Cómo eliminar trips en puerro

Cómo eliminar trips en puerro

Si cultivas puerros en la meseta central o en la costa mediterránea, seguro que alguna vez has visto pequeños puntitos alargados sobre las hojas. Ese invasor se llama trip, un insecto diminuto que suele pasar desapercibido hasta que empieza a dañar la cosecha. Eliminar trips en puerro es vital porque, aunque no mata la planta de inmediato, debilita los bulbos y reduce la calidad del producto. Afortunadamente, con unos pasos sencillos y ecológicos podrás mantener tus puerro bajo control sin recurrir a químicos agresivos.


Identificación del trip

Los trips son insetos extremadamente pequeños, de 1 – 2 mm de longitud, de color amarillento a cremoso y con alas estrechas y frágiles que a veces parecen casi invisibles. Los reconocerás por su forma alargada y su hábito de esconderse en el envés de las hojas del puerro, donde se alimentan succionando la savia. En días soleados aparecen en los fogones de la planta, mientras que en la noche se refugian en el interior de los bulbos.

Daños que causa

Cuando los trips se alimentan, provocan una serie de síntomas claros: las hojas se vuelven pálidas, con manchas plateadas y a veces se forman líneas argentadas a lo largo del tallo. Si la infestación avanza, aparecen puntos negros (excrementos) y la hoja se vuelve arrugada y frágil. A nivel del puerro, los bulbos pueden crecer más lentamente y el sabor se vuelve menos intenso, lo que se traduce en una cosecha menos rentable.

Ciclo de vida y época de mayor incidencia

Los trips ponen huevos bajo la hoja y, a los 3–5 días, emergen las ninfas que ya empiezan a alimentarse. En clima cálido, una generación se completa en 10‑12 días, de modo que en verano pueden existir 6‑8 generaciones en un solo año. En España, la mayor actividad se da entre mayo y julio, cuando las temperaturas oscilan entre 18 °C y 28 °C y la humedad relativa está por debajo del 60 %. En la zona atlántica (Galicia, Asturias) la aparición se retrasa hasta junio, mientras que en la península mediterránea (Valencia, Murcia) los trips pueden aparecer ya a finales de abril.


Métodos de eliminación

A) Prevención y manejo cultural

Lo primero es la inspección regular: dedica 5‑10 minutos cada dos días a revisar el envés de las hojas del puerro, especialmente después de lluvias ligeras. Si detectas menos de 5 trips por hoja, basta con un chorro de agua a presión (≈ 30 L min⁻¹) dirigido al interior de la planta, preferiblemente por la mañana para que el follaje se seque antes del calor.

Planta albahaca o menta alrededor del huerto: estos aromáticos repelen a los trips y al mismo tiempo atraen a depredadores naturales. Además, evita el exceso de nitrógeno; un fertilizante con NPK 10‑10‑10 aplicado a razón de 30 g m⁻² cada mes es suficiente. Un exceso de N fomenta el crecimiento rápido de tejido tierno, que los trips adoran.

Controla las hormigas que suelen proteger a los trips a cambio de su melaza. Coloca barreras de tiza o un cinturón de cinta adhesiva alrededor del tallo; así impedirás que las hormigas suban y resguarden a los trips.

B) Tratamientos ecológicos

1. Jabón potásico

Disuelve 15 ml de jabón potásico (1‑2 % de concentración) en 1 l de agua tibia. Añade unas gotas de aceite de oliva como emulsionante y pulveriza todo el follaje, asegurándote de cubrir el envés. Aplica al anochecer, cuando la temperatura sea inferior a 22 °C, y repite cada 3‑4 días hasta observar desaparición de los síntomas. El jabón rompe la capa cerosa del trip, provocando su deshidratación.

2. Aceite de neem

Mezcla 10 ml de aceite de neem con 1 l de agua y 5 ml de jabón neutro. Rocía las plantas cada 7 días, preferiblemente a mediados de la tarde para evitar quemaduras solares. El neem interfiere con la hormonación del insecto, impidiendo que se reproduzca y alimenten adecuadamente.

