Fertilizar naranjo con compost: Guía completa y dosis
- 03 Nov, 2025
Si tienes un naranjo en tu huerto de Andalucía, Valencia o cualquier zona del Mediterráneo, seguro que alguna vez te has preguntado cuál es la mejor manera de nutrirlo sin recurrir a químicos. Fertilizar naranjo con compost es una solución ecológica, barata y muy eficaz que aprovecha residuos orgánicos locales. En este artículo te explico paso a paso qué es el compost, cómo prepararlo, la dosis exacta para cada árbol y los momentos ideales del año para aplicarlo, todo con datos concretos adaptados al clima español.
Propiedades del compost
El compost es un abono orgánico rico en materia orgánica y micro‑y macro‑nutrientes. Su composición típica ronda 1 % ‑ 2 % de nitrógeno (N), 0,3 %‑0,6 % de fósforo (P₂O₅) y 0,8 %‑1,5 % de potasio (K₂O). Además lleva calcio, magnesio y oligoelementos como hierro y zinc, esenciales para la salud de los cítricos.
Para los naranjos, el compost aporta tres beneficios clave:
- Mejora de la estructura del suelo – aumenta la porosidad y retención de agua, fundamental en suelos arcillosos de la zona de Murcia.
- Aporte sostenido de nitrógeno – favorece el desarrollo vegetativo y la producción de hojas verdes, que a su vez alimentan la formación de frutos.
- Estimulación de la microbiota benéfica – los microorganismos descomponedores favorecen la disponibilidad de fósforo y potasio, mejorando la resistencia a plagas como la mosca del cítrico.
A diferencia de fertilizantes químicos, el compost libera sus nutrientes gradualmente, evitando quemaduras y reduciendo el riesgo de lixiviación en suelos con alta pendiente, como los de la sierra de Granada.
Preparación del compost (si lo haces en casa)
Ingredientes y cantidades
- Restos verdes (corteza de verduras, recortes de hortalizas, restos de café) – 30 % del total.
- Restos marrones (hojas secas, paja, ramas pequeñas) – 70 % del total.
- Agua – suficiente para que la mezcla tenga la consistencia de una esponja húmeda, sin llegar a empaparse.
Para obtener 30 L de compost fresco, necesitas aproximadamente 10 kg de material seco (7 kg marrón + 3 kg verde).
Proceso paso a paso
- Selecciona un contenedor de 1‑2 m³ (un cajón de madera o una caja de plástico con agujeros de ventilación).
- Capa base: coloca una capa de 5 cm de ramas pequeñas o paja para favorecer el drenaje.
- Añade alternadamente una capa de restos verdes (5 cm) y una de marrones (10 cm). Cada dos capas, humedece ligeramente con agua.
- Voltea la pila cada 7‑10 días con una horca o pala. Esta aireación evita la fermentación anaeróbica y acelera la descomposición.
- Controla la temperatura: la pila debe alcanzar entre 55 °C y 65 °C durante al menos 3 días; ese pico mata patógenos y semillas de malezas.
- Maduración: tras 6‑8 semanas de volteos regulares, el material se vuelve homogéneo, oscuro y con olor a tierra. Si todavía huele a materia fresca, espera unos días más.
Almacenamiento
Una vez maduro, filtra el compost con un tamiz de 2 mm para eliminar fragmentos grandes. Guarda el polvo fino en bolsas de yute o en un contenedor hermético en el sótano o garaje. Se conserva bien 12‑18 meses si se mantiene seco y a temperatura ambiente.
Cómo aplicar el compost al naranjo
Dosis exacta
- Árbol joven (2‑3 años): 2 kg de compost bien desmenuzado, distribuidos en un círculo de 30‑40 cm de diámetro alrededor del tronco.
- Árbol adulto (más de 5 años): 3‑4 kg, extendiendo el círculo hasta 60‑80 cm del tronco, que corresponde al área radicular superficial.
Método de aplicación
- Limpia el área alrededor del naranjo, retirando hierbas invasoras y restos de poda.
- Extiende el compost en una capa de 5 cm de grosor, sin cubrir la base del tronco para evitar la pudrición.
- Riega ligeramente con 15‑20 L de agua para que el abono se integre al suelo y evite “quemaduras” de nitrógeno.
- Mulching opcional: cubre la capa con paja o astillas de madera para conservar humedad, sobre todo en verano.
Calendario de aplicación
- Primavera (marzo‑abril): después de la última helada, cuando la temperatura media diaria está entre 15 °C y 22 °C. Esta fase ayuda al árbol a iniciar un brote vigoroso antes de la floración.
- Otoño (octubre‑noviembre): cuando las temperaturas bajan a 12 °C‑18 °C, el compost favorece la acumulación de reservas de carbohidratos que el árbol usará en la siguiente temporada.
En climas más cálidos de la Costa Tropical de Granada o Almería, puedes repetir la aplicación en mayo si el suelo muestra signos de agotamiento (hojas amarillentas). En zonas más frías como la Sierra de Gredos, basta con una sola puesta en primavera.
Precauciones
- No aplicar compost directamente sobre flores o frutos; puede atraer plagas y favorecer la aparición de mohos.
- Evita exceso de agua después de la aplicación en suelos ya saturados; el nitrógeno se puede perder por escorrentía.
- Si el árbol muestra signos de déficit de potasio (manchas amarillas en los bordes de las hojas), complementa con una capa fina de cáscara de huevo triturada (1 kg por árbol).
Cuándo usar y cuándo no
Momentos ideales
- Tras la poda de invierno: el árbol está en fase de renovación y absorberá mejor los nutrientes.
- Antes de la fructificación (finales de primavera) para reforzar la estructura vegetativa y asegurar una buena cosecha.
Situaciones a evitar
- Durante la floración intensa (abril‑mayo): el exceso de nitrógeno favorece el crecimiento vegetativo en detrimento de la formación de frutos.
- En periodos de sequía prolongada sin posibilidad de regar: el compost puede secar la capa superficial y dificultar la absorción de agua.
- En suelos muy alcalinos (>pH 8) sin corrección previa; el compost, aunque ácido‑moderado, no es suficiente para bajar el pH y puede generar deficiencia de hierro.
Beneficios y resultados esperados
Con una aplicación regular de compost verás mejoras notables en tu naranjo en apenas 4‑6 semanas:
- Hojas verde oscuro y mayor densidad foliar, indicativo de buen aporte de nitrógeno.
- Raíces más extensas y gruesas, que mejoran la absorción de agua y la resistencia a la sequía.
- Frutos más grandes y dulces, porque el árbol dispone de reservas de potasio y magnesio para la síntesis de azúcares.
- Reducción de plagas como pulgones y cochinillas, gracias al equilibrio microbiano del suelo que favorece enemigos naturales (ácaros depredadores).
A medio plazo, el uso continuo de compost disminuye la necesidad de fertilizantes químicos, lo que se traduce en ahorro económico (menos compra de fertilizantes) y menor impacto ambiental.
Conclusión
Fertilizar naranjo con compost es una práctica sencilla, económica y perfectamente adaptada al clima mediterráneo de España. Con 2‑4 kg de compost bien maduro por árbol, aplicados en primavera y otoño, conseguirás un cultivo más vigoroso, frutos de mejor calidad y un suelo saludable. Recuerda seguir las dosis, respetar los momentos del año y complementar con mulch y riego suficiente. Así, tu naranjo te recompensará con cosechas abundantes año tras año, sin depender de químicos y manteniendo viva la tradición ecológica de los huertos españoles. ¡Manos a la obra y a disfrutar de esas naranjas jugosas!