °C. Cada generación dura entre 15 y 20 días, por lo que en una temporada pueden producirse hasta tres oleadas si no se controla la plaga. En regiones de clima continental como Castilla‑La Mancha el inicio se retrasa hasta mayo, mientras que en Islas Canarias la actividad se extiende casi todo el año por la temperatura constante de 22–27 °C.


Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

  1. Inspección regular: Dedica al menos 10 minutos cada 2‑3 días a revisar el envés de las hojas. Si detectas menos de 5 orugas por planta, basta con un chorro de agua a presión moderada por la mañana para desalojarlas sin dañarlas.
  2. Limpieza del sustrato: Elimina restos de hojas caídas y materia orgánica acumulada alrededor de los geranios; estos son refugio ideal para las orugas en fase pupal.
  3. Plantas trampa: Cultiva las plantas de colchón (Colchicum autumnale) o brote de albahaca al borde del macetero; atraen a algunas especies de orugas y facilitan su detección temprana.
  4. Control de hormigas: Las hormigas protegen a las orú­gas a cambio de su melaza. Coloca barreras de cinta adhesiva alrededor del macetero o esparce tierra de diatomeas para impedir su acceso.

B) Tratamientos ecológicos

  • Jabón potásico (1‑2 %): Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 l de agua y pulveriza abundante‑mente el envés de las hojas al atardecer, evitando el sol directo que podría quemar el tejido. Repite cada 4‑5 días hasta observar la disminución de la población.
  • Aceite de neem (0,5‑1 %): Mezcla 7 ml de aceite de neem con 1 l de agua, añadiendo unas gotas de detergente ecológico como emulsionante. Aplica una vez por semana durante todo el ciclo de la plaga; el neem interfiere con la alimentación y el proceso de muda de la oruga.
  • Infusión de ajo y ortiga: Hierve una taza de hojas de ortiga y dos dientes de ajo picados en 2 l de agua durante 15 minutos, cuela y usa la solución como spray nocturno. Esta mezcla actúa como repelente y, al ser de origen vegetal, no daña a los insectos benéficos.
  • Depredadores naturales: Introduce crisopas (Chrysoperla carnea) o avispas parasitoides (por ejemplo, Trichogramma spp.) en el huerto. Plantar eneldo, hinojo y milenrama cerca de los geranios favorece su presencia. Una sola crisopa puede devorar hasta 200 orugas al día, reduciendo rápidamente la presión de la plaga.

C) Tratamiento químico como último recurso

Solo cuando la infestación supere el 50 % de la masa foliar y los métodos ecológicos no logren controlarla, recurre a insecticidas de piretrina natural autorizados en agricultura ecológica. Aplica según el prospecto, respetando un intervalo de seguridad de 5‑7 días antes de volver a colocar la planta en un lugar de exposición directa a la luz solar. Siempre procura primero agotar las alternativas biológicas.


Frecuencia y timing de los tratamientos

Comienza a actuar en cuanto detectes los primeros signos de alimentación—pequeñas manchas blancas o restos de seda. El jabón potásico se debe aplicar cada 4‑5 días, mientras que el aceite de neem funciona bien con una dosis semanal. Alternar ambos productos cada dos aplicaciones aumenta la eficacia y evita que la oruga desarrolle tolerancia.

El mejor momento del día para pulverizar es al atardecer (entre 19:00 y 20:30), cuando la radiación solar es más tenue y la temperatura desciende a entre 15 y 20 °C. En esas condiciones el spray se adhiere mejor a la superficie y la oruga, más activa en esa franja horaria, ingiere la solución. Mantén el tratamiento hasta que no veas ni una sola oruga durante al menos una semana; de lo contrario, podrían reaparecer nuevas larvas emergidas de pupas ocultas en el sustrato.


Prevención a largo plazo

  • Equilibrar la fertilización: Evita los fertilizantes con exceso de nitrógeno (N > 15 %); el verdor exuberante atrae a las orugas. Opta por abonos equilibrados 10‑10‑10 o compost bien descompuesto, aplicando una cucharada por cada 10 l de sustrato.
  • Fomentar la biodiversidad: Deja una franja de flores silvestres (malva, caléndula) alrededor del huerto y no elimines por completo la “mala hierba”. Estos refugios mantienen una población estable de depredadores naturales que controlan la plaga de forma espontánea.
  • Rotación de macetas: Si cultivas geranios en el mismo sitio año tras año, cambia la posición de la maceta o la composición del sustrato cada otoño para interrumpir el ciclo de vida de la oruga.
  • Variedades resistentes: En la zona de Andalucía se recomienda la variedad Geranium ‘Rozanne’, que muestra una mayor resistencia a la defoliación por orugas gracias a su cutícula más gruesa.

Errores comunes que debes evitar

Esperar a que el daño sea evidente antes de actuar es el peor error; una pequeña población ya puede producir cientos de larvas en pocos días. Tampoco basta con solo regar con agua: el chorro debe ser lo suficientemente fuerte para desalojar, pero sin dañar la hoja. Aplicar cualquier spray bajo el sol intenso quema las hojas y reduce la efectividad del producto. Finalmente, no repitas el tratamiento el número suficiente de veces; la mayoría de los productos ecológicos requieren al menos tres aplicaciones para acabar con todas las etapas larvarias.


Conclusión

Eliminar orugas en geranios es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores como crisopas o crisopas. Actúa rápidamente al primer indicio, respeta la frecuencia de aplicación y refuerza la biodiversidad del huerto. Con constancia y sin depender de químicos, tus geranios volverán a lucir sus vibrantes flores durante todo el año. ¡Manos a la obra y a disfrutar de un jardín saludable!