3. Extracto de ajo y chile

Prepara una infusión con 5 dientes de ajo y 1 cucharada de pimiento picante seco en 1 l de agua caliente. Filtra y, una vez frío, añade 1 cucharadita de bicarbonato de sodio para mejorar la adherencia. Aplica cada 5‑6 días. El olor y el picante repelen a los trips y, al mismo tiempo, no dañan a los depredadores benéficos.

4. Depredadores naturales

Los Orius majusculus (ácaros depredadores) y las avispas parasitarias (Encarsia formosa) son excelentes controladores de trips. Puedes adquirir kits de Orius en viveros especializados y liberarlos en tu huerto a razón de 10‑15 adultos m² al inicio de la temporada. Complementa con plantas refugio como coriandro, eneldo y flor de calabaza para que los enemigos naturales encuentren alimento y refugio.

C) Tratamiento químico (última opción)

Solo si la infestación supera el 50 % del follaje pese a los métodos anteriores, recurre a un insecticida a base de spinosad autorizado en agricultura ecológica. Aplica 2 g l⁻¹ de producto diluido en 10 l de agua, rociando en la madrugada o al atardecer. Respeta el plazo de seguridad de 3 días antes de cosechar los puerro. Usa esta opción con mesura, pues el spinosad también afecta a algunos depredadores beneficiosos.


Frecuencia y timing de los tratamientos

Empieza a actuar en cuanto veas los primeros signos de trips, es decir, cuando aparecen manchas plateadas o pequeños puntos móviles. Con jabón potásico, programa aplicaciones cada 3‑4 días mientras persista la plaga; con aceite de neem, la pauta es cada 7 días. Alterna ambos productos para evitar que los trips desarrollen resistencia. Todas las aplicaciones deben realizarse al atardecer (entre 19:00 y 21:00) o temprano por la mañana, evitando la radiación solar directa que podría quemar las hojas y reducir la eficacia del tratamiento. Mantén el ciclo de aplicación hasta que, durante una semana completa, no descubras más trips al inspeccionar el interior de las hojas.


Prevención a largo plazo

Los trips prosperan en plantas con exceso de nitrógeno y en cultivos monoespecíficos. Opta por una fertilización equilibrada (NPK 10‑10‑10) y aplica abono orgánico (estiercol bien compostado) a razón de 200 g m⁻² cada dos meses. Fomenta la biodiversidad en tu huerto: reserva un tramo de flores silvestres, planta cúlantro, eneldo y caléndula alrededor de los puerro para atraer a los depredadores. Además, practica la rotación de cultivos cada tres años, sustituyendo los puerro por leguminosas o hortalizas de hoja distinta, lo que rompe el ciclo de vida del trip.

Si tienes la posibilidad, elige variedades de puerro resistentes como la “Puerro de la Costa” o la “Puerro Negro”, que presentan una piel más gruesa y son menos atractivas para los trips. Estas variedades se adaptan bien al clima mediterráneo y a la meseta central, proporcionando un cultivo más robusto.


Errores comunes

Un error típico es esperar demasiado antes de intervenir; los trips pueden duplicar su población en menos de una semana. Otro fallo frecuente es usar solo agua cuando la infestación ya está avanzada; el chorro no elimina los huevos ocultos bajo la hoja. Tratar en horas de sol intenso puede quemar el follaje y reducir la efectividad del jabón o del neem. Finalmente, no repetir el tratamiento durante todo el ciclo de vida del trip (aprox. 10‑12 días) provoca recaídas porque los ejemplares más jóvenes sobreviven al primer paso.


Conclusión

Eliminar trips en puerro es totalmente posible con jabón potásico, aceite de neem, extractos caseros y la introducción de depredadores naturales como Orius. Actúa en cuanto detectes los primeros signos, repite los tratamientos cada 3‑7 días según el producto y mantén la vigilancia al atardecer. Con una buena prevención (fertilidad equilibrada, biodiversidad y rotación), mantendrás tu huerto libre de trips y cosecharás puerro sano y sabroso temporada tras temporada. ¡Manos a la obra y a disfrutar de un huerto sin plagas!