Fertilizante urea: guía práctica de dosis y aplicación
- 05 Nov, 2025
Si buscas potenciar el crecimiento vegetal con rapidez, el fertilizante urea es una de las opciones más eficientes que puedes encontrar en cualquier tienda agropecuaria. Con un NPK 46‑0‑0, la urea aporta un 46 % de nitrógeno y nada de fósforo ni potasio, por lo que actúa como un potente estímulo para el desarrollo de hojas y tallos. En el clima variado de España, usarla en el momento y con la dosificación correctas puede marcar la diferencia entre un cultivo escaso y una cosecha abundante. A continuación te explico paso a paso cómo emplearla en huertos urbanos y explotaciones agrícolas.
Qué es y para qué sirve la urea
El término urea hace referencia a una sal orgánica de origen sintético que contiene 46 % de nitrógeno (N = 46, P = 0, K = 0). El nitrógeno es el nutriente favorito de las plantas cuando están en fase vegetativa porque participa en la síntesis de clorofila, proteínas y ácidos nucleicos.
- Nitrógeno (N): favorece el crecimiento rápido de hojas, tallos y raíces; esencial en los primeros meses de la primavera.
- Fósforo (P): ausente en la urea, por eso no se recomienda en la fase de floración o fructificación, donde la planta necesita desarrollar flores y frutos.
- Potasio (K): tampoco está presente, lo que implica que la urea no mejora la resistencia a sequías ni la calidad del fruto.
En España, la urea resulta especialmente útil en zonas mediterráneas y continentales donde los suelos tienden a ser pobres en nitrógeno, como gran parte de la meseta central o los campos de Andalucía. Su acción rápida lo convierte en la solución ideal para corregir deficiencias de nitrógeno detectadas a tiempo, antes de que el cultivo entre en la fase de producción.
Cuándo usar la urea
Etapas de la planta
- Plántulas y trasplantes: dentro de los 15 – 20 días posteriores al trasplante, la urea impulsa la expansión del sistema radicular y el establecimiento del follaje.
- Crecimiento vegetativo: desde marzo hasta principios de junio (primavera) en la mayor parte de la península, los cultivos de hoja (lechugas, acelgas, coles) se benefician con una aplicación ligera cada 3‑4 semanas.
- Antes de la floración: si deseas una floración abundante, evita la urea y cambia a fertilizantes con mayor fósforo y potasio (por ejemplo, 5‑10‑15).
Señales de que el cultivo necesita nitrógeno
- Hojas amarillentas en la zona intermedia (clorosis);
- Crecimiento lento o tallos débilmente alargados;
- Escasez de nuevo follaje tras la primera cosecha.
Cuándo no usarla
- Durante la fructificación (julio‑septiembre), ya que el exceso de nitrógeno disminuye la calidad y el sabor de los frutos, además de retrasar la maduración.
- En suelos ya ricos en nitrógeno (analizados con un kit de suelo), para evitar la acumulación de sales que pueden quemar raíces.
- En cultivos que prefieren bajos niveles de nitrógeno, como cactus, suculentas y leguminosas fijadoras (guisantes, lentejas).
Cómo aplicar la urea
Formas disponibles
- Granulado (más frecuente en agricultura de campo): fácil de esparcir y de disolución lenta en el suelo.
- Cristal o polvo (para huertos urbanos): se disuelve rápidamente en agua y permite una aplicación líquida.
Dosificación para diferentes escalas
| Tipo de cultivo | Dosis granulado (g / m²) | Dosis líquida (ml / l de agua) |
|---|---|---|
| Huerto urbano (tomate, pimiento) | 20 g / m² cada 4 semanas | 5 ml / l (≈ 0,5 g N / l) |
| Campo abierto (cereal, maíz) | 80 – 120 g / m² en primavera | 10 ml / l para riego por goteo |
| Plantas en maceta (15 l) | 5 g por maceta (≈ 0,75 g N) | 2 ml / l (aplicar 500 ml total) |
Consejo: si el suelo está muy ácido (pH < 5.5), la urea puede volverse menos eficiente; antes de aplicar, corrige el pH con cal agrícola (2 kg / 100 m²) para alcanzar un rango de 6.0‑7.0, ideal para la absorción de nitrógeno.
