Berenjena con pudrición: causas y soluciones efectivas
- 19 Nov, 2025
1. Introducción
Ver que tus berenjenas terminan con fruto blando, pudrición y un olor desagradable es frustrante, sobre todo cuando has invertido tiempo y agua. Esa pudrición es un síntoma que puede deberse a varias causas: desde un riego inadecuado hasta infecciones fúngicas que se aprovechan de la humedad. La buena noticia es que, con un poco de observación y los cuidados correctos, puedes devolver la salud a tu cultivo y cosechar frutos firmes y sabrosos.
En este artículo repasaremos las causas más habituales, cómo diferenciarlas y, lo más importante, qué pasos seguir para erradicarlas de forma segura y ecológica.
2. Causas posibles del problema
1. Exceso de riego y mal drenaje (causa más frecuente). Cuando el sustrato permanece húmedo durante días, las raíces se ahogan y los frutos absorben demasiada agua, lo que favorece la descomposición interna. En zonas como Andalucía o Extremadura, donde el verano es seco pero los regadíos son intensivos, este problema se multiplica. Busca que la capa superior de tierra se seque al menos 5 cm antes de volver a regar.
2. Hongos del género Phytophthora o Botrytis. Estos patógenos llegan con el aire húmedo y se establecen en la piel del fruto, provocando manchas acuosas que luego se vuelven negras y blandas. Son comunes en cultivos bajo cubierta o en invernaderos de la Comunidad Valenciana donde la humedad relativa supera el 80 % por la noche.
3. Heridas mecánicas o manipulación brusca. Golpes al cosechar o al colocar las plantas demasiado juntas generan rupturas en la epidermis, punto de entrada ideal para bacterias y hongos. En huertos urbanos de Madrid, donde a menudo se usan bandejas estrechas, este error pasa desapercibido hasta que aparecen los primeros frutos podridos.
Causas menos frecuentes:
- Deficiencia de calcio (pudrición apical, aunque más típica en tomate).
- Temperaturas nocturnas muy bajas (menos de 10 °C) que retrasan la maduración y favorecen la humedad.
- Plagas perforadoras como la mosca de la berenjena (Dacus spp.) que dejan túneles por donde entran los microbios.
3. Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Observación sistemática
- Dónde aparece la pudrición: si solo afecta a los frutos que están en contacto con el suelo, probablemente sea mal drenaje. Si aparecen en la parte superior de la planta, piensa en hongos aerotransportados.
- Aspecto de la mancha: manchas acuosas y de rápido crecimiento apuntan a Botrytis; manchas negras y secas indican daño mecánico o Phytophthora.
- Estado del sustrato: introduce el dedo a 10 cm de profundidad; si está empapado, el riego es el culpable.
Tabla de diagnóstico rápida
| Síndrome | Señal clave | Posible causa |
|---|---|---|
| Frutos blandos, piel brillante | Manchas acuosas que se expanden rápidamente | Botrytis cinerea (hongo) |
| Manchas negras, tejido podrido | Área escura con olor a moho | Phytophthora o exceso de riego |
| Fruto con rasgaduras visibles | Heridas mecánicas, fruta desfigurada | Manipulación brusca o poda inadecuada |
| Pudrición en frutos bajo la planta | Solo los que tocan el suelo | Mal drenaje / exceso de riego |
Después de identificar el patrón, confirma la hipótesis revisando la humedad del suelo y la ventilación del invernadero.
4. Soluciones paso a paso
Si el culpable es exceso de riego y drenaje insuficiente
- Ajusta la frecuencia: riega solo cuando los 5 cm superiores de la tierra estén secos. En climas cálidos de Murcia, esto suele ser cada 3-4 días; en zonas más frescas, cada 5-6 días.
- Mejora el sustrato: incorpora 30 % de perlita o arena gruesa al resto de la maceta. En el huerto, haz surcos de 30 cm de profundidad y rellénalos con una mezcla de tierra vegetal y arena de río.
