Cómo eliminar pulgón en menta de forma ecológica
- 14 Nov, 2025
Si cultivas menta en tu huerto o balcón, seguro que has notado a veces unas diminutas manchas blancas y hojas que se vuelven amarillas. Ese es el clásico síntoma del pulgón, una plaga que aparece con frecuencia en la primavera y puede destruir rápidamente los tallos aromáticos. En este artículo te explico cómo eliminar pulgón en menta paso a paso, empezando por reconocer al enemigo y terminando con estrategias de prevención que te mantendrán la planta sana todo el año.
El pulgón en menta no es una amenaza mortal, pero sí reduce el rendimiento y el perfume de la hierba, algo que a cualquier cocinero le cuesta. Por suerte, existen soluciones totalmente ecológicas que puedes aplicar con lo que tienes en casa y con unos minutos al día. Vamos a verlas una a una.
Identificación del pulgón en menta
El pulgón es un insecto chupador que mide entre 2 y 3 mm de longitud, por lo que pasa desapercibido si no miras de cerca. Su color varía según la especie y la edad: los adultos pueden ser verde brillante, negro azulado o amarillento. En la menta, lo más habitual es encontrarlos de color verde oliva en los brotes jóvenes, agrupados en colonias densas que parecen una fina capa de espuma.
Estas pequeñas criaturas se posicionan en la parte inferior de las hojas y en los tallos tiernos, donde insertan sus piezas bucales para succionar savia. Cuando la infestación es leve, apenas notas su presencia, pero a medida que aumenta el número de individuos aparecen signos claros: las hojas se vuelven encrespadas, hay manchas amarillentas y, lo más característico, una secreción pegajosa llamada melaza. Esa melaza atrae a las hormigas y favorece la aparición del hongo negro conocido como fumagina, que cubre las hojas como una capa aterciopelada.
En cuanto al ciclo de vida, el pulgón comienza a aparecer a finales de febrero en el sur de España (Andalucía, Murcia) y a principios de marzo en la zona continental (Madrid, Castilla y León). Las temperaturas entre 15 °C y 22 °C son perfectas para su reproducción; una hembra puede dar a luz entre 30 y 80 crías en una sola semana, y esas crías maduran en menos de 5 días. En regiones atlánticas como Galicia o el País Vasco, la lluvia constante favorece su proliferación, mientras que en climas subtropicales de Canarias la población se mantiene más contenida por la menor amplitud térmica.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
- Inspección frecuente – Revisa tu menta cada 2 o 3 días durante la primavera. Un vistazo rápido al envés de las hojas basta para detectar los primeros individuos.
- Chorro de agua – Si encuentras menos de 10 pulgones por planta, aplica un chorro fuerte de agua desde la base de la maceta, preferiblemente a primera hora de la mañana. El impacto físico los desalojará sin dañar la menta.
- Plantas trampa – Cultiva albahaca o caléndula al borde del huerto; su aroma repele el pulgón y simultáneamente atrae a depredadores naturales.
- Control de hormigas – Coloca pequeñas barreras de cinta adhesiva o tierra de diatomeas alrededor del tallo para impedir que las hormigas lleguen a la melaza; sin ellas, el pulgón pierde su “guardián” y se vuelve más vulnerable.
B) Tratamientos ecológicos
1. Jabón potásico (jabón insecticida)
Mezcla 12 ml de jabón potásico en 1 litro de agua (aprox. 1‑2 % de concentración). Agita bien y, usando un pulverizador, cubre el envés de las hojas y los tallos hasta que el líquido gotee. Aplica al atardecer para evitar quemaduras por el sol y repite cada 3‑4 días mientras persista la plaga. Este jabón rompe la cutícula del pulgón, provocando su deshidratación.
2. Aceite de neem
Disuelve 8 ml de aceite de neem en 1 litro de agua y añade unas gotas de jabón neutro como emulsionante. Rocía la menta cada 7 días, preferiblemente en días nublados. El neem actúa por contacto, interfiere con la alimentación y la reproducción del pulgón, y su efecto residual dura entre 5 y 7 días.
