Fertilizar calabacín con estiércol: Guía completa y dosis
- 14 Nov, 2025
Si tienes calabacines en tu huerto, seguro que buscas una forma de que crezcan vigorosos, con frutos abundantes y sin gastar en fertilizantes industriales. Fertilizar calabacín con estiércol es una solución sencilla, ecológica y muy eficaz, sobre todo en las tierras de la Meseta y la zona mediterránea donde el suelo suele ser algo pobre en materia orgánica. En este artículo te explico paso a paso cómo preparar, aplicar y sacarle el máximo rendimiento a este abono tradicional, siempre con datos concretos de dosis, calendario y precauciones.
1. Propiedades del estiércol para el calabacín
El estiércol es un fertilizante orgánico completo porque aporta los tres macronutrientes esenciales y una gran cantidad de micronutrientes. Un estiércol de vaca bien compostado contiene aproximadamente 1,5 % de nitrógeno (N), 0,6 % de fósforo (P₂O₅) y 1,2 % de potasio (K₂O), además de calcio, magnesio y hierro.
- Nitrógeno (N): impulsa el crecimiento de hojas y tallos, fundamental para que los calabacines desarrollen una vigorosa fronda.
- Fósforo (P): favorece la formación de raíces profundas y la aparición de flores, mejorando la posterior fructificación.
- Potasio (K): aumenta la resistencia a enfermedades y ayuda a que los frutos alcancen su tamaño máximo sin deformarse.
Comparado con el fertilizante químico 10‑10‑10, el estiércol libera sus nutrientes lentamente, lo que evita sobre-fertilizaciones y reduce el riesgo de quemaduras en las raíces. Además, mejora la estructura del suelo, aumentando su capacidad de retención de agua –un punto clave en los veranos secos de Andalucía y Valencia.
2. Preparación del estiércol (si lo haces en casa)
Aunque puedes comprar estiércol ya compostado en cualquier cooperativa agraria, preparar el propio abono es muy gratificante y, en zonas rurales, prácticamente gratuito. Aquí tienes el proceso paso a paso:
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Recolección
- Consigue estiércol de vaca o cabra fresco (aprox. 1 kg por cada 10 m²).
- Evita estiércol de oveja o caballo si tiene gran cantidad de paja, pues tardará más en descomponerse.
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Mezcla inicial
- Colócalo en una lona o fosa de compost de 2 m³.
- Añade una parte de paja seca o serrín por cada parte de estiércol. Esta materia carbonosa ayuda a equilibrar la relación C/N y evita malos olores.
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Humedecimiento
- Rocía con agua suficiente para que la mezcla esté humedecida, pero no encharcada (≈ 60 % de humedad).
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Volteo
- Cada 7‑10 días voltea la pila con una horca o pala, incorporando oxígeno y acelerando la fermentación.
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Tiempo de maduración
- En clima mediterráneo (≈ 25 °C en verano) el estiércol está listo en 45‑60 días. En la zona continental, como Madrid, cuenta con 90‑120 días.
- El abono está listo cuando pierde el olor a amoníaco, adquiere un color marrón oscuro y se deshace fácilmente con la mano.
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Almacenamiento
- Guarda el estiércol maduro en sacos de yute o en una tonelería cubierta. Se conserva bien hasta 12 meses si se mantiene seco y ventilado.
Consejo práctico: Si tu huerto está en la costa de Galicia, aprovecha la alta humedad y realiza el volteo cada 5 días para evitar la compactación.
3. Cómo aplicar el estiércol en calabacines
Esta sección es la más importante porque el éxito depende de la dilución, momento y modo de aplicación.
Dilución y dosis
- Aplicación en sólido:
- 5‑10 kg de estiércol maduro por 100 m² de cultivo.
- Distribúyelo en un círculo de 30 cm alrededor de cada planta, a 10‑15 cm de la base del tallo.
