Cómo eliminar pulgón en calabacines: Métodos ecológicos efectivos

Cómo eliminar pulgón en calabacines: Métodos ecológicos efectivos

Si cultivas calabacines en tu huerto y te has encontrado con pequeños insectos blancos o verdosos devorando las hojas, probablemente estés frente a una infestación de pulgón. Esta plaga es una de las más habituales en huertos españoles, sobre todo en la primavera cuando las temperaturas oscilan entre 15 y 25 °C. El daño que produce puede reducir el rendimiento del calabacín y, si no se controla a tiempo, acabar con toda la cosecha. Afortunadamente, eliminar pulgón en calabacines es posible sin recurrir a químicos agresivos; basta con aplicar una combinación de buenas prácticas y remedios ecológicos.

Identificación del pulgón en calabacines

El pulgón es un insecto pequeño, de 2‑3 mm de longitud, con cuerpo blando y un color que varía según la especie: pueden ser verde brillante, amarillento o incluso negro. En los calabacines, lo verás agrupado en la parte inferior de las hojas jóvenes y en los brotes tiernos. A simple vista, aparecen como manchas algodonosas; a veces forman una capa pegajosa llamada melaza, que atrae hormigas.

Los síntomas en los calabacines son claros: las hojas se vuelven arrugadas, con bordes curvados y pueden tornarse amarillentas. Cuando la infestación es fuerte, aparecen manchas negras de negrilla, un hongo que se alimenta de la melaza. Además, el pulgón succiona la savia, lo que debilita la planta y reduce el tamaño y número de los frutos.

En cuanto a su ciclo, el pulgón es muy prolífico. Aparece a partir de marzo en la zona del Mediterráneo (Valencia, Murcia) y de abril en la Meseta Central (Madrid, Castilla‑La Mancha). En regiones con lluvias abundantes, como Galicia o el País Vasco, la población puede duplicarse cada 3‑4 días. Una hembra adulta puede dar a luz entre 30 y 80 crías en una sola oviposición, y eso en 10‑12 generaciones al año en climas cálidos como la Andalucía.

Métodos de eliminación

A) Medidas preventivas y culturales

  • Inspección regular: Dedica unos minutos cada 2‑3 días a revisar el envés de las hojas. Si encuentras menos de 10 pulgones por hoja, basta con un chorro de agua fuerte a primera hora de la mañana; el agua los desprende sin dañar la planta.
  • Limpieza de residuos: Elimina restos de plantas y malas hierbas alrededor del huerto, ya que sirven de refugio a los pulgones y a las hormigas que los protegen.
  • Plantas trampa: Cultiva albahaca o menta en los bordes del huerto; su aroma repele al pulgón y, al mismo tiempo, atrae a mariquitas y crisopas que se alimentan de la plaga.
  • Control de hormigas: Coloca cintas adhesivas alrededor del tallo o esparce una capa ligera de tierra de diatomeas. Sin hormigas que cosechen la melaza, el pulgón pierde parte de su defensa.

B) Tratamientos ecológicos

  1. Jabón potásico (1‑2 %): Disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua y añade unas gotas de detergente neutro como emulsionante. Pulveriza bien el envés de las hojas al atardecer (entre 19:00 y 21:00) y repite cada 3‑4 días hasta que la población desaparezca. El jabón rompe la capa cerosa del pulgón, provocando su deshidratación.

  2. Aceite de neem (0,5‑1 %): Mezcla 5‑10 ml de aceite de neem con 1 litro de agua, añadiendo 10 ml de jabón líquido para que se emulsione. Aplica una capa fina sobre toda la planta, preferiblemente una vez a la semana. El neem interfiere con la alimentación y la reproducción del pulgón, y su efecto residual dura entre 5 y 7 días.

  3. Purín de ortiga: Corta un kilo de hojas jóvenes de ortiga, remójalo en 10 litros de agua y déjalo fermentar durante 48 h en un recipiente oscuro. Cuela y diluye a 1:5 antes de rociar. El purín actúa como insecticida natural y además aporta nitrógeno al suelo.

  4. Depredadores naturales:

    • Mariquitas (Coccinellidae): Una sola puede devorar hasta 100 pulgones al día. Siembra hinojo, eneldo o milenrama a los bordes del huerto para atraerlas.
    • Crisopas: Sus larvas se alimentan de pulgones y pupan. Puedes comprar paquetes de huevos en viveros ecológicos y liberarlos cuando la temperatura supera los 12 °C.
    • Araña roja (sírfidos) también ayuda, aunque en exceso pueden dañar la planta, por lo que se controlan con aceite de neem.

C) Tratamientos químicos (última opción)

Solo cuando la infestación cubre más del 50 % de la superficie del calabacín y los métodos anteriores no han funcionado, recurre a insecticidas con piretrinas naturales autorizados en agricultura ecológica. Aplica según la etiqueta y respeta un plazo de seguridad de 5‑7 días antes de la cosecha.

Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a actuar en cuanto detectes los primeros pulgones; no esperes a que se formen colonias visibles. Con jabón potásico, aplica cada 3‑4 días mientras siga habiendo actividad. Con aceite de neem, el intervalo es de 7 días. Alternar ambos productos mejora la eficacia, ya que el jabón actúa por contacto y el neem por ingestión.

El mejor momento del día para pulverizar es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando la radiación solar es menor y los pulgones están más activos en la planta. Evita aplicaciones en horas de sol intenso (más de 30 °C) para no quemar las hojas. Continúa el ciclo hasta que no veas pulgones durante una semana completa, y mantén la vigilancia durante al menos dos semanas más por si reaparecen rebrote.

Prevención a largo plazo

  • Equilibrio de nitrógeno: Los pulgones adoran los brotes jugosos que resultan de fertilizaciones excesivas con NPK 20‑10‑10. Opta por abonos equilibrados (10‑10‑10) o compost bien curado, y aplica en dosis moderadas, preferiblemente en primavera y otoño.
  • Biodiversidad en el huerto: Deja zonas con flores silvestres y planta aromáticas como romero, tomillo o lavanda alrededor del calabacín. Estas especies atraen depredadores naturales y reducen la necesidad de intervenciones químicas.
  • Rotación de cultivos: Evita sembrar calabacines o otras cucurbitáceas en el mismo sitio durante más de dos años consecutivos. Alterna con leguminosas (garbanzos, alubias) que mejoran la estructura del suelo y rompen el ciclo de la plaga.
  • Variedades resistentes: En la zona mediterránea, la variedad ‘Cucurbita pepo “Verde Oscuro” muestra menos preferencia por el pulgón gracias a su cutícula más gruesa. Si tienes la opción, elige estas variedades para disminuir la presión de la plaga.

Errores comunes

Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de actuar; cuando la infestación supera el 10 % de la planta, el control se complica. Otro error frecuente es usar solo agua sin aditivos; el chorro solo desplaza a los pulgones pero no los elimina. También se suele aplicar tratamientos en pleno sol, lo que quema las hojas y reduce la efectividad del producto. Por último, no repetir la aplicación según el ciclo de vida del pulgón (aprox. 5‑7 días) permite que los descendientes emergidos sobrevivan y vuelvan a infestar.

Conclusión

Eliminar pulgón en calabacines es factible con una rutina basada en jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas y crisopas. Actúa en cuanto veas los primeros signos, mantén la frecuencia recomendada y refuerza la biodiversidad del huerto para prevenir futuros brotes. Con constancia y un enfoque ecológico, tus calabacines volverán a crecer fuertes y productivos.