- Instala drenaje: si cultivas en bandejas, perfora 4‑6 agujeros de 1 cm por cada 10 cm² de fondo.
- Controla la humedad: usa un higrómetro de suelo (disponible por ≈5 €) y apunta a valores entre 30‑45 %.
Resultado: la pudrición suele retroceder en 7‑10 días una vez que el exceso de agua desaparece.
Si la causa son hongos Botrytis o Phytophthora
- Aplicación de biocontrol: rocía extracto de Trichoderma harzianum (disponible en tiendas de agricultura ecológica) a 5 ml por litro de agua, cada 7 días durante la fase de fructificación.
- Mejora la ventilación: abre las ventanas del invernadero al atardecer para que la temperatura baje 3‑5 °C y la humedad disminuya. En huertos al aire libre, poda las hojas inferiores para crear flujo de aire.
- Fungicida casero: una solución de 1 % de bicarbonato de sodio (10 g en 1 l de agua) aplicada antes de la lluvia protege el cutis del fruto. No supera 2‑3 aplicaciones por ciclo.
- Retira los frutos dañados: corta y elimina inmediatamente cualquier fruto con manchas. Quémalo o sepáralo en una bolsa cerrada para evitar la reinfección.
Resultado: la progresión del moho se detiene en 5‑7 días; los frutos sanos continúan su desarrollo.
Si la pudrición proviene de heridas mecánicas
- Maniobra con cuidado: al cosechar, utiliza tijeras de podar afiladas y corta los frutos dejando un centímetro de tallo. Evita golpear la planta con la cesta.
- Espaciado adecuado: planta las berenjenas a 50‑60 cm de distancia; así cada planta recibe suficiente luz y el aire circula. En Cataluña, este espaciamiento también reduce la humedad del interior de la hoja.
- Envoltura protectora: cubre los frutos recién formados con una malla anti‑insectos de 1 mm de malla. Esto amortigua golpes y evita la entrada de patógenos.
- **Aplica una capa ligera de cáscara de huevo triturada al suelo alrededor de la planta; actúa como barrera física y aporta calcio.
Resultado: la aparición de nuevas heridas disminuye y, con una buena gestión del riego, los frutos permanecen sanos.
5. Prevención futura
Para que la pudrición no vuelva a aparecer, incorpora estas buenas prácticas en tu calendario de cultivo:
- Fertiliza con calcio cada primavera usando yeso agrícola (2 kg/ha) o añadiendo cáscaras de huevo al compost.
- Riega por goteo con reguladores de caudal; evita el riego por aspersión que moja la fruta.
- Ventila los invernaderos al menos 2 horas al día, sobre todo en los meses de julio‑agosto cuando la humedad relativa supera el 70 %.
- Inspecciona semanalmente los frutos; eliminar los primeros síntomas evita que el patógeno se disemine.
6. Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que algunos frutos inmaduros caigan o presenten leves manchas superficiales; la planta los reemplaza sin problemas. Sin embargo, debes actuar con urgencia si:
- Más del 30 % de la cosecha muestra pudrición simultánea.
- Los frutos presentan olor a moho o exudado acuoso.
- La altura de la planta se reduce y aparecen hojas amarillentas junto a la pudrición, señal de que el problema podría estar en las raíces.
En esos casos, implementa el diagnóstico rápido y aplica la solución adecuada de inmediato.
7. Conclusión
La pudrición en berenjenas suele deberse a exceso de riego, hongos o heridas mecánicas. Observando dónde aparecen los síntomas, revisando la humedad del sustrato y la ventilación, podrás identificar la causa y aplicar la medida correcta: ajustar riegos, usar biocontrol o cuidar la manipulación. Con estos pasos tu cosecha volverá a producir frutos firmes y sabrosos en tan solo una o dos semanas. ¡Ánimo, que con paciencia y un poco de observación, tu huerto volverá a brillar!