Cómo eliminar pulgón en zanahorias: métodos ecológicos efectivos
- 18 Nov, 2025
Si cultivas zanahorias en tu huerto y has notado pequeñas manchas negras y hojas amarillentas, lo más probable es que estés lidiando con pulgón. En regiones como Castilla y León o la Cataluña el pulgón en zanahorias es una molestia frecuente durante la primavera, cuando las temperaturas oscilan entre 12 y 22 °C. Afortunadamente, eliminar pulgón en zanahorias es posible sin recurrir a químicos; basta con combinar buenas prácticas de inspección, remedios caseros y la ayuda de depredadores naturales.
En este artículo te explico cómo identificar el pulgón, los pasos para erradicarlo y, sobre todo, cómo prevenir futuras infestaciones de forma sostenible.
Identificación del pulgón en zanahorias
El pulgón que ataca a las zanahorias suele ser del tipo Aphididae, de cuerpo blando y forma ovalada. Mide entre 1,5 y 3 mm, y su color varía del verde claro al amarillento o marrón oscuro, según la especie y la alimentación. Los encontrarás agrupados en el envés de las hojas jóvenes y en los brotes recién emergidos, donde se alimentan succionando la savia.
Daños que provoca
Al alimentarse, el pulgón debilita la planta: las hojas se vuelven arrugadas, “cálidas” y a veces cubiertas de una sustancia pegajosa llamada melaza. Esa melaza atrae a hormigas y favorece la aparición de hongo negro (‑*sooty mold‑). Además, el pulgón es vector de virus como el *Mosaic de la zanahoria*, que produce manchas amarillentas y reduce el tamaño del tubérculo.
Ciclo de vida y época crítica
En la mayor parte de España el pulgón aparece a finales de marzo y se multiplica rápidamente hasta junio. En condiciones óptimas de 15‑20 °C, una hembra puede dar a luz a 30‑50 crías al día, llegando a 10‑12 generaciones al año. En áreas húmedas del norte, como Galicia o el País Vasco, la población se mantiene alta durante todo el otoño, mientras que en el sur (por ejemplo, Andalucía) la presión disminuye cuando las temperaturas superan los 28 °C.
Métodos de eliminación
A) Medidas preventivas y culturales
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Inspección frecuente – Revisa tus zanahorias cada 2‑3 días, especialmente el envés de las hojas. Si detectas menos de 10 pulgones por hoja, basta con un chorro de agua a presión a primera hora de la mañana; el impacto físico los desprende sin dañar la planta.
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Limpieza de residuos – Elimina las hojas caídas y los restos de cultivo al final de la temporada. Los pulgones pueden refugiarse en materia orgánica en descomposición.
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Plantas compañeras – Cultiva cilantro o menta al borde del huerto; su aroma repele a los pulgones y, al mismo tiempo, atrae a depredadores como las mariquitas. En la zona de la Valencian Community, los agricultores tradicionales siempre plantan una franja de alcachofa como trampa.
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Control de hormigas – Las hormigas protegen al pulgón a cambio de su melaza. Coloca pequeñas barreras de tierra de diatomeas alrededor de los tallos o usa cintas adhesivas en la base de la plantación para impedir su ascenso.
B) Tratamientos ecológicos
Jabón potásico
Prepara una solución al 1‑2 %: disuelve 12‑20 ml de jabón potásico en 1 litro de agua y añade unas gotas de detergente neutro para emulsionar. Riega el envés de las hojas al atardecer (entre 19:00 y 20:30) para evitar la evaporación rápida. Repite cada 3‑4 días hasta que no veas pulgones durante una semana. Este producto rompe la capa cuticular del insecto y lo deshidrata sin afectar la tierra.
Aceite de neem
El aceite de neem actúa por contacto y como regulador del crecimiento del pulgón. Mezcla 7‑10 ml de aceite de neem con 1 litro de agua y unas 5 gotas de jabón líquido para distribuirlo. Aplica cada 7 días, preferiblemente al final de la tarde cuando las temperaturas estén bajo los 25 °C. El efecto residual dura unos 5‑7 días, impidiendo que las crías eclosionen.
