Fertilizar brócoli con compost: guía completa y dosis
- 11 Nov, 2025
Si tienes brócoli en tu huerto y buscas una forma económica y ecológica de nutrirlo, el compost es la solución perfecta. Fertilizar brócoli con compost aporta los nutrientes que la hortaliza necesita en cada fase de su desarrollo y, al mismo tiempo, mejora la estructura del suelo. En este artículo te explico paso a paso cómo preparar tu propio compost, cuándo y cómo aplicarlo, y qué resultados puedes esperar.
Propiedades del compost
El compost es un abono orgánico que se obtiene de la descomposición controlada de residuos vegetales y estiércol. Su composición varía según los materiales de partida, pero, de media, aporta un NPK aproximado de 1‑0,5‑1 %. Además, contiene micronutrientes como hierro, magnesio, calcio y zinc, y una buena cantidad de materia orgánica que aumenta la retención de agua y la actividad microbiana del suelo.
Para el brócoli, que necesita un equilibrio entre crecimiento vegetativo y desarrollo de los cogollos, este perfil es ideal en la fase de crecimiento (hasta la aparición del primer botón). El nitrógeno favorece hojas verdes y tallos fuertes, mientras que el potasio refuerza la resistencia a plagas y enfermedades típicas del crucífero, como la pulgón o la mosca de la col.
En comparación con fertilizantes químicos, el compost entrega los nutrientes de forma lenta y sostenida, evitando quemaduras y reduciendo el riesgo de lixiviación en suelos arenosos de la zona del Levante o la Meseta.
Preparación del compost (casero)
Si dispones de espacio y residuos vegetales, hacer tu propio compost es muy sencillo y te garantiza un producto sin contaminantes.
| Ingrediente | Cantidad aproximada | Comentario |
|---|---|---|
| Restos de cocina (cáscaras, posos de café) | 3 kg | Evita carnes y lácteos |
| Restos de jardín (hojas secas, recortes) | 5 kg | Cortados en trozos de 5 cm |
| Estiércol de herbívoros (conejo, cabra) | 2 kg | Bien descompuesto |
| Agua | 10 L | Para mantener humedad |
Pasos para el compostaje
- Escoge un contenedor de madera o una lona perforada de 1 m³; colócalo en un sitio semi‑sombreado y bien ventilado.
- Capas alternas: inicia con una capa de material grueso (ramas pequeñas) de 15 cm, luego una capa de restos verdes y termina con una capa de hojas secas. Repite hasta agotar los materiales.
- Riega ligeramente después de cada capa para alcanzar una humedad similar a una esponja exprimida. En verano, en áreas como Murcia, añade agua cada 2‑3 días; en clima más fresco del norte, basta con regar una vez por semana.
- Voltea el montón cada 10‑14 días con una horquilla de jardín. El volteo introduce oxígeno y acelera la descomposición.
- Controla la temperatura: el interior debe alcanzar entre 55 y 65 °C durante al menos 3 días; si no, vuelve a voltear.
- Tiempo de maduración: en condiciones óptimas, el compost está listo en 2‑3 meses. Saber que está listo es fácil: el material se vuelve oscuro, con olor a tierra fresca y sin rastros de los ingredientes originales.
Una vez maduro, tamiza el compost para eliminar fragmentos grandes y guárdalo en bolsas de plástico perforadas en un sitio fresco. Se conserva bien hasta un año sin perder calidad.
Cómo aplicar el compost en brócoli
Dilución y dosificación
Existen dos formas habituales de usar compost con brócoli:
- Incorporación directa del compost sólido al suelo.
- Té de compost (solución líquida) para riego foliar y al pie de la planta.
Incorporación sólida
- Dosis: **3‑5 kg de compost por m² de cama de brócoli. Si tu parcela tiene 10 m², necesitarás entre 30 y 50 kg.
- Método: antes de la siembra, esparce el compost de forma homogénea y entierra 5‑10 cm con una azada. Después, riega bien para que los nutrientes empiecen a filtrarse.
Té de compost
- Preparación: vierte 500 g de compost en 5 L de agua (aprox. 1:10). Deja reposar 24 h sin mover, filtrando después con una tela fina.
- Aplicación: riega cada planta con 2‑3 L de té cada 15‑20 días durante la fase vegetativa (de marzo a mayo en la mayor parte de España). El té se aplica preferiblemente por la mañana temprano o al atardecer, evitando el sol intenso del mediodía, sobre todo en la Andalucía y la Comunidad Valenciana.
Frecuencia y momentos clave
| Etapa del brócoli | Acción recomendada | Meses típicos en España |
|---|---|---|
| Preparación del lecho (antes de sembrar) | Incorporar compost sólido | Feb‑mar |
| Crecimiento vegetativo (hojas) | Té de compost cada 15‑20 días | Mar‑jun |
| Antes del engrosamiento del cogollo | Aplicar una última capa de compost (3 kg/m²) | Julio‑agosto |
| Post‑cosecha | Añadir compost para mejorar suelo | Oct‑nov |
Precauciones
- No aplicar compost fresco directamente; podría quemar raíces por la alta actividad microbiana.
- Evita en exceso en la fase de cogollos: demasiado nitrógeno favorece hojas a costa de los botones.
- Mantén el suelo bien drenado; en zonas lluviosas como Galicia, mezcla el compost con arena gruesa (1:1) para evitar encharcamientos.
Cuándo usar y cuándo no
Cuándo usar compost en brócoli
- Cuando el suelo esté pobre en materia orgánica (menos del 2 % de materia orgánica visible).
- Si observas hojas amarillentas o crecimiento lento, señal de déficit de nitrógeno.
- En primavera, justo antes de la siembra o la replantación en macetas de 20‑30 L.
Cuándo evitar o reducir su uso
- Durante la maduración del cogollo (finales de verano), porque el exceso de nitrógeno puede retrasar la formación del botón.
- En suelos con alta salinidad (comunes en zonas costeras de Murcia y Almería), ya que el compost puede aumentar la carga salina.
- Si la planta muestra signos de exceso de humedad (pestañas negras, podredumbre de raíz); en esos casos, prioriza la mejora del drenaje antes de añadir más materia orgánica.
Beneficios y resultados esperados
Al usar compost de forma adecuada, notarás mejoras palpables en tan solo 2‑3 semanas:
- Hojas de color verde intenso, indicador de buen aporte de nitrógeno.
- Tallos más gruesos y resistentes, lo que facilita el trabajo de deshierbe y la defensa contra el viento.
- Cogollos más compactos y con mejor sabor, gracias a la disponibilidad gradual de potasio y fósforo.
- Reducción de plagas como el pulgón y la mosca de la col, ya que el suelo rico en microbiota compite con los patógenos.
- Mejora del suelo: mayor capacidad de retención de agua, lo que resulta clave en veranos secos de la península.
Si combinas el compost con una cobertura vegetal (paja o hierba corta) entre los surcos, la retención de humedad se potencia todavía más, y los resultados son aún más notables.
Conclusión
Fertilizar brócoli con compost es una práctica sencilla, económica y respetuosa con el medio ambiente. Preparar tu propio compost te brinda un abono de calidad, libre de químicos y adaptado a las necesidades de tu huerto. Recuerda: incorpora el compost sólido al preparar el lecho, riega con té de compost durante la fase vegetativa y ajusta la dosis a la etapa de desarrollo del brócoli. Con estos pasos, tendrás plantas vigorosas, menos problemas de plagas y una cosecha de brócoli sabrosa y saludable. ¡Manos a la obra y disfruta de los frutos de un huerto bien nutrido!