Procedimiento paso a paso
- Mide la dosis con una balanza de precisión o una cuchara dosificadora.
- Esparce el granulado uniformemente alrededor de la base de la planta, manteniendo una distancia mínima de 10 cm del tallón para evitar quemaduras.
- Incorpora ligeramente con un rastrillo de mano o una horquilla, evitando dañar las raíces.
- Riega abundantemente (al menos 10 l / m²) para disolver el fertilizante y favorecer su absorción.
- En caso de aplicación líquida, disuelve la cantidad indicada en un cubo de agua, agita bien y riega al pie de la planta o utiliza un aspersor de bajo caudal para evitar la escorrentía.
Frecuencia y momentos óptimos
- Cada 3‑4 semanas durante la fase vegetativa.
- Aplica preferiblemente al amanecer o al atardecer para reducir la evaporación y el riesgo de quemaduras por sol intenso.
- En climas muy calurosos de la costa de Andalucía, reduce la dosis a la mitad y aumenta la frecuencia a cada 2‑3 semanas para evitar la concentración de sales.
Precauciones esenciales
- Nunca apliques la urea en su forma pura (sin diluir) sobre la planta; el contacto directo puede quemar el tejido.
- Evita el exceso: más de 150 g / m² en una sola aplicación puede provocar hipernitrogenación, con síntomas de hojas blandas y podredumbre radical.
- No mezcles con fertilizantes fosfatados en el mismo riego, ya que el alto nitrógeno inhibe la absorción de fósforo.
Plantas que se benefician de la urea
- Hortalizas de hoja: lechuga, espinaca, acelga, col rizada.
- Cereales: trigo, cebada, maíz de campo.
- Legumbres tempranas (hasta la fase de nódulo): guisantes y altramuces, siempre que se aplique antes de la fijación.
- Cultivos ornamentales de rápido crecimiento: petunias, geranios y begonias en macetas.
En regiones como Castilla‑La Mancha o Extremadura, donde los suelos son típicamente ácidos y pobres en nitrógeno, la urea permite alcanzar rendimientos superiores en menos tiempo, siempre que se lo combine con una adecuada corrección de pH.
Comparación con otras fórmulas
| Fórmula | N | P | K | Uso principal |
|---|---|---|---|---|
| Urea 46‑0‑0 | 46 % | 0 | 0 | Crecimiento vegetativo rápido, suelos bajos en N |
| 20‑10‑10 | 20 | 10 | 10 | Cultivos mixtos, equilibrio entre crecimiento y desarrollo de frutos |
| 5‑10‑15 | 5 | 10 | 15 | Fructificación de tomates, pimientos y melones (alta demanda de K) |
| 10‑30‑20 | 10 | 30 | 20 | Estimulación de floración en rosales, geranios y otras plantas ornamentales |
En verano, cuando la necesidad de potasio aumenta, cambia a 5‑10‑15 o 10‑30‑20. Si el cultivo es de hoja y buscas un verdor intenso, la urea sigue siendo la mejor opción, siempre que no haya riesgo de exceso de nitrógeno durante la floración.
Conclusión
El fertilizante urea es una herramienta potente y económica para impulsar el crecimiento verde de tus cultivos, siempre que la apliques en la fase adecuada, siguiendo la dosis exacta y respetando el pH del suelo. Con una aplicación cada 3‑4 semanas en primavera y un riego generoso, conseguirás plantas más vigorosas y cosechas más abundantes. Recuerda combinarla con fertilizantes ricos en fósforo y potasio cuando llegue la etapa de floración o fructificación, y mantén la vigilancia sobre la acumulación de sales para evitar problemas a largo plazo. Con estos consejos tendrás la urea bajo control y tu huerto será la envidia del vecino.