- Aplicación líquida (extracto):
- Disuelve 1 kg de estiércol en 10 L de agua.
- Después de 24 h filtra y usa 200‑300 ml de este té por planta, rociado al pie de la raíz.
Método de aplicación
- Riego al pie (preferido): esparce el estiércol sólido y cúbrelo ligeramente con tierra fina; riega abundantemente para que los nutrientes se infiltren.
- Riego con té de estiércol: utiliza una regadera de plástico y entrega la solución directamente al sustrato. Evita que el líquido se acumule sobre las hojas, ya que puede favorecer hongos.
Frecuencia
- Primera aplicación: cuando los calabacines tienen 8‑10 hojas verdaderas (aprox. finales de abril en la zona mediterránea, mayo en la meseta).
- Repetición: cada 4‑6 semanas mientras la planta sigue en fase vegetativa.
- Última aplicación: deja de fertilizar 30 días antes de la primera cosecha para que los frutos no absorban exceso de nitrógeno y tengan mejor sabor.
Mejor momento del día
- Aplica por la mañana temprano o al atardecer, cuando la temperatura está entre 15‑20 °C y la evaporación es mínima.
Precauciones
- No apliques estiércol fresco: el nitrógeno en forma de amoníaco quema las raíces y puede transmitir patógenos.
- Evita el exceso: más de 15 kg/100 m² puede provocar un crecimiento desordenado y frutos alargados.
- Mantén el suelo ligeramente húmedo antes de la aplicación; el estiércol seco no se integra bien.
4. Cuándo usar y cuándo evitar el estiércol en calabacines
Cuándo usar
- Primavera y verano tempranos: de marzo a julio en la zona mediterránea, cuando la temperatura media oscila entre 16‑25 °C.
- Suelo pobre en materia orgánica (menos de 2 % de materia orgánica).
- Plantas con síntomas de carencia de nitrógeno: hojas amarillentas, crecimiento lento.
Cuándo no usar
- Época de fructificación avanzada (a partir de agosto en la mayor parte de España). El exceso de nitrógeno retrasa la maduración y reduce la dulzura.
- Días de heladas o temperaturas bajo 5 °C: el estiércol húmedo puede congelarse y dañar las raíces.
- Plántulas de menos de 4 semanas: son demasiado delicadas; mejor usar un abono líquido de algarroba o té de compost a baja dosis.
5. Beneficios y resultados esperados
Con una aplicación regular de estiércol bien compostado notarás:
| Beneficio | Tiempo de aparición |
|---|---|
| Hojas verde oscuro y vigorosas | 7‑10 días |
| Raíces más gruesas y mayor absorción de agua | 2‑3 semanas |
| Frutos más grandes y uniformes | 4‑6 semanas después de la primera aplicación |
| Reducción de plagas como ácaros y pulgones (por mayor resistencia) | 3‑4 semanas |
Los calabacines fertilizados con estiércol tienden a presentar menos problemas de mildiu y pudrición de raíces, gracias al aumento de la actividad microbiana del suelo. Además, al mejorar la capacidad de retención de agua, reduces el número de riegos durante los meses más cálidos, lo que es una ventaja económica y medioambiental.
Dato curioso: En la comarca del Sierra de Guadarrama, los agricultores que usan estiércol de oveja en sus calabacineras reportan un incremento del 15 % en rendimiento frente a los que optan por fertilizantes químicos.
6. Conclusión
Fertilizar calabacín con estiércol es una práctica sencilla, rentable y respetuosa con el medio ambiente. Basta con contar con un buen estiércol compostado, aplicar la dosis adecuada (5‑10 kg/100 m²), respetar los momentos del ciclo de la planta y evitar la sobre-fertilización en la fase de fruto. Con estos pasos, tus calabacines crecerán fuertes, darán cosechas abundantes y tú disfrutarás de un huerto más saludable y sostenible. ¡Anímate a probarlo esta primavera y verás cómo tu huerto se transforma!