Cómo regar cactus: Guía completa
- 27 Oct, 2025
Si tienes cactus en tu huerto o balcón, sabes que su aspecto suculento a veces confunde a la hora de preguntar: ¿cómo regar cactus sin ahogarlos? A diferencia de las hortalizas, los cactus almacenan agua en sus tejidos, por lo que la rutina de riego es mucho más puntual. En este artículo te explico, paso a paso, cuánta agua necesitan, con qué frecuencia y qué trucos usar según la zona de España y la fase de crecimiento.
Frecuencia y cantidad de riego
Etapas de la planta y sus necesidades
| Etapa | Frecuencia típica* | Cantidad de agua** | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Plántula (primeras 4‑6 semanas) | Cada 4‑5 días | 150‑250 ml por maceta de 10 cm | El sustrato debe mantenerse ligeramente húmedo, no encharcado. |
| Crecimiento vegetativo (meses 2‑6) | Cada 7‑10 días | 300‑500 ml por planta en maceta de 20 cm | El riego se hace al pie, evitando que caiga sobre el tallo. |
| Madurez (a partir del sexto mes) | Cada 10‑14 días | 500‑800 ml por planta en maceta de 30 cm o 15‑20 l por m² en huerto | En periodos de alta temperatura el intervalo puede acortarse a 7‑8 días. |
| Periodo de reposo (invierno, > 10 °C nocturnas) | Cada 15‑20 días | 200‑300 ml por maceta pequeña | Reduce la frecuencia; el cactus entra en una fase de bajo consumo. |
* Las frecuencias son orientativas; siempre verifica la humedad del sustrato.
** Las cantidades se refieren al volumen de agua que penetra hasta 10 cm de profundidad.
Cómo medir la humedad del sustrato
- Dedos: inserta el dedo a 5 cm de profundidad; si está seco, riega.
- Peso de la maceta: levanta la maceta antes y después del riego; la diferencia de 150‑200 g indica un riego completo para macetas de 10 cm.
- Varilla de madera: introduce una astilla y observa si sale humedecida.
Métodos de riego recomendados
- Riego por goteo: ideal para macetas agrupadas; programa 10‑12 min a 2 l/h por cada 5 plantas.
- Manguera de lento caudal: si riegas al suelo, dirige el chorro al pie y deja que se infiltre 5‑10 min.
- Inmersión: en macetas de barro, sumérgelas en un recipiente con agua hasta que la tierra se empape (aprox. 30 min).
Tip: Nunca riegues cuando el sustrato está húmedo; el exceso de agua provoca podredumbre de raíces, un problema común en climas atlánticos.
Variaciones climáticas y estacionales
Mediterráneo (Andalucía, Murcia, Levante)
En la costa mediterránea las temperaturas de verano superan los 35 °C y la humedad es baja. Aquí el riego de los cactus se acorta a 7‑8 días y la cantidad sube a 800‑1000 ml por planta adulta. Un manto de grava de 3 cm ayuda a reducir la evaporación y evita que el agua se escurra demasiado rápido.
Continental (Madrid, Castilla‑La Mancha)
Los veranos son calurosos, pero las noches son frescas. En primavera y otoño, mantén la frecuencia 10‑12 días; en verano, con 30‑40 °C, corta a 6‑7 días y usa riego por goteo para aplicar el agua de forma lenta y controlada. En invierno, si las heladas llegan a ‑4 °C, suspende el riego y protege la base con una capa de paja.
Atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria)
El clima es más húmedo y la temperatura rara vez supera los 28 °C. Los cactus requieren menos riego, con intervalos de 12‑15 días incluso en verano, siempre que el sustrato esté bien drenado. Aprovecha la lluvia natural y, si riegas, hazlo solo al amanecer para que el exceso drene antes de la noche.
Canarias y zona subtropical de Málaga/Granada
En estas áreas la temperatura es estable (20‑25 °C) y la humedad relativa es alta. La regla es una sola riego al mes en macetas de 30 cm, con 400‑500 ml, y multiañal por suelo bien arenoso. Añade corteza de pino al sustrato para mejorar la aireación.
Señales de problemas de riego
Falta de agua
- Hojas arrugadas y punteadas con aspecto de papel; el tejido suculento se contrae.
- Crecimiento detenido; la planta permanece diminuta incluso después de meses.
- Raíces visibles en la superficie del sustrato, buscando humedad.
Si observas estos síntomas, aumenta la frecuencia en 2‑3 días y verifica que el agua penetre al menos 10 cm.
Exceso de agua
- Manchas marrones en la base del tallo, con aspecto de podredumbre.
- Puntos blanquecinos en la tierra, señal de acumulación de sales.
- Hojas amarillentas y blandas que se caen fácilmente.
En caso de sobre‑riego, reduce la frecuencia a la mitad y deja que el sustrato se seque completamente entre riegos. Añade arena gruesa o perlita al sustrato para mejorar el drenaje.
Problemas combinados
A veces la causa es riego en sustrato seco pero con alta temperatura; la planta parece resecarse rápido y luego aparece podredumbre. La solución es riego profundo y poco frecuente, acompañado de una capa de grava para regular la evaporación.
Consejos prácticos y errores comunes
- Riega siempre por la mañana (entre 7 y 10 h). El calor del día ayuda a que el agua se absorba y evita que la humedad quede estancada durante la noche.
2 . Utiliza una mezcla de sustrato 2 partes de tierra de jardín, 1 parte de arena gruesa y 1 parte de perlita o piedra pómez. Este medio garantiza drenaje rápido y retención mínima de agua.
3 . Mulching con guijarros: una capa de 5‑7 cm de guijarros blancos refleja la luz y mantiene la temperatura del sustrato estable, reduciendo la frecuencia de riego en climas cálidos.
4 . No regues directamente sobre el tallo. El agua estancada en la zona del tallo favorece la aparición de hongos y bacterias.
5 . Evita el riego con agua dura (alta en calcio). Si tu suministro es calizo, utiliza agua de lluvia o deja reposar el agua del grifo 24 h para que el cloro se evapore.
Errores que veo con frecuencia en los barrios de Valencia y Sevilla:
- Riego diario durante el verano, que lleva a la pudrición de la corona.
- No comprobar la humedad y regar de forma rutinaria sin observar la planta.
Conclusión
Dominar cómo regar cactus consiste en adaptar la cantidad y la frecuencia al clima español y a la etapa de crecimiento de la planta. En regiones mediterráneas, opta por riegos profundos cada 7‑8 días; en el norte, alarga los intervalos a 12‑15 días. Observa siempre la humedad del sustrato y actúa sobre los signos de exceso o déficit. Con estas pautas y los trucos de mulching, goteo y sustrato bien drenado, tus cactus florecerán de forma saludable y sin sorpresas desagradables. ¡A regar con cabeza y a disfrutar de esas suculentas que tanto nos gustan!