Cada cuánto regar un almendro joven y uno adulto
- 06 Jan, 2026
El almendro es el frutal más resistente a la sequía, pero eso no quiere decir que no haya que regarlo. Un árbol recién plantado necesita riegos regulares sus dos primeros veranos: 15–25 l cada 7–10 días. Uno adulto sobrevive en secano en buena parte de la España mediterránea, aunque produce bastante más si recibe agua en primavera y justo después de la cosecha.
Riego del almendro joven (de 1 a 3 años)
Los primeros años, el objetivo es que el árbol arraigue en profundidad. Para eso conviene regar a fondo y espaciado, nunca a sorbitos diarios.
| Época | Frecuencia | Agua por árbol |
|---|---|---|
| Plantación (noviembre–marzo) | Riego de asiento, aunque la tierra esté húmeda | 20–30 l |
| Primavera | Cada 15 días si no llueve | 15–20 l |
| Verano, primer año | Cada 7–10 días | 15–25 l |
| Verano, segundo y tercer año | Cada 10–15 días | 30–50 l |
| Otoño e invierno | Solo en sequías largas | — |
A partir del tercer año, espacia poco a poco los riegos de verano. Un árbol que encuentra el agua a 50–80 cm de profundidad aguantará mucho mejor los veranos secos que uno acostumbrado a tener la humedad siempre en superficie.
Riego del almendro adulto
No todas las fases del año pesan igual. Si tienes poca agua, colócala donde más rinde:
- De la floración al crecimiento del fruto (marzo–mayo). Es cuando se decide cuántas almendras se quedan en el árbol y su tamaño. Una primavera seca sin riego se traduce en mucha caída de fruto.
- Después de la cosecha (septiembre–octubre). El árbol está formando las yemas de flor del año siguiente y reponiendo reservas. Un riego en esta época mejora la floración siguiente.
- Durante el llenado de la pepita (junio–agosto). Es la fase que mejor tolera cierta escasez de agua. Por eso, en las plantaciones de regadío se aplica aquí el riego deficitario controlado: se reduce el agua en verano y se ahorra una parte importante con poca merma de cosecha.
Para un almendro de huerto familiar o de linde, unos pocos riegos de apoyo de 100–200 l por árbol, bien repartidos bajo la copa en abril–mayo y tras la recolección, marcan una diferencia clara frente al secano estricto.
En una plantación de regadío por goteo, las cifras son otras: un almendro adulto con riego completo puede gastar más de 100 l diarios en pleno verano, según el tamaño de la copa y el calor.
Cómo saber si el almendro tiene sed
- Hojas que amarillean y caen a mediados de verano: falta de agua prolongada. Un poco de caída al final del verano es normal en secano.
- Almendras pequeñas o con la pepita arrugada: sed durante el llenado.
- Floración pobre: puede venir de un verano y un otoño muy secos el año anterior.
Y si el problema es el contrario:
- Hojas amarillas en plena primavera, brotes que se secan y gotas de goma en el tronco: síntomas de asfixia radicular por exceso de agua o mal drenaje. El almendro no tolera el encharcamiento, ni sobre patrón franco ni sobre GF-677.
Cómo regar un almendro paso a paso
- Riega bajo la proyección de la copa, no junto al tronco. Haz un alcorque amplio o reparte los goteros en anillo a 50–100 cm del tronco.
- Mantén seco el cuello del árbol. El agua estancada en la base favorece la gomosis y las podredumbres.
- Moja en profundidad, hasta 40–60 cm. Comprueba con una pala o una barrena un día después de regar.
- Acolcha los árboles jóvenes con piedras, astillas o paja para reducir la evaporación y las malas hierbas.
- Cuida la calidad del agua. El almendro es de los frutales más sensibles a la salinidad; con agua de pozo salobre aparecen bordes quemados en las hojas.
Diferencias según la zona
En el sureste semiárido (Murcia, Almería, Alicante), con lluvias escasas e irregulares, el secano da cosechas muy bajas. Cualquier riego de apoyo en primavera se nota, pero ojo con la salinidad del agua de pozo.
En la meseta y el valle del Ebro, las lluvias de primavera suelen ser algo mayores y el riesgo principal son las heladas tardías sobre la flor. El riego postcosecha tiene aquí especial valor para asegurar la floración siguiente.
En las zonas lluviosas del norte, el almendro rara vez necesita riego. El problema es la humedad, que favorece los hongos y la asfixia de raíces en suelos pesados.
Errores habituales
- Regar poco y a menudo: crea raíces superficiales y un árbol dependiente del riego.
- Echar el agua contra el tronco.
- Regar a manta en suelo arcilloso y dejar el agua estancada varios días.
- Olvidarse del árbol en cuanto se recogen las almendras.
- Cortar el agua de golpe a un árbol que siempre ha tenido goteo: sus raíces están concentradas bajo los goteros y sufre mucho más que uno criado en secano.
Preguntas frecuentes
¿Un almendro de secano necesita riego?
Para sobrevivir, en general no, una vez establecido. Para producir de forma regular, unos pocos riegos de apoyo en primavera y tras la cosecha mejoran mucho el rendimiento, sobre todo en años secos.
¿Hay que regar el almendro en invierno?
No, salvo en el primer invierno tras la plantación si no llueve en absoluto durante semanas. El árbol está en reposo y el suelo frío y húmedo es el que más riesgo de asfixia tiene.
¿Cuántos años hay que regar un almendro recién plantado?
Los dos o tres primeros veranos con regularidad. A partir de ahí, puedes pasar a riegos de apoyo o dejarlo en secano, espaciando el agua de forma progresiva.
Para elegir variedad y patrón según tu clima, consulta cómo cultivar almendros y cuándo plantar almendros; y para saber cuándo recolectar, cuándo cosechar almendras.