Purín de ortiga o ajo
El purín de ortiga (1 kg de ortiga fresca macerada en 10 l de agua durante 24 h) o una infusión de ajo picado (3 dientes por litro) son repelentes naturales. Dilúyelos a 1:10 y rocía cada 5‑6 días en épocas de alta humedad. En mi huerto de Zaragoza, el purín de ortiga redujo la población de pulgón en un 80 % en dos semanas.
Depredadores naturales
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Mariquitas (Coccinellidae): una sola puede devorar 100‑150 pulgones al día. Para atraerlas, planta eneldo, hinojo o milenrama en los bordes. En primavera, su número suele aumentarse con la liberación de larvas compradas (aprox. 200 por m²) a un precio de 5‑8 € por paquete.
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Crisopas y sírfidos: estos depredadores también se alimentan de pulgones y se benefician de la presencia de floraciones silvestres (trébol, capuchina). Evita el uso de insecticidas de amplio espectro, ya que eliminarían estas “guerreras”.
C) Tratamientos químicos (última opción)
Solo si la infestación supera el 50 % de la cubierta vegetal y los métodos ecológicos no han dado resultados, recurre a insecticidas con piretrinas naturales autorizados en agricultura ecológica. Aplica siguiendo las dosis del fabricante y respeta el plazo de seguridad de 3‑5 días antes de cosechar. Usa guantes y protege la piel; la aplicación debe ser puntual y dirigida al envés para limitar la exposición.
Frecuencia y timing de los tratamientos
Comienza a actuar en cuanto detectes los primeros pulgones; no esperes a que la infestación se extienda. Con jabón potásico aplica cada 3‑4 días, con aceite de neem cada 7 días y con purín de ortiga cada 5‑6 días. Lo ideal es tratar al atardecer, cuando el sol no quema las hojas y los pulgones están menos activos. Mantén el programa hasta no observar pulgones durante una semana completa, porque el ciclo de vida incluye una fase de huevo que puede resurgir.
Prevención a largo plazo
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Control de nitrógeno: las zanahorias no requieren fertilizaciones excesivas. Usa abonos equilibrados (NPK 10‑10‑10) o compost bien descompuesto, evitando fertilizantes ricos solo en nitrógeno, que generan brotes tiernos y jugosos, el preferido del pulgón.
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Biodiversidad: deja una franja de flores silvestres (capuchina, margarita) y sitúa arbustos bajos como romero o lavanda. Estos refugios albergan mariquitas y crisopas que regulan la plaga de forma natural.
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Rotación de cultivos: alterna las zanahorias con cultivos menos atractivos para pulgones, como coliflor o espinaca, durante al menos dos años. En la zona del Ebro, los agricultores tradicionales practican esta rotación para romper el ciclo del pulgón.
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Variedades resistentes: elige zanahorias como ‘Nantes’ o ‘Chantenay’, que presentan una piel más gruesa y son menos apetecibles para el pulgón. En mi parcela de Ávila, la variedad ‘Nantes’ mostró un 30 % menos de infestación que la ‘Imperial’.
Errores comunes
Uno de los fallos más habituales es esperar demasiado antes de actuar; los pulsos de reproducción pueden triplicar la población en pocos días. Otro error frecuente es usar solo agua sin presión, lo que apenas desplaza a los pulgones. Aplicar tratamientos en horas de pleno sol provoca quemaduras en las hojas y reduce la efectividad del jabón o neem. Por último, olvidar repetir la aplicación durante al menos tres ciclos de vida deja huevos sin afectar, y la plaga vuelve con fuerza.
Conclusión
Eliminar pulgón en zanahorias es totalmente factible con jabón potásico, aceite de neem y la presencia de depredadores naturales como mariquitas. Actúa en el primer brote, sigue el calendario de aplicaciones y fomenta la biodiversidad en tu huerto. Con constancia y sin depender de químicos, tus zanahorias crecerán sanas y libres de pulgones. ¡A por la cosecha!