Fertilizante sulfato amonio: Para Qué Sirve y Cómo Usarlo
- 09 Nov, 2025
Si buscas fertilizar de forma rápida y eficaz, el fertilizante sulfato amonio es una de las opciones más habituales en los viveros españoles. Este abono granulado aporta nitrógeno y azufre en forma fácilmente absorbible, lo que favorece un crecimiento vigoroso y una mejor resistencia a enfermedades. A lo largo de este artículo descubrirás su composición, cuándo es el momento ideal para aplicarlo y las dosis exactas para cada tipo de cultivo, todo con ejemplos concretos para el clima de España.
Qué es y para qué sirve
El sulfato de amonio (NH₄)₂SO₄ contiene aproximadamente 21 % de nitrógeno (N) y 24 % de azufre (S). No incluye potasio (K), por lo que se considera un fertilizante nitrogenado‑sulfurado.
- Nitrógeno: estimula la producción de hojas verdes, acelera la fotosíntesis y favorece el desarrollo de tallos fuertes.
- Azufre: participa en la síntesis de proteínas y vitaminas, mejora el sabor de frutos y hortalizas y refuerza la defensa contra hongos.
Para cultivos que demandan mucho follaje —como lechugas, espinacas o plantas de cobertura— el fertilizante sulfato amonio es ideal en la fase vegetativa. También ayuda a los cítricos y olivos a superar periodos de escasez de nitrógeno durante la primavera.
Ventajas frente a otros abonos:
- Acción rápida (el nitrógeno está en forma amónica, disponible en 24‑48 h).
- Menor riesgo de quemaduras que con nitrato de calcio si se respeta la dosis.
- Aporta azufre, un nutriente que muchos fertilizantes NPK dejan de lado.
Cuándo usar este fertilizante
Época del año
- Primavera (marzo‑mayo): justo después de la última helada, cuando los brotes empiezan a crecer. En la Meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) es el momento perfecto para preparar los surcos.
- Finales de verano (agosto‑septiembre) en zonas mediterráneas (Valencia, Murcia) para compensar la caída de nitrógeno tras las altas temperaturas.
Etapas de la planta
- Plántulas y plántulas de trasplante: una dosis ligera (½ de la habitual) favorece la puesta a punto sin provocar estrés.
- Crecimiento vegetativo: aplicación completa cada 4‑6 semanas mantiene el vigor.
- Antes de la floración: reduce la dosis a la mitad o suspende el uso en cultivos que requieren más fósforo y potasio (por ejemplo, tomates en plena fructificación).
Señales de que la planta necesita sulfato amonio
- Hojas amarillentas (clorosis) con venas verdes, señal típica de déficit de nitrógeno.
- Crecimiento lento y tallos delgados, especialmente en hortalizas de hoja.
- Sabor insípido o cicatrización lenta de frutos, a menudo vinculados a falta de azufre.
Cómo aplicar el fertilizante
Preparación y dosis
| Tipo de cultivo | Dosis recomendada | Forma de aplicación |
|---|---|---|
| Huerto en suelo abierto (vegetales de hoja) | 30‑40 g m⁻² | Esparcir granulado alrededor de la planta y cubrir ligeramente con tierra. |
| Macetas de 10‑20 L | 15‑20 g | Disolver en 1 L de agua tibia y regar. |
| Árboles frutales (cítricos, oliva) | 150‑200 g por árbol | Incorporar al surco de riego o mezclar con agua de riego (5 L por árbol). |
| Césped | 25 g m⁻² | Espolvorear con esparcidor y regar abundantemente. |
Tip práctico: antes de aplicar, humedece ligeramente el sustrato; así evitas que el fertilizante se adhiera a la superficie y se “queme” las raíces.
Método de aplicación
- Riego al pie: distribuir el granulado a 10‑15 cm del tallo y cubrir con una capa fina de tierra o mulch. Regar con 2‑3 L de agua para que los nutrientes se disuelvan.
- Aplicación líquida (para macetas): mezclar la dosis indicada en un cubo de 1 L, remover bien y verter alrededor de la raíz. Evita el contacto directo con las hojas para no causar quemaduras.
- Fertirrigación (sistemas de riego por goteo): añadir la cantidad de granulado a la bomba de fertilización siguiendo la proporción 1 g por cada 10 L de agua.
Frecuencia y calendario
- Primavera: primera aplicación al momento de la siembra o trasplante, seguida de una segunda a los 30‑45 días.
- Verano: una única aplicación en agosto para mantener el vigor.
- Otoño: si el cultivo es de hoja perenne (espinaca de invierno, acelga), una última dosis a finales de octubre ayuda a superar el frío.
Precauciones
- No exceder los 80 g m⁻² en un ciclo; el exceso de nitrógeno provoca herbicidio y aumento de plagas como pulgones.
- Evita aplicar justo antes de la lluvia intensa; el fertilizante se puede escurrir y contaminar arroyos.
- Mantén alejado de plantas sensibles al nitrógeno (por ejemplo, rosas en reposo o cactus).
- Almacena el sulfato amonio en un recipiente hermético y en un lugar seco; la humedad favorece la formación de grumos y reduce la efectividad.
Plantas que se benefician
- Hortalizas de hoja: lechuga, acelga, escarola, rúcula.
- Cereales y forrajes: trigo, cebada, alfalfa.
- Frutales de hoja perenne: naranjas, limones, aceitunas.
- Césped y áreas verdes: parques municipales y jardines residenciales.
En todos estos casos, el sulfato amonio potencia la producción de tejido verde y mejora la absorción de otros nutrientes presentes en el suelo. Por ejemplo, en tomates de la zona de Murcia, al combinarlo con un fertilizante rico en potasio (5‑10‑15) se consigue un equilibrio que favorece tanto el follaje como la fructificación.
Comparación con otras fórmulas
| Fertilizante | N | P | K | S | Uso típico |
|---|---|---|---|---|---|
| Sulfato amonio | 21 % | 0 % | 0 % | 24 % | Fase vegetativa, cultivos de hoja |
| 10‑10‑10 | 10 % | 10 % | 10 % | 0 % | Uso general, equilibrio en todas las fases |
| 20‑10‑10 | 20 % | 10 % | 10 % | 0 % | Plantas de alto requerimiento nitrogenado (césped) |
| 5‑10‑15 | 5 % | 10 % | 15 % | 0 % | Fructificación (tomates, pimientos) |
| N‑S (sulfato amonio + urea) | 23 %/46 % | 0 % | 0 % | 24 % | Cuando se necesita un golpe de nitrógeno rápido |
En resumen, si tu cultivo necesita principalmente nitrógeno y azufre, el fertilizante sulfato amonio supera a los NPK convencionales en rapidez y aporte de azufre, pero no sustituye al potasio cuando la fase de fructificación está en marcha.
Conclusión
El fertilizante sulfato amonio es una herramienta sencilla y eficaz para cualquier huerto español que requiera un impulso de nitrógeno y azufre. Con la dosis adecuada (30‑40 g m⁻² en hortalizas, 150 g por árbol frutal) y aplicándolo en la primavera o finales de verano, conseguirás plantas vigorosas, hojas de color intenso y una mayor resistencia a enfermedades. Recuerda siempre riegar después de la aplicación, evitar excesos y combinarlo con fertilizantes ricos en potasio cuando llegue la época de fructificación. Así, con un producto económico y fácil de conseguir, tu huerto se mantendrá productivo y saludable año tras año.