Fertilizar calabacines con ortiga: Guía completa y dosis

Fertilizar calabacines con ortiga: Guía completa y dosis

Si tienes calabacines en el huerto y buscas una forma barata y ecológica de nutrirlos, el purín de ortiga es una opción que vale la pena probar. Este fertilizante natural está cargado de nitrógeno, potasio y micronutrientes que mejoran el vigor de la planta y le aportan resistencia a plagas comunes. En este artículo te explico paso a paso cómo preparar el purín, cómo aplicarlo y qué resultados puedes esperar en tu parcela de Andalucía, la Comunidad Valenciana o cualquier zona mediterránea de España.


Propiedades del fertilizante de ortiga

El purín de ortiga se sitúa, en términos aproximados, alrededor de NPK 5‑5‑5, pero su verdadero valor está en los oligoelementos: hierro, magnesio, silicio y vitaminas que no aparecen en los fertilizantes químicos convencionales.

  • Nitrógeno (N): favorece el desarrollo rápido de hojas y tallos, esencial en la fase vegetativa de los calabacines.
  • Potasio (K): regula la absorción de agua y la resistencia a estrés hídrico, algo clave en los veranos calurosos de la Meseta y la Costa Levante.
  • Micronutrientes: hierro y magnesio mejoran la clorofila, mientras que el silicio refuerza la pared celular, dificultando la acción de pulgones y trips.

Para los calabacines, que demandan mucho nitrógeno al inicio y potasio al final del ciclo, el purín de ortiga actúa como un “todo en uno” natural. Además, su contenido orgánico mejora la estructura del suelo, aumentando la capacidad de retención de agua, algo muy útil en suelos arenosos de la Almería o la Murcia.


Preparación del purín de ortiga

Ingredientes

IngredienteCantidad
Ortigas frescas (hojas y tallos)1 kg
Agua de lluvia o desclorada10 L
Recipiente de plástico (10 L)1 unidad
Tela fina o malla1 pieza

Paso a paso

  1. Recolección: Busca ortigas antes de que florezcan, cuando sus hojas están más verdes. Usa guantes para evitar el picor y corta aproximadamente 1 kg de material.
  2. Triturado: Pica las ortigas en trozos medianos; cuanto más pequeño, más rápido liberarán sus compuestos.
  3. Llenado del cubo: Coloca las ortigas en el cubo de plástico y cubre con 10 L de agua sin cloro. Agua de lluvia es ideal porque no altera la fermentación.
  4. Fermentación: Cubre el cubo con una tela permeable (evita los mosquitos) y déjalo al sol, removiendo cada 48 h con una pala de madera. En climas cálidos de la Costa del Sol el proceso dura 10‑12 días; en la Castilla puede alargarse a 18‑20 días.
  5. Control: El purín está listo cuando deja de hacer espuma y adquiere un olor fuerte pero característico, ligeramente a “cáscara de huevo”.
  6. Filtrado y almacenamiento: Cuela el líquido con un colador fino y trasvásalo a garrafas de plástico bien tapadas. Guardado en un lugar oscuro y fresco, el purín se conserva 6‑8 meses sin perder su potencia.

Consejo del vecino de Extremadura: si deseas acelerar la fermentación, añade una cucharada de azúcar moreno al agua; eso alimenta a las bacterias beneficiosas y acelera la descomposición.


Cómo aplicar el purín de ortiga en calabacines

Dilución recomendada

  • Dosis estándar: 1 parte de purín por 10 partes de agua (1:10).
  • Ejemplo práctico: 100 ml de purín + 1 L de agua.

Esta proporción entrega suficiente nitrógeno sin quemar las raíces. Si lo usas como repelente foliar contra pulgones, diluye un poco más: 1:20 (50 ml en 1 L).

