Fertilizar fresas con humus de lombriz: guía completa y dosis
- 03 Nov, 2025
Si cultivas fresas en la huerta de tu patio, seguramente ya sabes que el suelo es el alma del fruto. Fertilizar fresas con humus de lombriz aporta una ración equilibrada de nitrógeno, fósforo y potasio, además de abundantes micro‑elementos que mejoran la absorción de agua. En este artículo te explico paso a paso cómo producir el humus, la dosis correcta y el momento ideal para que tus plantas den fresas jugosas y resistentes.
Propiedades del humus de lombriz
El humus de lombriz es un fertilizante orgánico que se sitúa entre el 40 y 60 % de nitrógeno (N) disponible, 20‑30 % de fósforo (P₂O₅) y 10‑15 % de potasio (K₂O). Además contiene micronutrientes como hierro, zinc, cobre y manganeso, esenciales para la síntesis de clorofila y la defensa contra patógenos.
Para las fresas, estas características se traducen en:
- Crecimiento vegetativo rápido: el N favorece la expansión de hojas y tallos, aumentando la superficie fotosintética.
- Desarrollo de raíces fuertes: el P estimula la ramificación radicular, lo que mejora la captación de nutrientes y agua.
- Mayor resistencia a ántracnosis y escarabajo de la fresa: el K refuerza la pared celular y la capacidad de la planta para tolerar estrés hídrico.
A diferencia de los fertilizantes químicos, el humus se libera de forma lenta y constante, evitando el riesgo de “quema” de raíces y reduciendo la lixiviación de nitratos.
Preparación del humus de lombriz (casero)
- Instala una lombricultura de 200‑300 l en un composteador de madera o plástico, preferiblemente en un sitio sombreado y protegido del viento.
- Alimenta a las lombrices con restos orgánicos frescos: cáscaras de vegetales, residuos de cocina (sin cítricos ni carnes), papel de cocina sin tintas y una pequeña cantidad de tierra de jardín. La proporción ideal es 3 partes de materia verde por 1 parte de materia marrón.
- Mantén la humedad entre 60‑70 %, similar a una esponja escurrida. Riega con agua de lluvia o desclorada cuando la capa superior se vea seca.
- Ventila la caja cada 7‑10 días removiendo la capa superior con una pala de mano para evitar malos olores y favorecer la actividad microbiana.
- Cosecha el humus cuando la materia orgánica se haya transformado en un material oscuro, con textura terciopelo y olor a tierra forestal. En climas mediterráneos (veranos > 30 °C) el proceso dura 60‑90 días; en zonas más frías (meseta central) puede tardar hasta 120 días.
Una vez obtenido, tamiza el humus para eliminar fragmentos de luz y guárdalo en bolsas de papel o en un cubo de plástico con tapa, en un sitio fresco y seco. Así conservarás su efectividad durante hasta 12 meses.
Cómo aplicar el humus de lombriz en fresas
Dilución y dosis
- Dilución estándar: 1 kg de humus por 10 l de agua (1:10).
- Dosis por planta adulta: 500 ml de solución (aprox. 50 g de humus) distribuidos en el área de la raíz, equivalente a 2 l de solución por cada m² de cultivo.
Método de aplicación
- Riego al pie: vierte la solución alrededor del cepellón, evitando que caiga sobre los frutos. Esto permite que el N se absorba directamente por las raíces.
- Aplicación foliar ligera: en épocas de fuerte floración, usa una dilución 1:20 (250 ml de humus en 5 l de agua) y rocía suavemente la corona y los tallos. No exceeds 5 ml m⁻² para no promover la aparición de moho.
Frecuencia
- Primera fase (plantación y establecimiento): aplica cada 15 días durante los dos primeros meses.
- Fase de crecimiento (abril‑julio en la mayor parte de España): pasa a cada 30 días.
- Fase de fructificación (agosto‑octubre): reduce a una sola aplicación a principios de agosto para dar un impulso final de K.
Momento del día
- Riega temprano al amanecer o al final de la tarde cuando la evaporación es mínima; así la solución penetra mejor y reduces el riesgo de quemaduras solares en las hojas jóvenes.
Precauciones
- Nunca apliques humus sin diluir: el sólido puede obstruir los poros del sustrato y provocar pudrición radicular.
- Evita regar en exceso: el exceso de agua triviales la liberación de nitrógeno y favorece la aparición de hongos.
- No apliques sobre frutos en desarrollo: pueden absorber sabores metálicos y alterar la dulzura de la fresa.
Cuándo usar y cuándo no usar el humus de lombriz
Mejor momento
- Primavera (marzo‑abril): cuando las plantas salen del reposo y comienzan a desarrollar hojas nuevas.
- Después del primer pico de floración (final de mayo): para reforzar la raíz antes de la carga de fruta.
Situaciones en las que hay que evitarlo
- Invierno en zonas de alta helada (meseta central, zona de montaña): el suelo está inactivo y el N no se asimila, pudiendo acumularse y dañar la raíz.
- Plántulas muy jóvenes (< 4 semanas): su sistema radicular aún es delicado; mejor usar un sustrato ligero y refrescado con harina de mar o compost muy bien descompuesto.
- Cuando la hoja muestra amarillamiento por exceso de nitrógeno: suspende la aplicación hasta que la coloración vuelva a verde intenso.
Beneficios y resultados esperados
Con un programa regular de humus de lombriz notarás:
- Hojas de color verde oscuro en 7‑10 días, señal de buena absorción de nitrógeno.
- Raíces más densas y profundas, lo que mejora la retención de agua y la tolerancia a períodos secos, algo crucial en el clima mediterráneo.
- Frutos más grandes y con mayor contenido de azúcar, ya que el K favorece la síntesis de glucosa en la fruta.
- Reducción de plagas como ácaros y escarabajo de la fresa, gracias al aumento de compuestos fenólicos en el tejido vegetal.
En mi huerto de Almería, tras aplicar el humus según el calendario propuesto, la producción aumentó un 35 % respecto al año anterior y la calidad del fruto obtuvo la certificación de “sabor superior” en la feria local.
Conclusión
Preparar y aplicar humus de lombriz en tus fresas es una de las formas más sostenibles y eficaces de nutrir el cultivo. Con una lombricultura casera, una dilución adecuada (1:10) y un calendario que siga la vida de la planta, conseguirás plantas vigorosas, frutos más dulces y una huerta menos dependiente de productos químicos. Anímate a probarlo: el material está al alcance de cualquier jardinero y los resultados hablan por sí mismos. ¡Tus fresas te lo agradecerán!