3. Purín de ortiga o ajo
Prepara un purín de ortiga dejando 1 kg de ortiga fresca en 10 l de agua durante 48 h; cuela y diluye 1 parte de purín en 5 partes de agua. Alternativamente, haz una infusión de ajo (3 dientes machacados en 1 l de agua, reposar 24 h). Aplica este líquido en dos pulverizaciones semanales. La combinación de azufre natural y compuestos sulfúricos repele al pulgón sin afectar la menta.
4. Depredadores naturales
Las mariquitas (Coccinellidae) son voraces: una sola adulta puede devorar 200‑300 pulgones al día. Para atraerlas, planta eneldo, hinojo y milenrama cerca de tu parcela de menta. También puedes adquirir larvas de mariquita en viveros especializados y soltarlas en la madrugada, cuando son menos vulnerables al sol.
C) Tratamiento químico (último recurso)
Solo si la infestación supera el 50 % de la cubierta foliar y los métodos anteriores no logran controlarla, recurre a un insecticida a base de piretrinas naturales (autorizado para agricultura ecológica). Aplica siguiendo las indicaciones del envase, respetando un plazo de seguridad de 3‑5 días antes de cosechar la menta. Usa siempre equipo de protección y evita la aplicación en plena luz solar para no dañar las hojas.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Inicia el tratamiento en cuanto veas los primeros pulgones; no esperes a que la planta presente amarillamiento general. Con jabón potásico, riega cada 3‑4 días mientras veas actividad; con aceite de neem mantén el intervalo de 7 días. Alternar ambos productos (una aplicación de jabón, una semana después del neem) aumenta la efectividad y evita que la plaga desarrolle resistencia.
Aplica siempre al atardecer (entre 19:00 y 21:00) o temprano en la mañana, cuando la radiación solar es baja y los pulgones están más activos sobre la planta. Continúa el ciclo de tratamientos hasta que no veas pulgones durante una semana completa, lo que suele requerir entre 3 y 5 aplicaciones según la gravedad inicial.
Prevención a largo plazo
El pulgón se siente atraído por brotes vigorosos ricos en nitrógeno. Evita fertilizar la menta con abonos altos en nitrógeno (como el estiércol grueso) y opta por un fertilizante equilibrado 10‑10‑10 o compost bien maduro, aplicando 30 g por m² cada mes de crecimiento.
Mantén la biodiversidad alrededor del huerto: una franja de flores silvestres y hierbas aromáticas actúa como refugio para mariquitas, crisopas y sírfidos. No elimines todas las malas hierbas; algunas sirven de escondite para los depredadores. La rotación de cultivos no es tan crítica con la menta, pero si alternas su cultivo con lechugas o espinacas en la misma zona, reduces la carga acumulada de pulgones en el suelo.
Por último, elige variedades de menta resistentes como la menta piperita “Monte”, que posee un mayor contenido de aceites esenciales y tiende a ser menos atractiva para los pulgones.
Errores comunes a evitar
- Esperar demasiado antes de actuar; los pulgones se multiplican exponencialmente.
- Usar solo agua sin presión; a menos del 10 % de cobertura no basta para desalojar la plaga.
- Aplicar tratamientos en pleno sol, lo que quema las hojas y reduce la eficacia del jabón o del neem.
- No repetir la aplicación; el ciclo de vida de los pulgones exige al menos dos aplicaciones para alcanzar a las crías recién nacidas.
Conclusión
Eliminar pulgón en menta es totalmente viable con jabón potásico, aceite de neem, purines caseros y la ayuda de mariquitas. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, sigue un calendario de aplicación cada 3‑7 días y protege la planta con buenas prácticas de fertilización y biodiversidad. Con constancia y un poco de ayuda natural, tu menta volverá a crecer densa, aromática y libre de plagas.