Cómo eliminar pulgón en coles
- 22 Nov, 2025
Si cultivas coles en tu huerto, seguro que alguna vez has visto pequeños insectos verdes arrastrándose por el envés de las hojas. El pulgón es una de esas plagas que, aunque discreto, puede causar grandes pérdidas si no se controla a tiempo. Eliminar pulgón coles es viable con medidas ecológicas, y en este artículo te explico paso a paso cómo detectarlo, erradicarlo y evitar que vuelva.
A lo largo de la primavera y el inicio del verano, los pulgones se multiplican rápidamente. La buena noticia es que con inspección frecuente y algunos remedios caseros puedes mantener tus cultivos sanos sin recurrir a químicos agresivos. Vamos a ver primero cómo reconocer al culpable.
Identificación del pulgón en coles
El pulgón que ataca a las coles mide entre 2 y 3 mm de longitud y tiene un cuerpo blando que puede variar de verde brillante a tonos amarillentos o negruzcos, según la especie. Los encontrarás agrupados en la parte inferior de los brotes jóvenes y en los pecíolos de las hojas exteriores, donde la savia fluye con más fuerza.
En cuanto a los daños, los pulgones succionan la savia, provocando que las hojas se vuelvan amarillentas y, en casos graves, se enrosquen. Además, liberan una sustancia azucarada llamada melaza que favorece la aparición del hongo negro (sooty mold) y atrae hormigas. Estas hormigas, a su vez, protegen a los pulgones de depredadores, creando un círculo vicioso que debilita la planta y reduce el rendimiento de la cosecha.
El ciclo vital del pulgón se acelera con temperaturas entre 15 °C y 25 °C. En España, la mayor incidencia se da de marzo a junio en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) y en la norte atlántica (Galicia, Asturias), donde la humedad favorece su proliferación. En zonas más cálidas como Andalucía, pueden aparecer ya en febrero si hay lluvias tempranas. Una hembra adulta puede dar a luz a 30‑50 melantrinas en pocos días, lo que explica la explosión de poblaciones en tan poco tiempo.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
La inspección regular es la primera línea de defensa. Dedica 5‑10 minutos cada 2‑3 días a revisar el envés de las hojas; si detectas menos de 10 pulgones por planta, basta con un chorro de agua a presión moderada a primera hora de la mañana. El agua desprende a los insectos sin dañar la hoja y reduce su número considerablemente.
Eliminar manualmente los brotes más afectados también ayuda. Corta y desecha las hojas muy infestadas antes de que la melaza se extienda. Además, evita el exceso de nitrógeno en la fertilización; los brotes jugosos son el buffet favorito de los pulgones. Un fertilizante equilibrado (NPK 10‑10‑10) aplicado en dosis recomendadas por el fabricante es suficiente.
Planta trampas repelentes alrededor del huerto: la albahaca, el tomillo y la lavanda repelen pulgones y atraen a los depredadores naturales. Asimismo, controla las hormigas que los cuidan: coloca barreras de cinta adhesiva alrededor del tronco de la planta o esparce una capa fina de tierra de diatomeas en la base de los cultivos.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico (1‑2 % de solución) es sencillo de preparar: disuelve 15 ml de jabón potásico en 1 litro de agua y agita bien. Aplica el preparado en el envés de las hojas al atardecer, evitando el sol directo que podría quemar la hoja. Repite la pulverización cada 3‑4 días hasta que desaparezcan los pulgones. Este jabón rompe la capa cerosa del insecto y lo deshidrata.
El aceite de neem actúa por contacto y como insecticida sistémico suave. Mezcla 8 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas gotas de jabón líquido para emulsionar. Rocía con abundancia el follaje, preferentemente en la temprana tarde (entre 17:00 y 19:00) para que el producto se absorba sin evaporarse. Una aplicación cada 7 días es suficiente; el efecto residual dura alrededor de 5 días.
Los purines caseros de ortiga o ajo son repelentes naturales. Para preparar un purín de ortiga, remoja 200 g de ortiga fresca en 2 l de agua durante 48 horas, cuela y diluye una parte de purín en 10 partes de agua. Pulveriza una vez por semana en todo el cultivo. El ajo, picado y macerado en agua, produce un spray similar que ahuyenta a los pulgones y a las hormigas.
Depredadores naturales son aliados imprescindibles. Las mariquitas pueden devorar hasta 100 pulgones al día. Fomenta su presencia plantando hinojo, eneldo y milenrama cerca de la col. Si lo deseas, puedes adquirir larvas de mariquita en viveros especializados y liberarlas al atardecer; se establecen rápidamente y reducen la población de forma sostenible.
C) Tratamientos químicos (último recurso)
En caso de infestación extrema (más del 50 % de la planta cubierta) y cuando los métodos ecológicos no logren controlarla, recurre a insecticidas autorizados en agricultura ecológica, como los basados en piretrinas naturales. Aplica siguiendo las indicaciones del fabricante, respetando un plazo de seguridad de 3 días antes de la cosecha. Este tipo de producto debe ser la excepción, no la regla.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Empieza a actuar en cuanto veas los primeros pulgones, sin esperar a que la población se disemine. Con jabón potásico programa aplicaciones cada 3‑4 días, y con aceite de neem cada 7 días. Alternar ambos productos aumenta la eficacia y evita que los pulgones desarrollen resistencia. El mejor momento para pulverizar es al atardecer, entre 19:00 y 21:00, cuando el sol ya no incide y los insectos están más activos sobre la planta. Mantén el programa hasta que, durante al menos una semana, no detectes ningún pulgón en el follaje.
Prevención a largo plazo
La clave para evitar recaídas está en el manejo del nitrógeno. Un exceso de fertilizante nitrogenado produce brotes muy tiernos, el alimento predilecto de los pulgones. Opta por fertilizantes con una proporción equilibrada (NPK 10‑10‑10) y aplícalos según las necesidades reales del cultivo, preferiblemente en la fase de crecimiento vegetativo.
Fomenta la biodiversidad en tu huerto: deja zonas con flores silvestres, instala piedras o palos que sirvan de refugio a mariquitas y crisopas. La presencia de estos depredadores mantiene bajo control la población de pulgones sin intervención adicional. Además, practica la rotación de cultivos; evita sembrar coles en el mismo sitio año tras año y alterna con leguminosas o hortalizas de raíz para romper el ciclo de la plaga.
Errores comunes
- Demorar la intervención: esperar a que la infestación sea visible en toda la planta permite que los pulgones se multipliquen.
- Usar solo agua: aunque el chorro ayuda, por sí solo no elimina colonias establecidas.
- Aplicar en plena luz solar: los productos pueden quemar las hojas y reducir su efectividad.
- No repetir el tratamiento: el ciclo de vida del pulgón es corto; una sola aplicación rara vez basta.
Conclusión
Eliminar el pulgón en coles es totalmente posible con jabón potásico, aceite de neem y el apoyo de depredadores naturales como las mariquitas. Actúa en el primer brote, mantén una frecuencia adecuada y protege tu huerto con buenas prácticas culturales y biodiversas. Con constancia y métodos ecológicos, tus coles crecerán fuertes y libres de plagas.