Métodos de aplicación

MétodoDetallesFrecuencia
Riego al pieVierte la solución alrededor de la base, evitando que el agua caiga sobre las hojas. Ideal en la fase vegetativa (primeras 4‑6 semanas).Cada 15‑20 días
Pulverización foliarAplica con atomizador en hora de la tarde, evitando sol intenso. Útil para prevenir pulgones y trips.Cada 10‑12 días (solo si la plaga está presente)
Regado antes de la cosechaReducción de nitrógeno a 1:15 para evitar crecimiento excesivo de tela antes de la recolección.Último mes antes de la cosecha

Dosis por planta

Un calabacín adulto necesita 2‑3 L de solución diluida por riego. Si trabajas en macetas de 30 L, basta con 300‑400 ml de purín en el total de agua que uses para el riego semanal.

Precauciones imprescindibles

  • Nunca apliques el purín sin diluir: el ácido y las sales pueden quemar la raíz y desvirtuar el sabor del fruto.
  • Aplica siempre en la mañana temprana o al atardecer; el sol fuerte puede evaporar los nutrientes antes de que la planta los absorba.
  • Evita regar sobre flores o frutos; el exceso de nitrógeno en esas partes favorece el crecimiento de tejido verde en lugar de frutos.
  • Controla la humedad: en suelos muy arcillosos reduce la dosis a 1:12 para evitar encharcamiento.

Cuándo usar y cuándo no usar el purín de ortiga

Momento óptimo

  • Primavera (marzo‑mayo): justo cuando los calabacines empiezan su brotación, el purín da el empujón de nitrógeno que necesitan.
  • Etapa vegetativa (hasta aparición de los primeros frutos): mantener la dilución 1:10 y regar cada 15 días.
  • Climas secos: en la zona interior de León o en la Córdoba árida, aumenta la frecuencia a cada 10 días para compensar la rápida evaporación.

Situaciones para evitar

  • Plena fructificación (julio‑agosto): el exceso de nitrógeno puede retrasar la maduración del fruto y hacer que el calabacín sea más pequeño y fibroso. Cambia a una solución 1:15 o suspende el uso y pasa a un fertilizante rico en potasio, como cáscara de huevo molida.
  • Plántulas menores de 3 semanas: sus raíces son demasiado delicadas; usa agua sola o una solución muy ligera 1:20.
  • Invierno (diciembre‑febrero): cuando la planta está en reposo, el aporte de nutrientes se vuelve innecesario y puede favorecer la aparición de hongos en suelos fríos de la Galicia o el País Vasco.
  • Suelos muy salinos: si notas manchas amarillas en los bordes de las hojas, el purín puede empeorar la toxicidad; revisa la conductividad del suelo antes de aplicar.

Beneficios y resultados esperados

Con un programa regular de purín de ortiga notarás cambios visibles en menos de dos semanas:

  • Hojas de tono verde oscuro y mayor densidad, señal de que el nitrógeno está siendo absorbido eficientemente.
  • Tallos más gruesos y menos propensos a romperse bajo el peso de los frutos, algo que aprecié en mis huertos de Málaga.
  • Reducción de plagas: los pulgones y trips evitan las plantas con olor a ortiga, por lo que el número de tratamientos químicos disminuye en un 30‑40 %.
  • Frutos más uniformes y con mejor sabor, ya que el potasio favorece la acumulación de azúcares en el interior del calabacín.

En mi experiencia, los calabacines cultivados con purín de ortiga alcanzan su mayor rendimiento entre 60‑80 días después de la primera aplicación, siempre que el riego sea suficiente y el suelo tenga buen drenaje.


Conclusión

Fertilizar calabacines con ortiga es una técnica sencilla, económica y respetuosa con el medio ambiente que cualquier hortelano español puede poner en práctica. Con 1 kg de ortigas, 10 L de agua y un poco de paciencia durante la fermentación, tendrás un fertilizante potente que impulsa el crecimiento, fortalece la planta y disminuye la presión de plagas. Recuerda respetar las dosis, aplicar en los momentos adecuados del ciclo y ajustar la frecuencia según el clima de tu zona. Así, tus calabacines estarán listos para dar el mejor rendimiento en verano, y tú disfrutarás de una cosecha saludable sin recurrir a químicos. ¡Manos a la obra y a disfrutar del sabor del huerto!