Fertilizante nitrato amonio: Guía completa y dosis

Fertilizante nitrato amonio: Guía completa y dosis

Si buscas un impulso rápido de crecimiento vegetativo en tus hortalizas, el fertilizante nitrato amonio puede ser la solución. Este abono alto en nitrógeno favorece hojas largas y verdes, ideal para cultivos de estación cálida en toda España. En este artículo aprenderás a usarlo de forma segura, cuándo aplicarlo y cuánto es suficiente para que tus plantas prosperen sin riesgos.

Qué es y para qué sirve

El nitrato de amonio (NH₄NO₃) es una sal cristalina soluble que aporta un 34 % de nitrógeno (N). No contiene fósforo (P) ni potasio (K), por lo que su fórmula NPK es 34‑0‑0.

  • Nitrógeno (N): estimula la formación de clorofila, acelera el desarrollo de tallos y hojas, y mejora la capacidad fotosintética.
  • Ausencia de P y K: significa que, por sí solo, no favorece la raíz profunda, la floración ni la calidad del fruto.

Por eso, el fertilizante nitrato amonio se usa principalmente en la fase vegetativa de hortalizas de hoja, en la que la planta necesita mucho nitrógeno para crecer vigorosa. En regiones como Andalucía, Extremadura o la meseta central, donde los veranos son largos y secos, este fertilizante ayuda a compensar la pérdida de nitrógeno por riego frecuente.

Cuándo usar este fertilizante

Estación y etapa de la planta

  • Primavera (marzo‑mayo): justo después del trasplante o de la siembra directa, cuando la planta empieza a brotar.
  • Verano temprano (junio): si la vegetación se ha detenido por falta de nutrientes.
  • Evita su uso en floración y fructificación (julio‑septiembre) porque el exceso de nitrógeno puede retrasar la maduración y alargar el periodo de cosecha.

Señales de carencia

  • Hojas amarillentas o pálidas, especialmente en la parte inferior.
  • Crecimiento lento, tallos finos y escasos.
  • Falta de vigor tras una lluvia fuerte que arrastra nutrientes del suelo.

Cuándo NO usarlo

  • Durante fructificación de tomates, pimientos o melones.
  • En cámaras de germinación o plántulas menores de 4 semanas: son muy sensibles y pueden quemarse.
  • Cuando el suelo tiene un contenido de nitrógeno elevado (análisis reciente > 150 mg N kg⁻¹).
  • En invierno en la meseta, cuando la mayoría de los cultivos están en reposo.

Cómo aplicar el fertilizante nitrato amonio

Forma granular (más habitual)

  1. Dosificación:

    • Hortalizas de hoja (lechuga, acelga, espinaca): 2 g m⁻² cada 4 semanas.
    • Cultivos de raíz (zanahoria, remolacha): 3‑4 g m⁻² cada 4 semanas.
    • Plantas en maceta de 20‑30 L: 5‑6 g por maceta, repartidos en la superficie del sustrato.
  2. Método de aplicación:

    • Esparce los gránulos a 10‑15 cm del tallo, evitando contacto directo con la raíz.
    • Riega abundantemente con 1‑2 L de agua por m² para disolver los cristales y evitar “quemaduras” de nitrógeno.
  3. Frecuencia: Cada 28 días mientras la planta esté en fase vegetativa. Si hay lluvias intensas, espera a que el suelo se seque un poco antes de volver a aplicar.

Forma líquida (solución de nitrato amonio)

Algunos distribuidores venden una forma soluble que se diluye en agua:

  • Dilución: 5 ml de solución al 1 L de agua (≈ 30 g N L⁻¹).
  • Aplicación: Riego al pie de la planta con 0,5‑1 L de solución por planta de tamaño medio.
  • Frecuencia: Cada 15‑20 días en periodos de rápido crecimiento.

Precauciones esenciales

  • No excedas la dosis: más de 10 g m⁻² provoca “efecto quemante” y puede dañar las raíces.
  • Aplica siempre sobre suelo húmedo: riega primero con agua limpia, luego distribuye el fertilizante.
  • Evita aplicarlo antes de lluvias intensas para reducir el riesgo de lixiviación a capas subterráneas.
  • Usa guantes y evita inhalar polvo; el nitrato de amonio es irritante para la piel y vías respiratorias.

Plantas que se benefician

  • Lechugas, espinacas, acelgas: la respuesta verde y veloz es notable.
  • Brócoli y coliflor: mejor desarrollo de los cogollos en la primera fase.
  • Césped y pastos de jardín: aporta un verde intenso y acelera la recuperación tras corte.
  • Hierbas aromáticas (perejil, cilantro) cuando se buscan hojas abundantes y no frutos.

En la Costa Brava o en Los Altos de Granada, donde el clima es más seco, el nitrato amonio ayuda a contrarrestar la pérdida de nitrógeno por evaporación del agua de riego.

Comparación con otras fórmulas

  • 20‑10‑10 (alto en N): Ideal para césped y cultivos de hoja que requieren aún más nitrógeno que el 34‑0‑0.
  • 5‑10‑15 (más K): Perfecto para la fructificación de tomates y pimientos, donde se necesita potasio para la calidad del fruto.
  • 10‑20‑20 (alto P y K): Se emplea en la floración de rosales, petunias y otras ornamentales; el nitrato amonio, al carecer de P y K, no es apto en esa fase.

En resumen, el fertilizante nitrato amonio es la opción más económica y concentrada cuando lo que buscas es crecimiento rápido de hojas, pero siempre combina su uso con un aporte de fósforo y potasio en etapas posteriores.

Conclusión

El fertilizante nitrato amonio es una herramienta poderosa para cualquier huerto español que necesite un impulso de nitrógeno en primavera y verano. Sigue las dosis indicadas (2‑4 g m⁻²), respeta los momentos de aplicación (fase vegetativa) y evita su uso en floración o cuando el suelo ya está saturado de nitrógeno. Con estos cuidados, tus hortalizas tendrán hojas más verdes, un crecimiento más rápido y una mayor resistencia frente a enfermedades, todo sin recurrir a productos químicos complejos. ¡Así que ponte el guante, prepara la solución y ve a ver cómo tu huerto se vuelve más vigoroso en pocos días!